- Windows 11 24H2 acumula numerosos fallos ya documentados por Microsoft, muchos ligados a drivers y software específico.
- Buena parte de los errores críticos se han corregido con parches acumulativos y actualizaciones fuera de banda.
- Las retenciones de compatibilidad bloquean la actualización en equipos con hardware o apps conflictivas hasta que existan controladores o versiones corregidas.
- Actualizar desde 23H2 es hoy menos arriesgado, pero sigue siendo clave probar en equipos piloto y contar con copias de seguridad completas.
La actualización Windows 11 24H2 (también llamada Windows 11 2024) ha llegado con muchas promesas de rendimiento, seguridad y funciones nuevas, pero también con un buen saco de dolores de cabeza para algunos usuarios. Mientras una parte de la gente actualiza sin notar nada raro, otra se encuentra con pantallas azules, bloqueos, errores extraños en juegos, problemas con cámaras, audio, aplicaciones profesionales y un largo etcétera.
Si estás pensando en actualizar desde 23H2 o estás sufriendo ya los errores de Windows 11 24H2, conviene tener claro qué problemas reconoce Microsoft de forma oficial, qué fallos se están reportando en foros y comunidades, qué parches los corrigen, y qué estrategias puedes seguir para minimizar riesgos (sobre todo si gestionas equipos de trabajo). Vamos a desglosarlo todo con calma, pero sin rodeos.
Estado del despliegue de Windows 11 24H2 y 25H2
Microsoft publica una página oficial donde detalla los problemas conocidos y el estado de cada versión de Windows 11. Allí se explica que el despliegue de la 24H2 se hace de forma gradual y con retenciones de protección (safeguard holds) para equipos con drivers, hardware o aplicaciones conflictivas. Esto significa que, aunque tu PC sea compatible, puede que Windows Update todavía no te ofrezca la 24H2 porque se ha detectado alguna posible incompatibilidad.
En paralelo, la compañía ya ha comenzado a extender la versión 25H2 a equipos que ya están en 24H2 y que tienen activada la opción “Obtener las actualizaciones más recientes tan pronto como estén disponibles” en Configuración > Windows Update. En esos casos, si hay vía libre, la actualización se descarga sola y se aplica con un único reinicio.
Para administradores de TI existe además la API de Windows Novedades en Microsoft Graph, que permite consultar de forma programática el catálogo de incidencias, actualizaciones y bloqueos de despliegue, algo muy útil si gestionas muchos dispositivos y necesitas automatizar informes.
Problemas graves recientes en 24H2 y 25H2
En los últimos meses Microsoft ha reconocido varios problemas de alto impacto en Windows 11 24H2 y 25H2, muchos de ellos introducidos por actualizaciones de seguridad mensuales y corregidos luego con parches acumulativos o actualizaciones “fuera de banda” (OOB).
Uno de los más serios apareció tras la actualización de seguridad de enero de 2026 (KB5074109). En determinadas compilaciones del sistema (incluida la rama 26100 de 24H2 y 25H2) se producían errores de solicitud de credenciales en aplicaciones de conexión remota basadas en Windows App, afectando a Azure Virtual Desktop y Windows 365. Algunos usuarios no podían iniciar sesión o sufrían fallos intermitentes en las sesiones remotas.
Este fallo se solucionó con una actualización OOB identificada como KB5078127, que se distribuye vía Windows Update si tienes activada la recepción de las últimas actualizaciones lo antes posible, o se puede instalar manualmente desde Configuración > Windows Update > Descargar e instalar. La propia KB5078127 incluye todas las mejoras de seguridad de enero de 2026 y otras correcciones previas.
El mismo paquete KB5074109 también provocó que algunas aplicaciones se quedaran congeladas o dieran error al trabajar con archivos en almacenamiento en la nube (OneDrive, Dropbox, etc.). En entornos donde Outlook clásico guarda archivos PST en OneDrive, el cliente podía dejar de responder, no volver a abrirse hasta matar el proceso, duplicar descargas de correos o no mostrar mensajes enviados en Elementos enviados. De nuevo, el remedio fue la OOB KB5078127, aunque Microsoft sugiere como solución temporal mover los PST fuera de OneDrive y usar webmail si es posible.
Errores que afectan a administradores, servidores y entornos profesionales
Muchas incidencias de 24H2 no afectan tanto al usuario doméstico como a entornos corporativos, servidores o escenarios avanzados, pero conviene conocerlas si administras una red o tienes un PC de trabajo con software especializado.
En agosto de 2025 se detectó un problema con las actualizaciones instaladas mediante el instalador independiente de Windows Update (WUSA). Al ejecutar paquetes .msu desde un recurso compartido de red con varios archivos .msu, podía aparecer el error ERROR_BAD_PATHNAME. Además, después de reiniciar, la página de Historial de actualizaciones podía seguir mostrando que aún faltaba un reinicio. La mitigación: guardar los .msu en local y, si ya se ha reiniciado, esperar un rato antes de revisar el historial. Microsoft aplicó una reversión de problemas conocidos (KIR) y publicó directivas de grupo específicas para entornos gestionados.
Otro caso relevante afecta a WSUS y la actualización de seguridad de agosto de 2025 (KB5063878): algunos servidores no podían desplegarla a equipos 24H2, fallando con el código 0x80240069. El problema se resolvió en el servicio de Windows Update; bastó con volver a sincronizar WSUS. Hubo también una GPO temporaria vía KIR que ya no es necesaria.
Hay además incidencias muy específicas, como máquinas virtuales de Azure con inicio de confianza deshabilitado y VBS forzado vía Registro que dejaban de arrancar tras la actualización de seguridad de julio de 2025 (KB5062553). Microsoft liberó una OOB (KB5064489) para servidores y equipos 24H2 afectados, y recomienda habilitar inicio de confianza en las VM que vayan a ejecutar Windows 11.
En el lado de la seguridad, un cambio importante llegó con las mejoras para mitigar la vulnerabilidad CVE-2024-30098. Desde octubre de 2025, las tarjetas inteligentes basadas en RSA deben usar proveedores de almacenamiento de claves (KSP) en lugar de CSP clásicos. Eso rompió algunos escenarios de autenticación con tarjetas inteligentes y certificados, registrando errores del tipo “tipo de proveedor no válido especificado” o “CryptAcquireCertificatePrivateKey”. Como solución temporal se puede usar la clave de Registro DisableCapiOverrideForRSA, pero Microsoft avisa de que este atajo desaparecerá en las actualizaciones previstas para abril de 2026, por lo que los desarrolladores deben migrar sus aplicaciones a las nuevas APIs de Key Storage.
Problemas de drivers y compatibilidad de hardware en Windows 11 24H2
Una parte significativa de los errores de 24H2 procede de drivers desactualizados o incompatibles, especialmente en portátiles y equipos OEM con hardware muy concreto. Para minimizar daños, Microsoft emplea retenciones de protección que bloquean la oferta de la actualización a esos equipos hasta que exista un controlador corregido.
Uno de los casos más sonados ha sido el de Intel Smart Sound Technology (Intel SST) en equipos con procesadores Intel Core de 11.ª generación. Los dispositivos con el controlador “IntcAudioBus.sys” en versión 10.29.0.5152 o 10.30.0.5152 podían sufrir pantallas azules al instalar o ejecutar Windows 11 24H2. La solución pasa por actualizar el controlador a la versión 10.29.00.5714 o 10.30.00.5714 (o superior), preferiblemente desde Windows Update o, si no aparece, desde la web del fabricante del equipo.
También ha habido una larga retención sobre algunos modelos con audio Dirac y el archivo cridspapo.dll. Después de instalar 24H2, en ciertos portátiles se perdía completamente la salida de audio: ni altavoces internos ni Bluetooth funcionaban y las aplicaciones no detectaban dispositivos de sonido. Hasta septiembre de 2025 no llegó un driver corregido a través de Windows Update; una vez desplegado masivamente, Microsoft retiró la salvaguarda y permitió actualizar normalmente.
Otro frente delicado ha sido el de las aplicaciones anti-cheat y de seguridad del sistema. Microsoft y SenseShield identificaron un problema entre el controlador sprotect.sys y Windows 11 24H2 que provocaba pantallas azules o bloqueos duros. Se impuso un bloqueo de actualización a cualquier equipo donde se detectara ese controlador, con la recomendación explícita de no forzar la actualización con el Asistente o la herramienta de creación de medios. Las versiones recientes del software que usa sprotect.sys corrigen la incompatibilidad y, desde octubre de 2025, la retención se ha retirado para equipos que ya cuentan con esas versiones.
En el mismo ámbito del gaming, algunos equipos con Easy Anti-Cheat y procesadores Intel Alder Lake+ con plataforma vPro sufrían pantallas azules MEMORY_MANAGEMENT al iniciar determinados juegos tras actualizar a 24H2. De nuevo, Microsoft aplicó una suspensión de compatibilidad hasta que los editores de juegos liberaron versiones actualizadas del componente Easy Anti-Cheat. A partir de julio de 2025 se ha levantado la salvaguarda; en algunos casos Windows muestra un aviso indicando que hay una versión incompatible de Easy Anti-Cheat y sugiere actualizarla iniciando los juegos habituales.
Incluso el firmware de ciertos portátiles ASUS ha tenido que actualizarse para evitar problemas. Modelos como ASUS X415KA y X515KA podían quedarse en pantalla azul durante la instalación de 24H2 si el BIOS estaba por debajo de la versión 311. ASUS marcó la nueva BIOS como actualización crítica y Microsoft mantuvo la retención hasta que un número suficiente de equipos la recibió. La recomendación oficial es revisar Windows Update para instalar todas las actualizaciones de firmware antes de intentar el salto a 24H2.
Fallos visibles para el usuario: juegos, cámara, Auto HDR y aplicaciones de escritorio
Más allá de los entornos empresariales, los usuarios domésticos se han topado con problemas bastante molestos en juegos, cámara, escritorio y multimedia al pasar a 24H2, aunque la mayoría ya tienen corrección publicada.
Uno de los más comentados fue el relacionado con Auto HDR. En equipos con 24H2 y Auto HDR activado, algunos juegos mostraban colores completamente erróneos o directamente dejaban de responder. Para evitar males mayores, Microsoft bloqueó temporalmente la oferta de 24H2 a equipos con Auto HDR activo y recomendó desactivar la función en Configuración > Sistema > Pantalla > Gráficos. El bug se solucionó con las actualizaciones de febrero de 2025 (KB5051987 y posteriores) y la salvaguarda se ha ido retirando progresivamente.
También hubo una oleada de problemas con juegos de Ubisoft en 24H2, especialmente Star Wars Outlaws, Avatar: Frontiers of Pandora y algunos Assassin’s Creed (Origins, Valhalla, inicialmente se incluyó Odyssey por precaución). Los títulos podían congelarse al iniciar, al cargar partida o en mitad del juego, e incluso provocar una pantalla negra. Microsoft bloqueó la actualización en equipos con estos juegos instalados hasta que Ubisoft lanzó parches específicos. A día de hoy las retenciones asociadas se consideran levantadas, aunque se advierte que algunos títulos pueden seguir mostrando problemas de rendimiento que dependen enteramente del editor del juego.
Otro caso llamativo fue Asphalt 8, que podía cerrarse con una excepción de forma intermitente al abrirlo o salir del juego en 24H2. De nuevo se aplicó una suspensión de compatibilidad para proteger a los usuarios y se retiró más adelante cuando el problema quedó solventado.
También se detectaron bloqueos y fallos de compatibilidad con aplicaciones de personalización de fondos de escritorio. En algunos equipos, tras actualizar, los fondos animados o avanzados no se mostraban bien, desaparecían iconos, fallaba la vista previa del escritorio o se producían errores constantes en la propia aplicación. Microsoft bloqueó 24H2 en dispositivos que usaban ciertas apps populares de este tipo. Con el tiempo se ha levantado la salvaguarda, pero en la documentación se insiste en que estas aplicaciones suelen usar APIs de forma poco estándar y que, si persisten los fallos, lo recomendable es actualizarlas o directamente desinstalarlas.
Por último, hubo dispositivos en los que el uso de la cámara integrada con reconocimiento de objetos o caras (por ejemplo, para Windows Hello) hacía que algunas aplicaciones se quedasen colgadas tras instalar 24H2. Esto afectó a un subconjunto concreto de modelos, que estuvieron bloqueados para la actualización hasta que el problema se resolvió y se levantó la medida en septiembre de 2025.
Errores en herramientas del propio sistema: Administrador de tareas, Firewall, CertEnroll, IME, WinRE y más
Windows 11 24H2 también ha acumulado una serie de fallos “menores” en apariencia, pero muy irritantes en componentes clave del sistema, como el Administrador de tareas, los registros de firewall, el método de entrada de texto o el propio entorno de recuperación.
Después de la actualización de octubre de 2025 (KB5067036), el Administrador de tareas podía seguir ejecutándose en segundo plano incluso después de cerrar la ventana con la “X”. Cada vez que se abría y cerraba, se quedaba una nueva instancia de taskmgr.exe consumiendo recursos. Con muchas sesiones acumuladas, el rendimiento general se degradaba. Microsoft solucionó el bug en la actualización de seguridad de noviembre de 2025 (KB5068861). Como apaño temporal, se recomendaba matar el propio proceso desde la pestaña Procesos o ejecutar el comando taskkill.exe /im taskmgr.exe /f en un símbolo del sistema con privilegios.
En el entorno de recuperación de Windows (WinRE) se detectó otro fallo: tras instalar KB5066835 (octubre de 2025), los teclados y ratones USB dejaban de funcionar dentro de WinRE, impidiendo navegar por las opciones de recuperación, aunque en el sistema operativo normal seguían funcionando. La corrección llegó con la OOB KB5070773 publicada el 20 de octubre de 2025.
En cuanto a los registros del sistema, varias actualizaciones provocaron eventos de error “falsos” que no correspondían a ningún problema real. Por ejemplo, tras KB5062660 y posteriores, el Visor de eventos mostraba errores de CertificateServicesClient (CertEnroll) con el identificador 57 indicando que no se había podido cargar el proveedor criptográfico Pluton; y tras KB5060829 se registraban eventos 2042 de Firewall de Windows con seguridad avanzada con mensajes de “Error de lectura de configuración” y “Hay más datos disponibles”. Microsoft aclara que ambos mensajes son esperables mientras se desarrollan nuevas características y que no implican fallos funcionales. En cualquier caso, ambos “ruidos” de log se corrigieron posteriormente (KB5064081 para CertEnroll y KB5062660 para Firewall de Windows).
Los usuarios que escriben en chino tradicional con el método de entrada Microsoft Changjie también tuvieron un problema serio después de la actualización de seguridad de julio de 2025 (KB5062553): no se podían formar palabras correctamente, la barra espaciadora no respondía bien, las salidas eran erróneas y la ventana candidata no se mostraba adecuadamente. Hasta que se lanzó la corrección en la actualización no de seguridad de julio (KB5062660), la solución era activar la opción “Usar versión anterior de Microsoft Changjie” en las opciones de teclado del IME.
Hay incluso un detalle curioso con la sección Fecha y hora de la app Configuración. Tras instalar Windows 11 24H2, los usuarios sin privilegios administrativos no podían cambiar la zona horaria desde esa pantalla, aunque seguía siendo posible hacerlo desde el Panel de control clásico (timedate.cpl). El problema se solucionó el 28 de enero de 2025 con la actualización KB5050094, pero durante meses muchos usuarios creyeron que se trataba de un cambio de permisos y no de un simple bug de interfaz.
Errores de instalación y medios: ISOs, USB y bucles de arranque
Otro foco importante de quejas han sido los fallos durante la instalación o actualización a 24H2, tanto desde Windows Update como mediante ISOs y memorias USB. En algunos casos el equipo queda en un bucle de reinicio, se planta en una pantalla azul (BSOD) al arrancar o no termina nunca de aplicar la actualización.
Microsoft ha documentado un problema concreto cuando se instala Windows 11 24H2 desde medios que incluyen las actualizaciones de octubre o noviembre de 2024 (KB5044284 y relacionadas). Si la ISO o el USB estaban “preintegrados” con esos parches, el sistema podía quedarse en un estado en el que no aceptaba más actualizaciones de seguridad posteriores. La recomendación oficial es usar medios que incluyan al menos la actualización de diciembre de 2024 o cualquier acumulativa más reciente. Si ya has instalado con medios problemáticos, la única salida limpia es reinstalar usando una ISO corregida.
En foros y comunidades técnicas se repite otra conclusión incómoda: cuando un equipo se queda atrapado en un ciclo de arranque, BSOD constante o instalación inconclusa tras forzar 24H2, la solución más fiable termina siendo hacer una instalación limpia. Es decir, descargar una ISO estable (por ejemplo, 23H2 o una compilación de 24H2 ya parcheada), crear un USB de instalación con herramientas como Rufus, arrancar desde ese USB, eliminar todas las particiones del disco y dejar que Windows las recree desde cero. Es una medida drástica porque implica perder todo lo que haya en el disco, pero cuando la instalación queda irrecuperable suele ser la única forma de devolver la máquina a un estado estable.
En escenarios menos extremos, antes de llegar a ese punto conviene agotar opciones como el solucionador de problemas de Windows Update, vaciar manualmente la caché de actualizaciones (parando los servicios wuauserv y BITS, renombrando las carpetas SoftwareDistribution y catroot2 y volviendo a arrancar servicios) o realizar un arranque limpio deshabilitando temporalmente todo software de terceros para descartar conflictos con antivirus, VPN u optimizadores de sistema.
¿Es seguro actualizar desde Windows 11 23H2 a 24H2 ahora mismo?
Esta es la gran pregunta que se hacen muchos administradores y usuarios avanzados que, como tú, todavía tienen a sus equipos en Windows 11 23H2 y han ido leyendo historias de terror sobre 24H2: congelaciones en reposo, reinicios aleatorios, problemas con juegos, bloqueos en escritorio remoto, etc.
La realidad es que, después de varios meses de parches, muchas de las incidencias más críticas ya están resueltas o al menos controladas mediante retenciones de compatibilidad y actualizaciones de drivers. Microsoft ha ido corrigiendo errores de autenticación (Kerberos, tarjetas inteligentes), fallos en NDI para streaming con OBS, problemas con aplicaciones que usan el método de asociación de aplicaciones en Azure Virtual Desktop, bugs de AutoCAD 2022, incompatibilidades con Safe Exam Browser, Easy Anti-Cheat, aplicaciones de fondos de pantalla, controladores de audio, cámaras con reconocimiento de objetos/faces, etc.
Sin embargo, el hecho de que muchos problemas se consideren “resueltos” no significa que todos los equipos vayan a actualizar sin contratiempos. Hay demasiadas combinaciones de hardware, drivers OEM, software legado y políticas de seguridad como para garantizar un 100 % de éxito. Por eso sigue siendo razonable mantener un enfoque prudente, sobre todo si gestionas PCs de producción en una empresa.
Si estás en 23H2 y tu PC va fino, tienes varias estrategias razonables:
- Pilotar con una o varias máquinas de prueba: usar equipos representativos (mismo hardware, mismas apps) y subirlos a 24H2 con todas las actualizaciones acumulativas recientes aplicadas. No basta con revisar que arranquen: prueba reposo, reanudación, escritorio remoto, paquetes de Office, aplicaciones críticas de la empresa, drivers específicos (audio, cámara, impresoras, VPN corporativas, etc.).
- Aprovechar las retenciones de compatibilidad: si Windows Update no ofrece todavía 24H2 a ciertos equipos, suele ser por algo. Forzar la actualización manual con la herramienta de creación de medios o el Asistente de instalación aumenta el riesgo, salvo que sepas exactamente qué incompatibilidad se ha resuelto y tengas el driver o software actualizado en la mano.
- Tener siempre una copia de seguridad de imagen del sistema: antes de un salto de versión, crear una imagen completa del disco (con herramientas como Macrium Reflect, Acronis, Veeam, etc.). Así, si 24H2 rompe algo de forma rara (por ejemplo, congelamientos en reposo difíciles de depurar), puedes volver al estado 23H2 sin perder tiempo reinstalando y reconfigurando todo.
- Planificar la transición por oleadas: primero un grupo pequeño de usuarios avanzados o departamentos menos críticos, luego el resto. Entre oleadas, recopila incidencias, revisa qué parches adicionales han salido en el canal estable y ajusta la estrategia.
A día de hoy, con todas las correcciones acumuladas, es razonable decir que 24H2 es bastante más madura que en su lanzamiento, pero sigue siendo una actualización de características mayor y, por tanto, con más superficie de fallo que un simple parche mensual.
En definitiva, Windows 11 24H2 ha demostrado ser una versión ambiciosa pero con un historial de errores amplio: desde bloqueos en juegos, problemas de audio, cámara o Auto HDR, hasta incidencias delicadas en entornos corporativos con Kerberos, NDI, Azure Virtual Desktop, tarjetas inteligentes, vDrivers específicos y software como AutoCAD, Easy Anti-Cheat o aplicaciones de fondos de pantalla. Microsoft ha ido reaccionando con actualizaciones acumulativas y fuera de banda, retenciones de compatibilidad y directivas de grupo, de modo que hoy es mucho menos arriesgado actualizar que en los primeros meses, pero sigue siendo fundamental revisar drivers, hacer copias de seguridad de imagen y pilotar en máquinas de prueba antes de migrar en masa desde 23H2, especialmente si tu equipo o tus usuarios dependen de hardware o aplicaciones sensibles a cualquier cambio del sistema.