- El fallo de Windows 11 está ligado al servicio Capability Access Manager, que puede generar un archivo enorme en ProgramData y devorar decenas de GB.
- Microsoft ha corregido el problema con la actualización KB5095093, aunque su despliegue es gradual y no llega a todos los equipos al mismo tiempo.
- Mientras tanto, desactivar los servicios de ubicación y limpiar archivos temporales ayuda a frenar el crecimiento del archivo y recuperar espacio.
- Complementar el parche con buenas prácticas de almacenamiento, uso de OneDrive y análisis antivirus mantiene el disco estable a largo plazo.

Si un día miras el almacenamiento de tu PC y ves que Windows 11 se está comiendo decenas de gigas del disco duro sin haber instalado nada, no estás imaginando cosas ni eres la única persona a la que le pasa. Es un fallo real del sistema que ya ha reconocido Microsoft y que está trayendo de cabeza a muchos usuarios.
En este artículo vas a ver, con todo lujo de detalles, qué está provocando que Windows 11 devore el espacio, cómo comprobar si tu equipo está afectado, cómo aplicar la solución oficial de Microsoft y qué hacer mientras tanto para frenar el problema y recuperar espacio usando las propias herramientas del sistema y algunas buenas prácticas.
Por qué Windows 11 puede llenar tu disco duro sin motivo aparente
Lo primero es entender qué está pasando realmente. El culpable no es un juego ni un programa pesado, sino un servicio interno de Windows llamado Capability Access Manager, encargado de gestionar los permisos de las aplicaciones para usar funciones como la ubicación, la cámara, el micrófono o las capturas de pantalla.

Este servicio trabaja con un archivo de base de datos ubicado en la carpeta ProgramData, llamado de forma muy similar a CapabilityAccessManager.db-wal. En condiciones normales ocupa muy poco y pasa totalmente desapercibido, funcionando en segundo plano mientras vas usando el ordenador.
El problema viene cuando, por un error de Windows 11, ese archivo empieza a crecer sin control. En lugar de mantenerse pequeño, va acumulando registros una y otra vez, hasta consumir decenas de gigabytes del disco duro. Se han registrado casos en los foros de Microsoft donde el archivo alcanzaba los 70 GB adicionales, algo que, lógicamente, deja a muchos equipos prácticamente sin espacio libre.
Este fallo se manifiesta como una pérdida progresiva de espacio: puedes pasar de tener 80 GB libres a apenas 10 o menos en pocas horas, sin haber instalado programas, descargado archivos grandes ni tocado nada especial. En ocasiones, tras un reinicio, parte de ese espacio se recupera temporalmente, lo que hace que el problema sea aún más desconcertante para el usuario.
Ante la avalancha de quejas en los foros oficiales y en comunidades técnicas, Microsoft analizó el comportamiento de este servicio y terminó reconociendo oficialmente el error. La compañía ha lanzado una actualización correctiva, pero como su despliegue es gradual, no todos los equipos la reciben al mismo tiempo, así que conviene saber cómo actuar mientras tanto.
Actualización KB5095093: la solución oficial de Microsoft
Para atajar este comportamiento anómalo, Microsoft ha publicado una actualización específica para Windows 11, identificada como KB5095093. Este parche corrige el fallo del servicio Capability Access Manager y evita que el archivo de registro siga creciendo de forma descontrolada.
Esta actualización está disponible para las compilaciones de Windows 11 24H2 y 25H2. En el momento de su lanzamiento se ofreció inicialmente como versión preliminar, y después se ha ido integrando de forma progresiva en las actualizaciones acumulativas que llegan a través de Windows Update.
Cuando el parche se instala correctamente, el archivo CapabilityAccessManager.db-wal deja de inflarse y vuelve a un comportamiento normal. Es posible que siga ocupando cierto espacio, porque necesita registrar información mínima de permisos, pero ya no se disparará hasta los valores exagerados que están reportando los usuarios afectados.
Si sospechas que tu PC está sufriendo este error, lo más recomendable es forzar la búsqueda de actualizaciones en Windows Update y asegurarte de que instalas todo lo disponible. A partir de ahí, conviene ir revisando si el espacio en disco deja de reducirse sin explicación.
Mientras la actualización no llega automáticamente, o si por cualquier motivo todavía no aparece en tu equipo, puedes apoyarte en una solución temporal basada en desactivar la ubicación, además de usar herramientas de limpieza para Windows 11 y mantener bajo control el almacenamiento.
Cómo detectar si el fallo está llenando tu disco en Windows 11
Antes de meterte en soluciones avanzadas, es buena idea comprobar si realmente el responsable del problema es este archivo de permisos o si, por el contrario, tu disco está ocupado por otros tipos de archivos (juegos, copias de seguridad, temporales, etc.).
Un primer paso básico es revisar el espacio libre en tu equipo desde el propio sistema. En Windows 11 puedes hacerlo abriendo el Explorador de archivos desde la barra de tareas y, en la columna izquierda, pulsando en Este equipo. Ahí verás todas tus unidades con una barra de uso y la cantidad de espacio libre y ocupado en cada una.
Si quieres una foto más detallada, entra en Inicio → Configuración → Sistema → Almacenamiento. Windows analizará durante unos segundos el contenido del disco y te mostrará un desglose por categorías (aplicaciones, archivos temporales, documentos, imágenes, etc.). Esta vista es muy útil para ver de un vistazo qué se está comiendo realmente los gigas.
Es especialmente interesante mirar si hay un aumento extraño en categorías como Archivos temporales o elementos del sistema. Si el almacenamiento “desaparece” incluso sin tocar nada, puede ser una pista de que el problema está relacionado con el fallo del Capability Access Manager o con alguna carpeta temporal desbocada.
Para ir un paso más allá y localizar los archivos más pesados, puedes usar herramientas de terceros tipo WizTree o WinDirStat, que analizan el disco y te muestran los directorios que más espacio ocupan, incluidos los que están dentro de ProgramData y otras carpetas del sistema.
Solución temporal: desactivar los servicios de ubicación
Mientras la actualización oficial no llega a todos los equipos, la comunidad técnica descubrió una forma de frenar el crecimiento del archivo problemático sin desactivar por completo el servicio Capability Access Manager, que es importante para la seguridad y el control de permisos de Windows.
Analizando el comportamiento del sistema con la herramienta Process Monitor, se vio que el proceso que escribía constantemente en el archivo CapabilityAccessManager.db-wal era camsvc, ejecutado a través de svchost.exe. Este proceso está muy ligado a la gestión de la privacidad y, en concreto, de la ubicación del dispositivo.
A partir de ahí, varios usuarios comprobaron que al desactivar los servicios de ubicación desde la configuración de Windows, el archivo dejaba prácticamente de crecer. Puede seguir registrando pequeños cambios, por ejemplo relacionados con capturas de pantalla o ciertos procesos internos, pero el crecimiento brutal de decenas de gigas desaparece.
Los pasos a seguir para aplicar esta medida provisional en Windows 11 son:
- Abrir Configuración desde el menú Inicio o con la combinación de teclas Windows + I.
- Entrar en el apartado Privacidad y seguridad.
- Acceder a la sección Ubicación.
- Desactivar la opción de Servicios de ubicación.
- Bloquear también, si es necesario, que las aplicaciones puedan acceder a la ubicación del dispositivo.
Con esto no estás tocando directamente el servicio Capability Access Manager, pero sí reduces de forma drástica la cantidad de datos que registra, cortando de raíz el comportamiento que hacía crecer el archivo sin límite. Es una solución de compromiso: pierdes funciones basadas en la ubicación (como mapas con tu posición exacta), pero ganas estabilidad en el uso del almacenamiento hasta que el parche de Microsoft esté instalado.
Por qué no conviene desactivar el servicio Capability Access Manager
Algunos usuarios, desesperados con la desaparición de gigas, han optado por detener a mano el servicio Capability Access Manager o tocarlo desde herramientas avanzadas. No es una buena idea. Esa pieza forma parte de la arquitectura de permisos de Windows 11 y su desactivación total puede provocar comportamientos raros en muchas aplicaciones.
Este servicio interviene cuando una app quiere acceder a la cámara, el micrófono, la ubicación, las capturas de pantalla o ciertas funciones sensibles. Si lo apagas a lo bruto, te puedes encontrar con programas que dejan de funcionar correctamente, problemas de conectividad, errores al usar aplicaciones que dependen de permisos de privacidad o incluso fallos de seguridad.
Por eso la propia Microsoft, en sus comunicaciones, recomienda evitar desactivar Capability Access Manager por completo. Lo razonable es aplicar la solución temporal de configuración de la ubicación y, en cuanto sea posible, instalar la actualización KB5095093.
En definitiva, se trata de corregir el fallo sin cargarte mecanismos que Windows 11 necesita para proteger tu privacidad y gestionar qué pueden hacer las aplicaciones en tu sistema.
Otros motivos por los que Windows 11 puede quedarse sin espacio
El bug del Capability Access Manager no es el único culpable posible. Hay situaciones en las que el espacio de disco se consume por causas más “tradicionales”, sobre todo relacionadas con archivos temporales, instalaciones antiguas de Windows o aplicaciones que generan mucho contenido.
Un caso muy común es que una carpeta temporal se llene de archivos .appx procedentes de Microsoft Store. Esto puede ocurrir incluso después de haber usado las herramientas de limpieza integradas en el sistema. El resultado es que te sigue apareciendo el aviso de poco espacio en disco al poco tiempo de haber liberado gigas.
También influyen los puntos de restauración del sistema, que con el paso del tiempo pueden acumular varias instantáneas y acabar ocupando muchos gigabytes, así como copias de instalaciones anteriores de Windows (por ejemplo, tras actualizar desde Windows 10 a Windows 11), que quedan guardadas por si quieres volver atrás.
Por otro lado, es relativamente frecuente que determinados programas (navegadores, editores de vídeo, herramientas de desarrollo, etc.) generen enormes cantidades de archivos temporales, cachés o registros de log que no siempre se borran solos. Si sumas todo eso a backups locales, máquinas virtuales, juegos y contenido multimedia, no es raro que la unidad principal se quede sin margen.
Y por supuesto, no hay que descartar la presencia de malware o virus que manipulan archivos del sistema y consumen espacio de forma silenciosa. Aunque no suele ser el primer sospechoso, conviene pasarlo por alto solo cuando ya has descartado el resto de causas.
Cómo liberar espacio en Windows 11 paso a paso
Más allá de corregir el bug concreto, es importante saber cómo liberar espacio de forma eficaz y segura en Windows 11. El propio sistema ofrece varias herramientas pensadas para ello, que conviene aprovechar antes de lanzarse a borrar cosas a mano sin criterio.
Un primer recurso muy potente es el Sensor de almacenamiento. Esta función puede eliminar automáticamente archivos que no necesitas, como temporales o elementos que lleven mucho tiempo en la Papelera de reciclaje, para mantener el disco bajo control sin que tengas que estar pendiente todo el rato.
Para configurarlo, entra en Inicio → Configuración → Sistema → Almacenamiento y busca la opción del Sensor de almacenamiento. Desde ahí podrás decidir qué limpia, con qué frecuencia y qué tipo de archivos quieres que se borren de forma automática. Es una buena forma de evitar que, con el paso de los meses, se acumulen gigas y gigas de basura en la unidad principal.
Si prefieres un enfoque más manual, puedes recurrir a las recomendaciones de limpieza que da el propio Windows 11. Están también dentro de Almacenamiento y te permiten revisar categorías como archivos temporales, ficheros grandes o sin usar, elementos sincronizados con la nube y aplicaciones que apenas utilizas.
El proceso consiste en seleccionar las categorías, marcar lo que quieres eliminar y utilizar el botón de limpieza para cada sección. Windows te mostrará en todo momento cuánto espacio vas a recuperar con las acciones que vas marcando, lo que hace bastante más cómodo decidir qué conservar y qué mandar a la papelera.
Uso del Liberador de espacio en disco y limpieza profunda
Aunque en Windows 11 el protagonismo se lo lleva el Sensor de almacenamiento, la herramienta clásica Liberador de espacio en disco (cleanmgr) sigue estando disponible y puede resultar muy útil para hacer una limpieza profunda de la unidad C.
Para usarla, puedes pulsar Windows + R, escribir cleanmgr y pulsar Intro. El sistema te pedirá que elijas la unidad que quieres limpiar (normalmente C:) y, a continuación, mostrará un listado de tipos de archivos que puedes eliminar: archivos temporales de Internet, archivos de programas descargados, miniaturas, y otros muchos más si pulsas en “Limpiar archivos del sistema”.
Es recomendable marcar todas las casillas que tengas claras y, si quieres ir más al fondo, entrar en la pestaña de Más opciones, desde la que se pueden desinstalar programas que ya no utilizas y borrar todos los puntos de restauración excepto el último. Esta última acción puede liberar varias gigas de golpe, sobre todo si lleva mucho tiempo sin hacerse.
Para completar la limpieza, suele ser buena idea borrar el contenido de las carpetas temporales manualmente. Puedes escribir temp y luego %temp% en el cuadro de ejecutar (Windows + R) e ir eliminando todo lo que te deje. Algunos archivos no podrán borrarse porque están en uso, pero el resto se pueden limpiar sin problema. Como alternativa para una limpieza más a fondo puedes usar FluentCleaner para optimizar y limpiar Windows 11.
No te olvides de vaciar la Papelera de reciclaje al terminar: hasta que no la vacías, los archivos siguen ocupando espacio en el disco, aunque ya “no estén” en sus carpetas originales. Y si tienes dudas sobre archivos borrados, consulta cómo recuperar archivos de la Papelera. Y cuando hayas hecho toda la limpieza, es muy recomendable reiniciar el sistema para que Windows termine de soltar archivos bloqueados y rehacer índices internos.
Mover y guardar archivos personales en otras unidades
Más allá de los archivos del sistema, una parte enorme del espacio del disco suele estar ocupada por archivos personales: vídeos, fotos, música, documentos, descargas, juegos… Si la unidad donde tienes instalado Windows es pequeña, es casi obligatorio sacar de ahí todo lo que puedas.
Para localizar qué es lo que más pesa, abre el Explorador de archivos, entra en Este equipo y revisa carpetas como Vídeos, Música, Imágenes y Descargas. Si cambias la vista a Detalles y ordenas por tamaño, verás enseguida cuáles son los archivos más grandes que tienes guardados y decidir si de verdad los necesitas en el disco principal.
Una buena estrategia es usar un dispositivo de almacenamiento externo (unidad USB, disco duro externo o tarjeta SD) para mover allí lo que quieras conservar pero no uses con frecuencia. Conecta la unidad externa, selecciona los archivos o carpetas a mover, cópialos y pégalos en el nuevo destino. Una vez verificado que todo se ha copiado correctamente, puedes eliminarlos de la unidad interna para recuperar espacio.
Además, Windows 11 permite elegir dónde se guardan por defecto los nuevos contenidos. En Inicio → Configuración → Sistema → Almacenamiento tienes la opción de definir en qué unidad se guardan los nuevos documentos, música, vídeos o aplicaciones. Si tienes un segundo disco con más espacio, conviene configurar ahí todo lo que no sea estrictamente del sistema.
De esta forma, evitas tener que estar constantemente moviendo cosas a mano y reduces el riesgo de que, con el tiempo, la unidad de Windows vuelva a quedarse sin margen porque todo se guarda por defecto en el mismo sitio.
Ahorrar espacio con OneDrive y Archivos a petición
Si utilizas OneDrive, tienes a tu disposición una función muy útil para ahorrar espacio: Archivos a petición. En lugar de almacenar en tu disco local una copia completa de todos los archivos de la nube, crea pequeños marcadores de posición y solo descarga la versión completa cuando realmente la necesitas.
Al activar esta opción, tus documentos, fotos y otros archivos seguirán apareciendo en el Explorador de archivos como si estuvieran en el PC, pero muchos de ellos ocuparán apenas unos kilobytes, ya que el contenido real estará en la nube. Esto puede suponer una diferencia enorme en equipos con unidades SSD pequeñas.
La idea es marcar como “solo en línea” aquellos archivos o carpetas que no necesitas tener siempre descargados. Podrás abrirlos cuando quieras con una simple conexión a Internet, pero mientras tanto no estarán gastando gigas en tu disco.
Combinando OneDrive con buenas prácticas de almacenamiento y limpiando archivos temporales, es relativamente sencillo mantener a raya el consumo de espacio, incluso aunque tengas proyectos pesados o grandes bibliotecas personales.
Cuando sospechas de malware o problemas más profundos
Hay situaciones en las que, por mucho que limpies y organices, sigues viendo cómo el espacio libre se reduce a un ritmo raro o aparecen comportamientos extraños. En esos casos hay que contemplar la posibilidad de que un virus o malware esté manipulando archivos internos o generando datos basura en el sistema.
Para descartar esa opción, puedes usar Seguridad de Windows (el antivirus integrado) o cualquier otra solución de confianza para hacer un escaneo completo del equipo. Si detecta amenazas, sigue las recomendaciones de limpieza y vuelve a comprobar el uso de almacenamiento tras el reinicio.
En entornos más avanzados, puede ser muy útil echar un vistazo al Visor de eventos de Windows en busca de avisos o errores relacionados con el sistema de archivos, los discos o servicios que estén fallando. También es interesante monitorizar la actividad del disco desde el Administrador de tareas y sus alternativas para ver qué procesos están escribiendo continuamente.
En la mayoría de los casos no tendrás que llegar tan lejos, pero si tras aplicar todas las medidas anteriores el problema persiste, conviene analizar el sistema con calma antes de optar por soluciones drásticas como formatear y reinstalar todo, algo que en equipos de trabajo o desarrollo puede suponer muchas horas de reconfiguración.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, la forma más eficaz de domar este fallo de Windows 11 que devora tu disco pasa por verificar si estás afectado por el bug del Capability Access Manager, instalar cuanto antes la actualización KB5095093, usar la desactivación temporal de la ubicación si lo necesitas, y aprovechar las herramientas de limpieza y organización del sistema para mantener el almacenamiento bajo control, apoyándote cuando convenga en unidades externas, OneDrive y un buen antivirus que garantice que todo lo que ocupa espacio en tu equipo está realmente bajo tu control.