ShowOS en Windows 11: qué es, riesgos reales y cómo actuar

Última actualización: 14 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • ShowOS es una modificación pirata de Windows 11 Pro 24H2 con múltiples recortes y cambios ocultos.
  • Elimina Windows Defender, Windows Update, requisitos de seguridad y añade activación ilegal.
  • Supuestas mejoras de rendimiento se basan en componentes esenciales borrados, generando errores y vulnerabilidades.
  • La opción más segura es formatear, reinstalar Windows original o apostar por Linux en equipos antiguos.

ShowOS en Windows 11

En los últimos meses ha empezado a sonar con fuerza el nombre de ShowOS como supuesto “Windows 11 optimizado”, especialmente entre usuarios que buscan más rendimiento en juegos o en equipos modestos. Detrás de esa fachada atractiva se esconde, sin embargo, un sistema tremendamente polémico que está generando preocupación entre expertos en seguridad y administradores de sistemas.

Lo que a primera vista podría parecer una simple edición ligera de Windows es, en realidad, una modificación profunda, opaca y con implicaciones serias para tu seguridad, tu privacidad y la estabilidad del PC. Vamos a desgranar con calma qué es ShowOS, cómo lo han creado, qué elimina exactamente, qué tipo de problemas están reportando ya los usuarios y, sobre todo, qué puedes hacer si lo has instalado y quieres deshacerte de él sin dejar rastro.

Qué es exactamente ShowOS y quién está detrás

ShowOS es una versión modificada de Windows 11 Pro basada en una build 24H2 incompleta sobre la que dos creadores de contenido, conocidos en YouTube, han aplicado todo tipo de cambios. Los responsables son Sfdxshow y xdoofy92, este último famoso por MiniOS, otro Windows recortado que ya fue muy criticado por esconder software malicioso.

La idea que venden es sencilla: cogen una ISO de Windows 11 Pro 24H2, eliminan componentes, quitan requisitos de hardware, cambian el asistente de instalación y automatizan parte del proceso. A partir de ahí, lo presentan como un sistema más rápido, más ligero y, en teoría, “perfecto para gaming”. Sobre el papel puede sonar tentador, pero el proceso está rodeado de opacidad.

Uno de los primeros cambios visibles es que han modificado la apariencia del instalador de Windows: fondo, esquema de colores y aspecto general. De este modo, intentan dar la sensación de que se trata de algo completamente nuevo cuando, en realidad, bajo esa capa estética sigue siendo Windows 11 con muchas piezas quitadas y otras manipuladas.

También han introducido scripts y ajustes para que la instalación y configuración inicial estén lo más automatizadas posible, de forma que el usuario apenas tenga que tocar nada. Lo que a algunos les puede parecer una comodidad, en este caso implica que el sistema se prepara a espaldas del usuario, sin documentación ni transparencia sobre lo que se está aplicando.

Instalación de ShowOS en Windows 11

Otro de los reclamos de ShowOS es que elimina los requisitos habituales de Windows 11, como TPM, Secure Boot o la necesidad de conexión a Internet durante la instalación. Esto permite instalarlo en equipos que no cumplen los estándares modernos de seguridad, algo que muchos ven con buenos ojos… hasta que entienden el precio que se paga en protección y soporte.

Para rematar, ShowOS llega ya activado, con una licencia ilegal preinstalada que vulnera las condiciones de uso de Microsoft. Esto no solo es un problema ético y legal, sino que puede acabar derivando en bloqueos, mensajes de sistema no genuino o incluso en acciones contra quienes distribuyen o usan este tipo de builds pirateadas.

Qué han eliminado de Windows 11 y por qué es tan peligroso

Uno de los puntos más preocupantes de ShowOS es que han borrado alrededor de 5 GB de archivos de la carpeta de Windows nada más instalar el sistema. No estamos hablando solo de aplicaciones prescindibles o de bloatware, sino de componentes clave para el funcionamiento y la seguridad de la plataforma.

Entre las ausencias más graves destaca la desaparición completa de Microsoft Defender, el antivirus integrado en Windows 11. No hay rastro de sus servicios, su interfaz ni su protección en tiempo real. Lo que queda es un sistema operativo desnudo, sin ningún tipo de defensa básica frente a malware, ransomware, spyware o troyanos.

Además de Defender, ShowOS elimina también los servicios de Windows Update y el mecanismo de actualización automática. Esto implica que el equipo deja de recibir parches de seguridad, correcciones de errores y mejoras de estabilidad, quedándose congelado en una versión sin mantenimiento. Cada vulnerabilidad que se descubra a partir de ahí quedará sin corregir.

En el apartado de seguridad de plataforma, se han deshabilitado los requisitos y comprobaciones de hardware como TPM y Secure Boot. Es cierto que esto facilita la instalación en PCs antiguos o no certificados, pero también abre la puerta a que se carguen sistemas manipulados, bootkits y otros ataques a bajo nivel que Secure Boot ayuda a evitar.

Configuración de ShowOS en Windows 11

Muchos usuarios han empezado a reportar, además, que determinadas secciones de la app Configuración aparecen bloqueadas o inaccesibles. Esto hace pensar que los creadores han eliminado o desregistrado componentes internos de Windows que gestionan políticas, opciones avanzadas o funciones del sistema.

Tampoco hay documentación técnica oficial que explique qué servicios concretos se han tocado, qué tareas programadas se han eliminado o qué controladores se han quitado. Todo se ha hecho “a puerta cerrada”, de forma privada, sin código abierto ni auditorías independientes. Para cualquiera que se preocupe mínimamente por la seguridad, esto es una bandera roja enorme.

Si juntamos todas estas piezas, el resultado es un sistema en el que se sacrifican capas críticas de defensa, estabilidad y soporte a cambio de una teórica ligereza. A corto plazo puede parecer que todo va fluido, pero en realidad el equipo queda totalmente expuesto a amenazas externas y a fallos internos difíciles de diagnosticar.

Los riesgos de seguridad y privacidad al usar ShowOS

Instalar ShowOS en tu PC implica, de facto, renunciar a un entorno mínimamente seguro y fiable. Trabajar habitualmente con un sistema operativo sin antivirus integrado, sin parches de seguridad y con componentes internos manipulados es la receta perfecta para terminar infectado sin ni siquiera darte cuenta.

Sin Microsoft Defender ni otra solución robusta de seguridad, cualquier archivo malicioso que descargues, cualquier web comprometida que visites o cualquier adjunto sospechoso que abras tiene muchas más probabilidades de ejecutarse sin obstáculos. Y, al no haber actualizaciones, los fallos conocidos del sistema seguirán abiertos indefinidamente.

Hay que recordar, además, el precedente de MiniOS, el proyecto anterior de uno de los responsables de ShowOS. En ese caso, se descubrieron amenazas serias, incluyendo un troyano ofuscado y una botnet integrada que utilizaba los ordenadores de los usuarios para lanzar ataques DDoS. Ese historial no invita precisamente a confiar en un nuevo sistema cocinado de la misma forma y con aún menos transparencia.

Cuando instalas un sistema de este tipo, aceptas sin saberlo que quien ha creado la imagen ISO tiene control total sobre qué se ejecuta en tu máquina: scripts, servicios ocultos, puertas traseras, herramientas de minería, keyloggers… Lo más grave es que gran parte de estas cosas podrían funcionar en segundo plano sin mostrar síntomas claros, mientras tus datos y tus recursos se usan a espaldas tuyas, y supone un riesgo para tus datos.

La distribución de ShowOS también es preocupante. El archivo se ofrece a través de páginas de descarga repletas de publicidad agresiva, pop-ups y potencial malware incrustado en banners engañosos. Un simple clic mal dado puede colarte adware, extensiones maliciosas o instaladores llenos de bloatware incluso antes de haber llegado a tocar la ISO de ShowOS.

ShowOS frente a un Windows 11 original: ¿realmente rinde mejor?

Uno de los mantras recurrentes de los creadores de ShowOS es que “su Windows va más rápido y rinde mejor que el original”, especialmente en juegos. Esta afirmación se apoya en supuestos benchmarks y comparativas que ellos mismos difunden en redes sociales y vídeos promocionados.

El problema es que muchas de esas pruebas están claramente manipuladas, incompletas o directamente no son comparables. Los resultados que enseñan chocan de frente con la realidad técnica: han eliminado drivers de control, servicios de gestión de energía, herramientas de mantenimiento y componentes del sistema necesarios para exprimir bien el hardware moderno.

Cuando borras buena parte de la infraestructura de Windows, sí, puede reducirse el consumo de RAM en reposo o acortar ligeramente el arranque, pero también pierdes optimizaciones, cachés, servicios que priorizan procesos y mecanismos que gestionan mejor la carga en CPU y GPU. Es pan para hoy y hambre para mañana.

De hecho, los primeros usuarios que han probado ShowOS a fondo reportan que el consumo de batería en portátiles es superior al de un Windows 11 original bien configurado. Al faltar ciertos controladores y servicios de gestión energética, el equipo puede quedar en estados menos eficientes, con más procesos manteniendo la CPU activa o la GPU sin el perfil adecuado.

Al margen del rendimiento bruto, hay otro punto importante: la compatibilidad con juegos, aplicaciones profesionales y periféricos puede resentirse. Muchos títulos recientes dependen de servicios de Windows, bibliotecas concretas, componentes de seguridad o frameworks que pueden haber sido eliminados por los autores de ShowOS sin que el usuario tenga forma de restaurarlos fácilmente.

Problemas y fallos reales que ya reportan los usuarios

Más allá de las promesas de perfección por parte de sus creadores, ShowOS lleva muy poco tiempo circulando y ya acumula quejas y testimonios de usuarios con errores serios. Un vistazo a hilos de Twitter y otras redes basta para ver que el sistema dista mucho de ser estable.

Uno de los problemas más repetidos tiene que ver con la configuración del sistema bloqueada nada más terminar la instalación. Hay personas que, al entrar por primera vez en ShowOS, se encuentran con opciones clave deshabilitadas o con mensajes que indican que ciertas políticas han sido impuestas y no se pueden modificar.

Durante la propia instalación, muchos informes hablan de errores repetidos, pantallas que se quedan congeladas durante largos minutos (lo que algunos han bautizado como “momentos eternos”) y mensajes ambiguos que obligan a reiniciar el proceso desde cero. Para un usuario novato, esto puede ser directamente desesperante.

También se han detectado incompatibilidades con Windows Update incluso en aquellas partes que deberían seguir funcionando. Al haberse tocado el sistema de actualizaciones, aparecen fallos al intentar instalar parches manuales, drivers oficiales o componentes de Microsoft que dependen de dicho servicio.

En el día a día, no faltan quienes mencionan cierres inesperados de programas, pequeños cuelgues, conflictos de drivers y comportamientos extraños del sistema. Todo ello encaja con la idea de un Windows al que se le han ido arrancando piezas sin un análisis profundo de las dependencias internas.

Modelo de distribución, publicidad y ánimo de lucro

Otra parte delicada en toda esta historia es cómo se difunde ShowOS. Aunque sus creadores lo presenten como un proyecto comunitario y sin coste, hay un claro ánimo de lucro alrededor del sistema. Y no precisamente por vías transparentes.

Para empezar, la descarga suele estar alojada en plataformas plagadas de anuncios, botones falsos de “Download”, ventanas emergentes y enlaces trampa. Cada visita genera ingresos por publicidad, y cuantos más usuarios pasen por allí, mejor para quienes están detrás, aunque esto suponga exponer a la gente a malware y a instaladores llenos de basura.

A esto se suma una campaña de promoción agresiva: tweets patrocinados, vídeos de YouTube cuidadosamente editados, menciones pagadas en pódcast y colaboraciones cruzadas. Para algo que se vende como gratuito, llama la atención el volumen de dinero invertido en marketing y publicidad.

En algunos vídeos del propio Sfdxshow hablando de ShowOS, aparecen avisos indicando que se trata de contenido promocional, lo que evidencia que parte de esa difusión está remunerada de una u otra forma. La sensación general es que se intenta construir una marca alrededor de un sistema con base pirata y dudosa seguridad.

Si a lo anterior sumamos que la ISO viene ya con una activación ilegal de Windows, el cóctel se completa: distribución en páginas de reputación dudosa, licencias no autorizadas, modificaciones cerradas y una campaña de difusión que busca captar cuanta más atención mejor, aunque sea a costa de la seguridad de los usuarios.

Comparaciones con otros Windows modificados y la postura de los expertos

ShowOS no es el primer intento de “mejorar” Windows 11 a base de tijera. Antes han existido proyectos como Windows Tiny10/Tiny11 o el propio MiniOS, todos ellos con el objetivo de aligerar el sistema y adaptarlo a equipos con recursos limitados o a determinados usos específicos.

La gran diferencia es que, en algunos de esos casos, las modificaciones se realizan mediante scripts públicos que el usuario puede ejecutar sobre una ISO original. Aunque siguen teniendo sus riesgos, al menos hay más transparencia: puedes revisar el código, ver qué se elimina y, si algo no te convence, parar el proceso.

En cambio, ShowOS se distribuye como una imagen ISO completamente cerrada, privada y creada de forma opaca. No hay forma sencilla de auditar qué se ha tocado, ni qué binarios se han añadido, ni qué procesos se inician en segundo plano. Para la comunidad de seguridad, esto es muy difícil de aceptar.

Muchos especialistas en sistemas operativos insisten en que las únicas versiones de Windows realmente seguras y soportadas son las oficiales de Microsoft, sin modificaciones profundas. Se puede ajustar la configuración, desactivar servicios concretos o limpiar software preinstalado, sí, pero sin reempaquetar y redistribuir el sistema como si fuera una creación propia.

Resulta llamativo ver cómo los autores de ShowOS se presentan en redes como si supieran más que los propios ingenieros de Microsoft, que son quienes diseñan, desarrollan y mantienen Windows en producción a nivel mundial. Si realmente fueran capaces de crear una versión mejor, con la misma seguridad y compatibilidad, probablemente no estarían dedicados a circular ISOs piratas por Internet.

Cómo eliminar ShowOS y volver a un Windows seguro

Si ya has instalado ShowOS en tu PC, la situación no es ideal, pero todavía estás a tiempo de recuperar un entorno seguro y confiable. Eso sí, el proceso pasa obligatoriamente por formatear el equipo y reinstalar un sistema limpio, preferiblemente un Windows 10/11 original o una distribución Linux.

Lo primero que debes hacer es hacer copia de seguridad de todos tus datos personales: documentos, fotos, proyectos, contraseñas exportadas, etc.. Al formatear el disco, se borrará absolutamente todo, por lo que conviene guardar la información en un disco externo, NAS o almacenamiento en la nube que luego puedas volver a montar en el sistema nuevo.

Si ShowOS se instaló sobrescribiendo un Windows legítimo que ya tenías, es importante que rescates y protejas la licencia original de ese Windows. Si la clave está vinculada a tu Cuenta Microsoft, bastará con iniciar sesión después en el sistema limpio. Si era una clave OEM o de caja, apúntala y guárdala en lugar seguro para poder activarla tras la reinstalación.

Un paso muy recomendable, antes de formatear, es desconectar por completo el PC de Internet (Ethernet y WiFi). De este modo, cortas posibles conexiones con servidores remotos que pudieran estar relacionadas con ShowOS, reduciendo el margen para que se intente descargar más malware o mantener persistencia durante el proceso de reinstalación.

Hecho lo anterior, necesitas un USB de instalación de Windows descargado desde la web oficial de Microsoft. Puedes crearlo con la herramienta Media Creation Tool, seleccionando la edición de Windows 10 u 11 que vayas a usar. Es fundamental que la ISO sea original y no otra versión modificada que circule por foros o canales no oficiales.

Durante la instalación del nuevo sistema, en el apartado de elección de disco, borra todas y cada una de las particiones existentes en el disco donde está ShowOS. No basta con formatear una: lo más seguro es eliminar todas las particiones (incluidas las de sistema y recuperación) y dejar el espacio como “no asignado” para que el instalador cree la estructura nueva desde cero.

Tras completar la instalación limpia, ya puedes restaurar tus datos desde la copia de seguridad y, si procede, reactivar tu licencia de Windows con tu cuenta o tu clave original. A partir de ahí, toca dedicar unos minutos a instalar un buen antivirus (o usar el propio Microsoft Defender) y a aplicar todas las actualizaciones disponibles desde Windows Update.

Quienes tengan equipos antiguos que no cumplan los requisitos de Windows 11, o simplemente busquen una experiencia más ligera, pueden valorar seriamente instalar una distribución Linux de escritorio (como Linux Mint, Ubuntu, Fedora, etc.). Es una alternativa legal, con soporte y sin la necesidad de recurrir a sistemas modificados y potencialmente peligrosos.

Tras repasar qué es ShowOS, quién lo impulsa, qué recorta exactamente y la cantidad de problemas de seguridad, estabilidad y legalidad que arrastra, resulta evidente que la mejor decisión posible es apostar por sistemas originales y soportados, ya sea Windows oficial o Linux, y dejar a un lado los “Windows mágicos” que prometen milagros a cambio de exponerte a malware, fallos constantes y pérdida de control sobre tus propios datos.

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