Cómo solucionar el error 0x80073701 de Windows Update paso a paso

Última actualización: 31 de agosto de 2026
Autor: Isaac
  • El error 0x80073701 suele deberse a archivos de sistema o componentes de la imagen de Windows dañados o ausentes.
  • Las herramientas integradas SFC, DISM y el solucionador de problemas de Windows Update permiten reparar gran parte de estos fallos sin formatear.
  • Restablecer manualmente los componentes de Windows Update y limpiar sus cachés corrige muchos errores persistentes de actualización.
  • Como último recurso, el Asistente de instalación de Windows puede actualizar el sistema in situ y restaurar componentes clave que Windows Update no consigue reparar.

Error 0x80073701 Windows Update

Cuando Windows se niega a instalar actualizaciones y aparece el código error 0x80073701 en Windows Update, la sensación de frustración es importante: el sistema intenta actualizar, se queda un buen rato «pensando» y al final muestra el fallo sin demasiadas explicaciones claras. La buena noticia es que este código concreto suele tener un origen bastante definido y existen varios métodos efectivos para arreglarlo sin tener que formatear el ordenador.

Este error se conoce internamente como ERROR_SXS_ASSEMBLY_MISSING, lo que ya nos da una pista: Windows está detectando que le faltan archivos esenciales del sistema o que hay componentes dañados dentro de la llamada «tienda de componentes». Eso bloquea el proceso de actualización en Windows 10 y Windows 11, provocando que algunas acumulativas, parches de seguridad o incluso funciones nuevas no se puedan instalar, como ha ocurrido con varias actualizaciones famosas en los últimos años.

Qué significa el error Windows Update 0x80073701 y por qué aparece

El código 0x80073701 suele indicar que faltan ensamblados o archivos de sistema clave necesarios para completar una actualización acumulativa o de características. Windows hace varias comprobaciones internas antes de aplicar un parche y, si detecta que el almacén de componentes (WinSxS) o ciertos ficheros críticos no encajan, detiene el proceso para evitar dejar el sistema inestable.

Este fallo se ha visto repetido en distintas versiones de Windows 10 y Windows 11 y en varias compilaciones: actualizaciones acumulativas de 2016 para la versión 1607, parches de 2019 para la versión 1903, y también actualizaciones más recientes, como acumulativas de 2020 para la versión 1909, entre otras. En todas ellas, el patrón se repite: archivos corruptos o ausentes en la imagen del sistema provocan que Windows Update se bloquee y devuelva 0x80073701.

No siempre es fácil saber por qué se han dañado esos componentes. En algunos equipos bastó con usar scripts para pausar indefinidamente Windows Update, herramientas de terceros de optimización, antivirus demasiado agresivos o incluso cortes de energía durante una instalación previa de actualizaciones. En otros casos, la corrupción viene de series largas de parches acumulativos que, con el tiempo, han ido dejando el almacén de componentes en un estado poco sano.

En teoría, un simple reinicio a veces puede permitir completar la actualización, pero en la práctica, cuando aparece reiteradamente 0x80073701, lo normal es que el error vuelva una y otra vez. De ahí que sea importante actuar directamente sobre los componentes de sistema implicados (WinSxS, SoftwareDistribution, servicios de actualización, etc.) y no limitarse a reintentar la actualización sin más.

Primera línea de defensa: Solucionador de problemas de Windows Update

El primer paso sencillo que recomienda Microsoft y que también recogen muchas guías especializadas es utilizar el solucionador de problemas integrado de Windows Update. Esta herramienta analiza de forma automática bastantes parámetros del sistema relacionados con el servicio de actualización y en ocasiones corrige el problema sin necesidad de comandos ni configuraciones avanzadas.

En Windows 10, puedes abrirlo desde el menú Inicio entrando en Configuración, después en la sección «Actualización y seguridad» y, en la zona izquierda, en el apartado «Solucionar problemas». Ahí encontrarás un enlace para ver solucionadores adicionales, donde aparece la entrada específica para Windows Update. Al ejecutarlo, la utilidad hace un chequeo de servicios, rutas, permisos y algunos registros habituales, aplicando correcciones automáticas cuando detecta incoherencias.

En Windows 11 el acceso es similar: desde la Configuración principal, dentro de Sistema tienes el apartado de «Solucionar problemas» y, a continuación, las opciones de solucionadores adicionales, entre ellos el de Windows Update. El asistente mostrará una barra de progreso mientras revisa distintos aspectos de la actualización y, cuando termine, presentará un resumen de lo que ha hecho y de los posibles errores encontrados o corregidos.

Esta utilidad, aunque limitada, suele resolver problemas típicos como servicios detenidos, permisos mal configurados o cachés atascadas. Después de ejecutarla es recomendable reiniciar el equipo e intentar de nuevo la instalación de las actualizaciones pendientes para comprobar si el código 0x80073701 ha desaparecido.

Si el solucionador de problemas no detecta nada relevante, o informa de correcciones aplicadas pero Windows Update sigue devolviendo el mismo error, es momento de avanzar hacia métodos un poco más técnicos que atacan directamente a los archivos de sistema.

Revisar archivos del sistema con SFC (System File Checker)

Una de las herramientas clásicas para reparar Windows es el Comprobador de Archivos de Sistema (SFC). Este comando analiza todos los ficheros protegidos del sistema operativo y los compara con copias limpias almacenadas en la caché local. Si detecta archivos dañados, intenta reemplazarlos de forma automática.

Para usar SFC, lo habitual es abrir una consola con privilegios de administrador. En Windows puedes pulsar la combinación de teclas Windows + R para abrir «Ejecutar», escribir cmd y, en lugar de pulsar simplemente Intro, usar Ctrl + Mayús + Intro para que se abra el Símbolo del sistema elevado y aceptar el aviso de control de cuentas (UAC). Desde ahí, basta con ejecutar el comando:

sfc /scannow

El sistema iniciará un análisis completo que puede tardar varios minutos según la velocidad del equipo y la cantidad de archivos. Durante el proceso, SFC va comprobando uno a uno los archivos del sistema NTFS protegidos y, si encuentra alguno dañado o ausente, lo sustituye por una versión correcta de la caché. Al terminar, mostrará un mensaje indicando si ha logrado reparar todos los problemas o si algunos errores no han podido resolverse.

Es importante reiniciar el ordenador tras ejecutar SFC, aunque aparentemente no haya dado errores, porque algunas reparaciones solo se aplican al arrancar de nuevo Windows. Después del reinicio, debes volver a abrir Windows Update e intentar instalar la actualización que antes quedaba bloqueada por el código 0x80073701 para ver si el problema se ha resuelto.

Hay situaciones en las que SFC se ejecuta correctamente pero no consigue corregir completamente el fallo de actualización. Eso suele indicar que, además de archivos individuales corruptos, hay problemas en la propia imagen de Windows, algo que requiere un nivel más profundo de reparación, para lo que se utiliza la herramienta DISM.

Reparar la imagen de Windows con DISM

DISM (Deployment Image Servicing and Management) es una utilidad avanzada incluida en Windows para gestionar y reparar imágenes del sistema. Se utiliza tanto en despliegues masivos como en equipos individuales cuando la imagen online (la del propio sistema en uso) se ha deteriorado por algún motivo y eso afecta, entre otras cosas, a las actualizaciones de Windows.

La idea de DISM es que, si el almacén de componentes (WinSxS) o la imagen de Windows tienen ficheros corruptos, se comparan y se reparan usando copias buenas, ya sea de la propia caché o de los servidores de Microsoft. Así, cuando vuelvas a ejecutar Windows Update, ya no se encontrará con ensamblados ausentes ni inconsistencias internas.

Para lanzar un análisis y reparación estándar, abre la Terminal o el Símbolo del sistema como administrador (igual que con SFC) y utiliza esta secuencia de comandos, ejecutándolos uno a uno:

dism /online /cleanup-image /StartComponentCleanup

dism /online /cleanup-image /ScanHealth

dism /online /cleanup-image /RestoreHealth

El primer comando limpia componentes antiguos y elementos innecesarios del almacén, lo que ayuda a reducir el tamaño de la carpeta de componentes y en ocasiones elimina restos problemáticos. El segundo escanea el estado de la imagen en busca de incoherencias, y el tercero intenta reparar los errores encontrados reemplazando archivos defectuosos por otros correctos. Este proceso puede tardar bastante, sobre todo en equipos con discos duros mecánicos o en sistemas muy cargados de actualizaciones previas.

Hay casos relatados en los que al ejecutar ciertos comandos de DISM, como /AnalyzeComponentStore, el proceso se queda a un porcentaje fijo (por ejemplo al 59 %) y devuelve un mensaje de «El sistema no puede encontrar el archivo especificado» con un error 2. Eso indica que algún archivo que la herramienta espera encontrar en el almacén de componentes ya no está allí, o que hay una referencia rota, algo que puede requerir métodos adicionales, como limpiar manualmente la carpeta WinSxS o usar una fuente externa de archivos (por ejemplo, una imagen original de Windows en formato WIM o ESD convertida).

Tras completar la reparación con DISM, lo recomendable es reiniciar y, a continuación, repetir un SFC /scannow para asegurarse de que, una vez arreglada la imagen, también los archivos de sistema individuales quedan coherentes. Después de esos pasos combinados, en la mayoría de equipos afectados el error 0x80073701 desaparece y Windows Update vuelve a funcionar con normalidad.

Limpiar la carpeta WinSxS y el almacén de componentes

La carpeta WinSxS es el corazón del almacén de componentes de Windows, donde se guardan múltiples versiones de bibliotecas, archivos de sistema y ensamblados, de modo que el sistema pueda instalar, desinstalar y actualizar características sin romper dependencias. Con el tiempo, esta carpeta puede acumular miles de archivos antiguos u obsoletos y, si algo se corrompe ahí, aparecerán errores como 0x80073701 al intentar actualizar.

No es recomendable borrar manualmente contenidos de WinSxS, pero sí se puede usar DISM para llevar a cabo una limpieza segura. El comando /StartComponentCleanup se encarga de eliminar versiones antiguas de componentes que ya no son necesarias, reduciendo al mismo tiempo el tamaño de la carpeta y eliminando elementos que pudieran estar dañados.

En casos más extremos, algunas guías proponen analizar manualmente el estado del almacén con dism /online /cleanup-image /AnalyzeComponentStore. Esta orden genera información sobre el tamaño del almacén, el nivel de limpieza posible y los componentes en desuso. Si al ejecutarla surge un error, como ocurrió a ciertos usuarios al atascarse en un porcentaje concreto, eso puede apuntar a que el repositorio interno tiene entradas incoherentes y requiere una reparación más profunda usando /RestoreHealth con una fuente externa de archivos.

Cuando el problema viene de restos de actualizaciones anteriores, la limpieza del almacén de componentes combinada con la reparación de imagen es, con diferencia, uno de los métodos que más impacto tienen sobre la resolución del error 0x80073701. Una vez completados estos procesos, Windows suele ser capaz de gestionar de nuevo sus parches acumulativos sin tropezar con referencias a ensamblados inexistentes.

Restablecer manualmente los componentes de Windows Update

Si, tras usar el solucionador de problemas, SFC y DISM, las actualizaciones siguen fallando con el código 0x80073701, el siguiente paso lógico es restablecer manualmente los componentes de Windows Update. Esto consiste básicamente en detener los servicios implicados, renombrar las carpetas de caché y volver a arrancar los servicios para que Windows reconstruya todo desde cero.

Para hacerlo, abre el Símbolo del sistema o la Terminal como administrador y detén primero los servicios relacionados con Windows Update, bits, criptografía e instalador de módulos. Normalmente se utilizan órdenes del tipo:

net stop wuauserv
net stop cryptSvc
net stop bits
net stop msiserver

Una vez que estos servicios estén parados, se procede a renombrar las carpetas de trabajo donde Windows guarda la caché de actualizaciones y ciertos catálogos. Esto incluye la carpeta SoftwareDistribution, que contiene los archivos descargados y bases de datos de Windows Update, y la carpeta Catroot2, que almacena firmas y catálogos de seguridad. Renombrarlas a .old, por ejemplo, obliga al sistema a regenerarlas limpias en el próximo inicio de los servicios:

ren C:\Windows\SoftwareDistribution SoftwareDistribution.old
ren C:\Windows\System32\catroot2 Catroot2.old

Después se vuelven a iniciar los mismos servicios, esta vez con las carpetas ya preparadas para reconstruirse:

net start wuauserv
net start cryptSvc
net start bits
net start msiserver

Al finalizar este proceso, conviene reiniciar el equipo y volver a lanzar Windows Update. Este reseteo manual suele arreglar problemas relacionados con descargas corruptas, bases de datos internas dañadas o cachés inconsistentes que no se solucionaban con el simple uso del solucionador de problemas o con reparaciones de imagen.

Vaciar la carpeta SoftwareDistribution y otros ajustes

Un método muy similar al anterior consiste en centrarse directamente en la carpeta SoftwareDistribution, que es el repositorio principal donde Windows almacena los paquetes de actualización descargados antes de instalarlos. Si alguno de esos paquetes se corrompe, es frecuente que Windows Update se quede atascado repitiendo el fallo, generando errores como 0x80073701.

Para vaciar esta caché se siguen pasos parecidos: detener primero el servicio wuauserv, borrar o renombrar la carpeta SoftwareDistribution y volver a iniciar el servicio. En muchos manuales se hace usando el comando rd /s /q %systemroot%\SoftwareDistribution tras haber detenido Windows Update. Esto forza al sistema a eliminar por completo la caché vieja, de manera que en el siguiente intento de actualización se descarguen de nuevo todos los paquetes necesarios desde los servidores de Microsoft.

Es importante asegurarse de que no haya procesos como Microsoft Store activos mientras se hace esta limpieza, ya que también se apoyan en parte en la infraestructura de actualizaciones. Reiniciar el equipo justo antes y después del proceso suele ayudar a que no haya interferencias.

En algunos escenarios concretos, el origen del fallo se ha localizado en software de seguridad de terceros, como antivirus o cortafuegos que bloquean la comunicación con los servidores de actualización. Por eso, varias guías recomiendan desactivar temporalmente este tipo de programas mientras se realizan las reparaciones y se vuelve a intentar la instalación de las actualizaciones. Una vez completadas con éxito, se puede reactivar la protección sin problema.

Usar una imagen de instalación de Windows como origen de reparación

Cuando la corrupción del sistema es más seria, a veces DISM no encuentra archivos válidos en la propia caché del equipo y, por tanto, no puede terminar de reparar la imagen. En estos casos es muy útil disponer de una imagen de Windows 10 u 11 descargada desde la web oficial de Microsoft en una unidad USB o en una carpeta local, de la que DISM pueda extraer los archivos necesarios.

Una forma de hacerlo es descargar desde la página de Microsoft la herramienta de creación de medios, generar un USB de instalación y, a continuación, acceder al archivo install.esd o install.wim que contiene todas las ediciones de Windows. Con el comando dism /Get-WimInfo /WimFile:install.esd, por ejemplo, puedes listar los índices de cada edición (Home, Pro, Education, N, etc.) y localizar cuál coincide con tu sistema instalado.

En el caso de Windows 10 Pro, por ejemplo, el listado suele mostrar entradas como «Windows 10 Pro» y «Windows 10 Pro N». La edición con la «N» indica una variante sin ciertos componentes multimedia preinstalados, pero a efectos de reparación es importante elegir el índice correcto que corresponda exactamente a la edición instalada en tu equipo. Una vez identificado el índice, se puede exportar la imagen adecuada a un archivo install.wim mediante un comando de exportación y usarla como origen en DISM.

Así, al ejecutar DISM con la opción de /Source apuntando a ese WIM, se obliga a la herramienta a tomar los archivos necesarios directamente de la imagen limpia oficial en lugar de depender de la caché local deteriorada. Aunque el proceso es más elaborado, suele ser la solución definitiva cuando la imagen online está muy dañada y ni SFC ni DISM estándar han conseguido arreglar el error 0x80073701.

Actualizar usando el Asistente de instalación de Windows

En Windows 11 (y en Windows 10 en su momento) existe otra vía bastante efectiva cuando las actualizaciones normales fallan continuamente: utilizar el Asistente para la instalación de Windows, disponible en la web oficial de Microsoft. Esta herramienta realiza una especie de actualización «in situ» de la versión instalada a la última compilación estable, manteniendo archivos, programas y la mayoría de configuraciones.

El procedimiento es relativamente simple: se descarga el Asistente desde la página de descarga de software de Microsoft, se ejecuta, se aceptan los términos y se deja que el propio asistente descargue la versión más reciente del sistema y la prepare para su instalación. En la fase final, el equipo se reinicia y puede tardar un buen rato en completar el proceso, sobre todo en equipos no muy potentes.

La ventaja de este método es que, al tratarse de una actualización completa de versión, muchos componentes internos se reinstalan o reemplazan, con lo que errores persistentes de Windows Update (incluido 0x80073701) desaparecen. Usuarios que llevaban horas probando soluciones de todo tipo han visto cómo el Asistente conseguía instalar la última versión de Windows 11 sin borrar programas ni documentos, salvo pequeños detalles como accesos directos inválidos o algunas preferencias menores, por ejemplo ciertas reglas del cortafuegos.

Es importante tener en cuenta que, aunque esta actualización mantenga los datos, siempre es muy recomendable hacer una copia de seguridad previa de la información importante, por si surgiera algún problema durante el proceso. Una vez completado, conviene revisar de nuevo Windows Update para confirmar que las futuras actualizaciones se aplican con normalidad y que el temido código 0x80073701 ya no aparece.

En escenarios donde la causa del fallo está relacionada con haber usado scripts para pausar indefinidamente las actualizaciones o con cambios profundos en la configuración de Windows Update, este tipo de actualización con el Asistente de instalación suele servir para restaurar el comportamiento estándar del sistema sin necesidad de llegar a un formateo completo.

Después de todos estos ajustes, desde los más básicos (solucionador de problemas) hasta los más avanzados (reparación con imagen externa o uso del Asistente de instalación), lo habitual es que el error 0x80073701 deje de dar guerra y Windows vuelva a encargarse de sus parches de forma automática. Tener claras estas opciones y saber en qué orden aplicarlas permite ahorrar mucho tiempo y dolores de cabeza cuando Windows Update se atasca con este código tan concreto.

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