Project Solara de Microsoft: la nueva plataforma de dispositivos con agentes de IA

Última actualización: 3 de junio de 2026
Autor: Isaac
  • Project Solara redefine la plataforma de dispositivo como un sistema chip-to-cloud centrado en agentes de IA, con un sistema operativo liminal basado en MDEP y un enfoque multiagente abierto.
  • La plataforma se apoya en hardware de referencia con chipsets ARM concretos, integración empresarial (Intune, Entra ID, Hello for Business) y diseños conceptuales de insignia inteligente y dispositivo de escritorio.
  • Build también trajo la Surface RTX Spark Dev Box, el chip cuántico Majorana 2, la nueva GitHub Copilot App y modelos como MAI-Thinking-1 y Aion, todos alineados con el desarrollo agentic.
  • Microsoft lanzará pilotos externos de Solara con empresas como AccuWeather, Best Buy, CVS Health, Levi’s y Target, para validar casos de uso reales en sectores como retail, salud y finanzas.

Project Solara de Microsoft

En los últimos tiempos, Microsoft está apostando fuerte por un futuro dominado por agentes de inteligencia artificial, y uno de los proyectos que mejor refleja esta visión es Project Solara. No se trata simplemente de otro sistema operativo más, sino de una plataforma completa que busca redefinir cómo se diseñan los dispositivos, cómo se ejecutan las aplicaciones y cómo interactuamos con la tecnología en nuestro día a día.

Durante el evento Build 2026, la compañía presentó Project Solara como la base de una nueva generación de hardware “agent-first”, es decir, dispositivos pensados desde cero para trabajar con agentes de IA autónomos, siempre disponibles y conectados tanto con la nube como con otros servicios. Junto a Solara, Microsoft también enseñó nuevos equipos, chips, modelos de IA y herramientas para desarrolladores que encajan dentro de esta estrategia más amplia de “desarrollo agentic”.

Qué es Project Solara y por qué es tan importante

Plataforma Project Solara

Project Solara es una plataforma de software de tipo chip-to-cloud pensada específicamente para experiencias basadas en agentes de IA y para nuevos formatos de dispositivo que todavía están por llegar. En lugar de girar alrededor de las aplicaciones tradicionales, como ocurre con Windows o con los sistemas móviles actuales, Solara se diseña desde la óptica de los agentes: pequeñas “entidades” inteligentes capaces de coordinar tareas, servicios y aplicaciones por nosotros.

Microsoft habla de “dispositivos agent-first” como el siguiente salto después de los PCs y los móviles. La idea es que estos nuevos equipos sean mucho más especializados que los ordenadores o teléfonos que usamos hoy, pero que al mismo tiempo formen parte de un ecosistema coordinado. En vez de pensar en un único aparato que lo haga todo, se plantea una constelación de dispositivos que colaboran como si fueran un único sistema.

Para entender el concepto, Stevie Bathiche, technical fellow de Microsoft, recupera la estructura de apps de IA que presentó en 2020: dentro de la IA, junto a la IA y fuera de la IA. Solara se centra en ese tercer enfoque, el “fuera de la IA”: agentes que no están confinados a una app concreta, sino que orquestan acciones a través de múltiples servicios, aplicaciones y dispositivos, moviendo el trabajo a donde tenga más sentido en cada momento.

Desde la perspectiva de plataforma, Solara funciona como una especie de sistema operativo distribuido. El sistema tradicional en el dispositivo pasa a ser “liminal”: muy ligero en los equipos de borde (edge) o intermedios, mientras que buena parte de la lógica se apoya en la nube a través de estos agentes. Así, el peso del procesamiento y la inteligencia puede desplazarse de forma dinámica entre hardware local y servicios cloud.

En este modelo, Microsoft considera que el verdadero cambio de paradigma no es solo de dispositivos, sino también de plataforma: se pasa del mundo centrado en las apps al mundo centrado en agentes. Y eso implica repensar el sistema operativo, la capa de experiencia de usuario y la forma en que los desarrolladores crean software.

Una base técnica: del silicio a la nube para agentes de IA

Arquitectura Project Solara

Para que este enfoque funcione, Microsoft ha diseñado Project Solara como una plataforma “chip-to-cloud”: cubre desde los componentes físicos (SoCs concretos) hasta los servicios de nube y las herramientas de gestión empresarial. No es un experimento teórico, sino un conjunto bastante definido de piezas que los fabricantes pueden empezar a usar.

En la capa de sistema, Microsoft ha creado un sistema operativo basado en AOSP (Android Open Source Project), al que llama Microsoft Device Ecosystem Platform (MDEP). Este sistema sirve como base para que los socios de hardware puedan desarrollar sus propios dispositivos Solara. Al apoyarse en AOSP, se aprovecha un ecosistema conocido, pero se adapta el sistema para las necesidades específicas de los agentes.

Sobre MDEP se sitúa una capa de “agent shell” encargada de gestionar tanto los agentes locales como los que viven en la nube. Esta capa es la que orquesta las experiencias de usuario, decide qué agente entra en juego en cada situación y cómo se presentan las interfaces justo en el momento en que hacen falta (lo que Microsoft llama just-in-time UI).

La empresa también ha definido claramente qué chipsets ARM de MediaTek y Qualcomm son compatibles con Project Solara, y ha facilitado diseños de referencia para acelerar el trabajo de los fabricantes. Es decir, no se trata solo de un concepto, sino de una plataforma con especificaciones concretas desde el nivel del silicio.

En el plano empresarial, Solara se integra de serie con Microsoft Intune para la gestión de dispositivos, Entra ID para la identidad y Hello for Business para la autenticación, además de controles de privacidad específicos. Esto deja claro que el primer gran objetivo de la plataforma serán los casos de uso corporativos, donde la gestión centralizada y la seguridad son críticas.

Un mundo abierto y multiagente pensado para la empresa

Dispositivos y agentes Project Solara

Uno de los puntos que Microsoft repite con insistencia es que Project Solara está diseñado para un ecosistema abierto y multipolar de agentes. Esto significa que no se limita a los agentes propios de la compañía: el objetivo es que empresas y desarrolladores puedan crear sus propios agentes adaptados a flujos de trabajo concretos y necesidades muy específicas.

Bathiche subraya que estos nuevos dispositivos no solo buscan llevar “inteligencia” al PC, al navegador o al móvil, sino acercar la IA “al flujo de trabajo, al entorno y a la tarea” en sí misma. La idea es que el agente esté presente justo donde se realiza el trabajo, no encerrado en una aplicación concreta que hay que abrir cada vez.

Dentro de este enfoque, Microsoft añade funciones de gestionabilidad empresarial desde el diseño de la plataforma: aprovisionamiento centralizado, políticas de seguridad, gestión remota y soporte para la identidad corporativa que ya utilizan las organizaciones. De este modo, Solara se puede desplegar en flotas de dispositivos sin romper los estándares de seguridad existentes.

Otro elemento clave es la interfaz de usuario bajo demanda o just-in-time UI. Los agentes de Solara pueden adaptar su presentación a distintos dispositivos y modalidades (voz, pantalla, visión, etc.) sin que los desarrolladores tengan que rehacer la interfaz para cada nuevo factor de forma. En teoría, esto facilitará que surjan muchos tipos de dispositivos nuevos sin multiplicar el trabajo de diseño de interfaces.

Microsoft está explorando activamente aplicaciones verticales en sectores como la sanidad, el comercio minorista, las finanzas y otros ámbitos profesionales. Aunque de momento se habla de pilotos y pruebas internas, la compañía ya está trabajando con grandes empresas para ver qué tipo de agentes y dispositivos tienen más sentido en cada entorno.

Los primeros conceptos de hardware: insignia inteligente y dispositivo de escritorio

Para ilustrar cómo podrían ser estos futuros equipos agent-first, Microsoft ha mostrado dos conceptos de dispositivo Solara: uno móvil y otro estacionario. No son productos finales destinados al usuario general, sino prototipos que sirven como guía para fabricantes y socios.

El concepto móvil es una credencial o insignia inteligente con conectividad 5G, pantalla táctil, capacidades de voz y visión, y cámara integrada. La idea sería llevar un agente de IA siempre accesible, que pueda reconocer el entorno, escuchar peticiones rápidas, mostrar información relevante y actuar como identificador seguro del usuario en contextos corporativos o industriales.

El dispositivo estacionario se presenta como un equipo de sobremesa con pantalla táctil, micrófonos, cámaras, sensor de presencia y puertos USB-C para ampliar funciones. Este tipo de aparato podría situarse en mesas de trabajo, salas de reuniones o mostradores de tiendas, y ofrecer un acceso inmediato a agentes empresariales: asistentes para empleados, atención a clientes, paneles contextuales, etc.

Ambos prototipos son multimodales, con interacciones mediante voz, visión, toques en pantalla y contenido “consultable de un vistazo”. Microsoft menciona que ya está probando estos dispositivos con cientos de empleados internos para afinar casos de uso reales, desde la coordinación de equipos a la asistencia en procesos de atención al cliente.

Aunque la compañía deja claro que no pretende comercializar directamente estos dos dispositivos, sí los plantea como diseños de referencia para que otros fabricantes desarrollen productos similares basados en Project Solara. En la práctica, esto significa que podríamos ver en el futuro muchos modelos de insignias, terminales de escritorio y otros formatos inspirados en estos conceptos.

Project Solara dentro del ecosistema de anuncios de Build

Project Solara no llegó solo. En Build 2026, Microsoft aprovechó para presentar un paquete muy amplio de novedades en hardware, sistemas, modelos de IA y herramientas para desarrolladores, todas ellas alineadas con la idea de que el futuro del desarrollo pasa por trabajar con múltiples agentes de IA.

En el terreno del hardware, el anuncio más llamativo fue la Surface RTX Spark Dev Box, una estación de trabajo de sobremesa compacta pensada para desarrolladores de IA. Este equipo se apoya en la plataforma NVIDIA RTX Spark y promete hasta 1 petaflop de rendimiento para tareas de inteligencia artificial, con 128 GB de memoria unificada para poder manejar modelos con más de 120.000 millones de parámetros directamente en local.

Según Microsoft, esta máquina permite gestionar ventanas de contexto de hasta un millón de tokens, algo especialmente relevante para investigación en modelos grandes, desarrollo de agentes complejos, ajuste fino (fine-tuning) y cargas de inferencia avanzadas. En la práctica, muchos procesos que antes dependían casi por completo del cloud pueden ejecutarse ahora desde un único equipo de escritorio potente.

La carcasa de la Surface RTX Spark Dev Box está diseñada en aluminio y actúa como un gran disipador de calor, soportando un TDP sostenido de 100 vatios. Viene con Windows 11 Pro preinstalado y un entorno ya preparado para desarrollo de IA: Visual Studio Code, GitHub Copilot, WSL2 con paso de GPU, soporte CUDA, Python, Git, Node.js y PowerShell 7, entre otras herramientas. La idea es que el desarrollador pueda ponerse a trabajar nada más encender el equipo.

En cuanto a la arquitectura, la plataforma RTX Spark combina una CPU NVIDIA Grace de 20 núcleos con una GPU Blackwell de 6.144 núcleos CUDA, todo ello unido mediante una arquitectura de memoria unificada. NVIDIA afirma que esta combinación es capaz de generar vídeo 4K mediante IA, editar proyectos de vídeo 12K, renderizar escenas 3D de más de 90 GB y ejecutar modelos de IA muy avanzados directamente en el escritorio.

Majorana 2 y el empuje hacia la computación cuántica

Además de los avances en IA “clásica”, Microsoft también aprovechó Build para mostrar Majorana 2, la nueva generación de su chip cuántico. Este diseño nace con el objetivo de acercar un ordenador cuántico escalable, con hasta un millón de cúbits en un solo chip, a un horizonte de tiempo razonable.

Gracias a progresos en cúbits topológicos y en el uso de IA agentic aplicada al diseño y control de estos sistemas, la compañía afirma haber logrado una mejora de fiabilidad de los cúbits de 1.000 veces respecto a la generación anterior. Es decir, se reducirían de forma muy notable los errores que, hoy por hoy, son uno de los mayores frenos para la computación cuántica práctica.

Según los datos compartidos, Majorana 2 puede mantener estados cuánticos durante una media de 20 segundos, una cifra muy superior a lo habitual en chips cuánticos actuales. Con este tipo de mejoras, Microsoft se marca como objetivo llegar a una computación cuántica comercialmente útil alrededor de 2029.

Aunque pueda parecer algo desconectado de Solara, en realidad forma parte de la misma visión a largo plazo: un ecosistema donde la IA, los agentes autónomos, la nube y, más adelante, la computación cuántica trabajen juntos para resolver problemas cada vez más complejos, tanto en entornos científicos como empresariales.

GitHub Copilot App y el desarrollo “agentic”

Otro de los anuncios centrados en los desarrolladores fue la nueva GitHub Copilot App. En lugar de limitarse a sugerir líneas de código dentro del editor, Microsoft presenta ahora Copilot como un auténtico “compañero de equipo” de IA capaz de ayudar en varias fases del ciclo de desarrollo.

Con esta aplicación, Copilot puede apoyar en la planificación del proyecto, la implementación, la depuración, las pruebas y la documentación, y no solo en la escritura de funciones. La compañía insiste en el concepto de “agentic development”: un modelo en el que los programadores colaboran con múltiples agentes de IA, cada uno especializado en tareas específicas de ingeniería.

Al mismo tiempo, Microsoft está llevando capacidades de IA más profundas a los entornos de línea de comandos y a los flujos de trabajo habituales de los desarrolladores. De esta forma, los agentes y herramientas inteligentes no se quedan solo en la interfaz gráfica, sino que también están presentes en la consola y demás entornos técnicos donde muchos profesionales pasan buena parte del tiempo.

Modelos de IA: MAI-Thinking-1 y la familia Aion

En el nivel de modelos, Microsoft presentó MAI-Thinking-1, un modelo de IA centrado específicamente en el razonamiento, la planificación y la resolución de problemas complejos en varios pasos. Este tipo de modelos son especialmente relevantes para agentes autónomos que deben descomponer tareas, evaluar opciones y tomar decisiones sin supervisión constante.

Además, la compañía anunció la familia de modelos Aion, pensados para ejecutarse directamente en dispositivos Windows. Con ellos, se busca aliviar la dependencia del procesamiento en la nube, permitiendo que parte de la inteligencia corra en local, algo que encaja muy bien con la filosofía de dispositivos agent-first de Project Solara.

Para completar el conjunto, Microsoft introduce herramientas como OpenClaw y otros “claws” para la integración de agentes, así como Microsoft Execution Containers, pensados para ejecutar agentes autónomos de forma segura y aislada. Todo ello se conecta con Microsoft IQ, una plataforma diseñada para dar a los sistemas de IA acceso al conocimiento corporativo y al contexto organizativo de las empresas.

La combinación de estos modelos y herramientas persigue que las empresas puedan desplegar agentes capaces de hacer trabajo real, con acceso a datos internos pero respetando las políticas de seguridad y privacidad. Es un paso clave si se quiere pasar de demos llamativas a soluciones de negocio sostenibles.

Pilotos externos y empresas implicadas en Project Solara

Microsoft ha dejado claro que Project Solara no se va a quedar como un experimento interno. La compañía planea iniciar un piloto externo en los próximos meses, en el que participarán varias grandes empresas de distintos sectores para probar la plataforma en escenarios reales.

Entre los primeros socios mencionados se encuentran AccuWeather, Best Buy, CVS Health, Levi’s y Target, entre otros. Cada una de estas organizaciones puede explorar casos de uso diferentes: desde dispositivos agent-first en tiendas físicas hasta asistentes contextuales en entornos de salud o sistemas de información en tiempo real.

Estos pilotos servirán para ajustar la plataforma, comprobar qué diseños de hardware funcionan mejor y qué tipos de agentes aportan más valor en la práctica. Microsoft ya ha avisado de que las características de Solara que conocemos hoy reflejan su visión actual, pero que el proyecto seguirá evolucionando conforme se vayan recogiendo aprendizajes del despliegue real.

La participación de grandes nombres del retail, la salud y otros sectores indica que el foco inicial de Solara está muy orientado a la empresa, con dispositivos que complementan a PCs y móviles en tareas muy específicas, en lugar de intentar sustituirlos de golpe.

En conjunto, Project Solara se perfila como la apuesta de Microsoft por una plataforma donde los agentes de IA, el hardware especializado y la nube trabajan de forma coordinada, abriendo la puerta a toda una familia de dispositivos que irán mucho más allá de los formatos que conocemos hoy en el mercado.