Errores al abrir imágenes en Windows 11: causas y soluciones

Última actualización: 13 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Identificar si el problema está en el archivo de imagen, en la app Fotos o en el propio Windows 11 es clave para no perder el tiempo.
  • Reparar, restablecer o reinstalar Fotos, junto con las últimas actualizaciones y drivers, suele solucionar la mayoría de errores.
  • Cuando la app Fotos falla de forma persistente, es recomendable recurrir a visores alternativos y cambiar el programa predeterminado.
  • Si el archivo está dañado o en un formato poco compatible, hay herramientas de reparación y conversión que pueden salvar o reutilizar esas imágenes.

Errores al abrir imágenes en Windows 11

Si has llegado hasta aquí es porque estás harto de que Windows 11 se queje cada vez que intentas abrir una foto. Mensajes de error raros, la app Fotos que no arranca o imágenes que no se ven son problemas más habituales de lo que parece, y no eres el único al que le pasa.

En las siguientes líneas vas a encontrar una guía muy completa y explicada “en cristiano” para que puedas diagnosticar por qué no se abren tus imágenes en Windows 11 y aplicar todas las soluciones posibles, desde las más sencillas hasta las más avanzadas. La idea es que termines el artículo pudiendo volver a ver tus fotos tranquilamente, sin romperte la cabeza ni tocar cosas al azar.

Causas habituales de los errores al abrir imágenes en Windows 11

Causas de errores con fotos en Windows 11

Antes de “culpar” a la aplicación Fotos de Microsoft, conviene repasar algunos puntos básicos. Muchas veces el problema no está en Windows, sino en el propio archivo de imagen o en cómo se ha guardado o transferido.

Un motivo muy frecuente es que la imagen esté dañada. Si el archivo se ha descargado mal, se ha copiado de forma incompleta desde una tarjeta SD o un móvil, o se ha corrompido por un fallo del disco, lo normal es que ningún visor pueda abrirla correctamente.

Comprueba el tamaño del archivo: si ocupa 0 KB, o un tamaño ridículamente pequeño para lo que debería ser, lo más probable es que esté roto. También puedes probar a abrir la misma imagen con otro visor (navegador, Paint, visor de terceros) para ver si en alguna aplicación se muestra bien.

Otro factor clave es el formato de la imagen. Aunque la app Fotos soporta casi todo lo típico, algunos formatos modernos como HEIC, HEIF o WebP requieren extensiones o códecs adicionales para funcionar bien. Ocurre lo mismo con ciertos RAW de cámaras o con TIFF muy pesados.

No hay que olvidar que un simple reinicio puede obrar milagros; si tienes dudas sobre la frecuencia, consulta cada cuánto conviene reiniciar Windows 11. A veces la aplicación Fotos se queda “enganchada”, algún proceso bloquea el archivo o el antivirus impide el acceso, y reiniciar Windows desbloquea todo sin necesidad de tocar nada más.

Comprobar el archivo de imagen antes de tocar Windows

Comprobar archivos de imagen en Windows 11

Lo primero es descartar que el archivo esté irrecuperable. Si la imagen está verdaderamente dañada, por muchas vueltas que le des a Windows no vas a conseguir que se vea, así que mejor empezar por ahí.

En el Explorador de archivos, mira con detalle la extensión. Si ves algo tipo .jpg, .jpeg, .png o .bmp, son extensiones normales. Pero a veces, sin darnos cuenta, cambiamos el nombre del archivo y también la extensión, y ahí empiezan los problemas.

Si el archivo realmente es un JPG pero alguien le ha cambiado la extensión a .png, Windows va a intentar abrirlo como PNG y el visor probablemente se quejará o mostrará un error de formato no válido. Puedes probar a renombrarlo y devolverle una extensión típica: .jpg, .jpeg o .png, usando F2 o clic derecho > Cambiar nombre.

No tenemos una forma mágica de saber cuál era la extensión original, pero probando con esos tres formatos más comunes (JPG, JPEG, PNG) puedes salir de dudas rápidamente. Si con ninguno funciona y ya has comprobado que en otros visores tampoco se abre, es muy probable que el archivo esté corrupto.

Si sospechas que la imagen puede contener algo raro (por ejemplo, te la has descargado de una página sospechosa y podría ser en realidad un .exe, .mp3 o cualquier otro archivo camuflado como .jpeg), ni se te ocurra intentar forzar su apertura con programas raros. Podría tratarse de malware intentando colarse en tu equipo.

Reparar y restablecer la aplicación Fotos en Windows 11

Si has comprobado que las imágenes están bien, el siguiente sospechoso es la app Fotos. Con el tiempo puede corromperse, configurarse mal o chocarse con alguna actualización de Windows y dejar de abrir imágenes correctamente.

Windows 11 permite reparar y restablecer la aplicación sin necesidad de desinstalarla a mano. Para ello, abre Configuración con Win + I y entra en “Aplicaciones > Aplicaciones instaladas”. Busca “Fotos” o “Fotos de Microsoft” en la lista.

Cuando la localices, pulsa sobre el icono de los tres puntos y entra en “Opciones avanzadas”. Dentro verás varias acciones posibles. La primera que deberías probar es “Reparar”, que intenta arreglar la aplicación sin borrar tus datos ni preferencias.

Si tras reparar sigues con el mismo problema, repite el proceso pero esta vez usa “Restablecer”. Esta opción devuelve la aplicación a su estado de fábrica, borrando su caché y su configuración. Te aparecerá un aviso pidiendo confirmación; acéptalo si ya lo has probado todo lo anterior.

En muchos casos, con reparar o restablecer Fotos es suficiente para que vuelvas a poder abrir imágenes sin errores. Si ni por esas Fotos responde, toca pasar al siguiente nivel y reinstalarla por completo.

Reinstalar la app Fotos desde PowerShell y Microsoft Store

Cuando reparar y restablecer no dan resultado, el siguiente paso lógico es desinstalar la app y volver a instalarla limpia desde la Store. Desde Configuración no siempre te deja quitar Fotos por ser una aplicación del sistema, así que hay que tirar de PowerShell.

En el menú Inicio, escribe “PowerShell”, haz clic derecho sobre “Windows PowerShell” y elige “Ejecutar como administrador”. Una vez se abra la consola, introduce un comando para desinstalar la app Fotos. Por ejemplo:

Get-AppxPackage *Microsoft.Windows.Photos* | Remove-AppxPackage

El comando no suele mostrar un resultado espectacular, simplemente se ejecuta y vuelve a la línea de comandos. En ese momento la aplicación Fotos ya habrá sido eliminada del sistema, aunque sigas viendo el icono hasta que reinicies o vuelvas a instalar.

Cuando termine, abre la Microsoft Store, busca “Fotos de Microsoft” y pulsa en “Instalar”. La nueva instalación debería dejar la app como recién estrenada, sin restos de configuraciones corruptas. Una vez completada la descarga, prueba a abrir cualquier imagen para confirmar que todo funciona.

El fallo conocido de Windows 11 con Fotos y el error “Exit Status: -2147024891”

En los últimos meses, Microsoft ha reconocido un error concreto que afecta a la aplicación Fotos en Windows 11, especialmente en versiones 22H2 y 23H2. Tras una actualización de la app (versiones a partir de 2024.11050.29009.0) Fotos dejaba de arrancar, mostrando solo un círculo de carga y, en ciertos casos, el mensaje de error con el código “Exit Status: -2147024891”.

Este problema afectaba sobre todo a equipos con políticas de seguridad más estrictas, como aquellas que aplican el CSP “BlockNonAdminUserInstall”. En ese tipo de entornos, los usuarios no administradores no pueden instalar determinadas aplicaciones empaquetadas, y la actualización de Fotos quedaba a medio camino, provocando el bloqueo.

Microsoft lanzó una actualización posterior de la app para corregir esta situación. Según la compañía, a partir de la versión 2024.11070.15005.0 de Fotos el fallo debería estar solucionado, siempre que la app se actualice correctamente desde Microsoft Store.

Si no te aparece la actualización automática, abre la Store, busca “Fotos”, entra en su ficha y pulsa en “Obtener actualizaciones” o en “Actualizar”. Si aun así no se instala, puedes descargar la última versión desde la web oficial de Microsoft Store e intentar forzar la actualización de forma manual.

Como solución temporal adicional, Microsoft ha sugerido instalar el último WinAppSDK (Windows App SDK). Debes descargar el instalador correspondiente a tu arquitectura, normalmente x64, ejecutar el archivo como administrador y dejar que termine el proceso. En muchos equipos esto ha devuelto la funcionalidad a Fotos mientras llegaba el parche definitivo.

Actualizar los controladores gráficos y el propio Windows

Otro frente importante es la tarjeta gráfica. Problemas con los drivers de la GPU pueden provocar errores al visualizar imágenes, artefactos raros o que ciertas aplicaciones se cierren al abrir fotos, aunque el archivo esté perfecto.

Para actualizar los controladores, abre el Administrador de dispositivos (clic derecho en el botón Inicio > Administrador de dispositivos) y despliega el apartado de “Adaptadores de pantalla”. Aprende a reiniciar drivers de gráfica en Windows 11 y haz clic derecho sobre tu gráfica y selecciona “Actualizar controlador” para que Windows busque nuevas versiones.

Lo más fiable, eso sí, suele ser ir directamente a la web del fabricante (NVIDIA, AMD, Intel) y descargar el driver más reciente para tu modelo. Instalar los controladores manualmente garantiza que aprovechas las últimas correcciones y mejoras de compatibilidad, algo esencial si trabajas con muchos formatos de imagen y vídeo.

En paralelo, conviene revisar Windows Update. En Configuración > Windows Update, pulsa en “Buscar actualizaciones”. Un parche de sistema mal instalado puede ser el responsable de que fotos deje de funcionar, y otro parche posterior arreglarlo sin que te des ni cuenta.

Ya que estás, entra también en la Microsoft Store y visita la sección “Biblioteca”. Desde ahí puedes actualizar todas las aplicaciones instaladas, incluida Fotos y cualquier extensión de imagen que tengas pendiente. Muchas veces, actualizar todo de golpe limpia conflictos entre versiones antiguas.

Solucionador de problemas y otros ajustes de sistema

Windows 11 incluye un solucionador de problemas específico para aplicaciones de la Microsoft Store. Puede venirte de perlas cuando Fotos, que es una app de la Store, decide no funcionar sin dar demasiadas pistas.

Pulsa Windows + S, escribe “Solucionar otros problemas” y entra en la opción que te muestre el sistema. Dentro de la lista, busca “Aplicaciones de la Tienda de Windows”. En Windows 11 verás un botón “Ejecutar” junto a esa entrada; haz clic y sigue los pasos que se muestren en pantalla.

Este asistente revisará permisos, cachés, configuraciones de la Store y otros parámetros que puedan bloquear el funcionamiento de Fotos. No siempre lo arregla todo, pero es una herramienta rápida que merece la pena probar antes de meterte en soluciones más drásticas.

Si el problema empezó justo después de una actualización concreta de Windows y sospechas de ella, puedes plantearte desinstalarla. Ve a Configuración > Windows Update > Opciones avanzadas > Ver historial de actualizaciones y anota el código de la última actualización instalada (suele empezar por “KB”).

Desde el mismo historial, entra en “Desinstalar actualizaciones”, localiza esa KB, haz clic derecho y selecciona “Desinstalar”. Al terminar, reinicia el equipo y comprueba si Fotos vuelve a funcionar con normalidad. Si el fallo desaparece, ya sabes que esa actualización era la culpable y puedes pausar las actualizaciones automáticas unas semanas mientras Microsoft corrige el bug.

Usar puntos de restauración o restablecer Windows si nada funciona

Cuando ya has probado actualizaciones, desinstalaciones y reconfiguraciones y nada parece tener efecto, hay que tirar de medidas más serias. Una opción bastante segura es volver a un punto de restauración anterior, en el que sabes que todo funcionaba correctamente.

Escribe “Recuperación” en el buscador de la barra de tareas y entra en la herramienta de recuperación clásica. Desde ahí, accede a “Restaurar sistema” y selecciona un punto de restauración creado automáticamente por Windows (por ejemplo, al instalar una actualización o un programa) o uno que tú mismo hubieras creado. Selecciona la fecha en la que recuerdes que Fotos funcionaba bien y deja que el sistema haga el resto.

Este proceso tarda unos minutos y reiniciará el equipo. No borra tus documentos personales, pero puede deshacer instalaciones de programas y cambios de sistema hechos después de esa fecha, así que es importante tenerlo en cuenta.

Si ni siquiera con restaurar el sistema se arreglan los errores al abrir imágenes, solo quedan las soluciones radicales. Windows 11 incluye una función para “Restablecer este PC”, que deja el sistema como recién instalado, pero permitiéndote elegir si quieres mantener tus archivos personales o borrarlo todo.

Ve a Configuración > Actualización y seguridad (o “Sistema > Recuperación” según la versión) y localiza la sección “Restablecer este PC”. Pulsa “Comenzar” y elige si quieres conservar tus archivos personales o eliminarlos. En cualquier caso, se borrarán programas y ajustes, lo que suele eliminar de raíz conflictos profundos con la app Fotos y otras aplicaciones del sistema.

Aunque esta opción suena drástica, muchas veces tarda menos y da menos guerra que seguir peleándote durante días con un error que no termina de irse. Eso sí, asegúrate de tener copia de seguridad de todo lo importante antes de lanzarte.

Cuando el problema es el propio archivo: imágenes dañadas, esteganografía y más

Hay ocasiones en las que, por mucho que repares Windows, el desastre está en la imagen. Archivos dañados, cortes al copiar, sectores malos en el disco o incluso intentos de ocultar datos mediante esteganografía pueden dejar una foto completamente inutilizable.

Si una parte del código interno de la imagen se ha modificado de forma aleatoria, el archivo puede dejar de cumplir el estándar del formato que dice ser. En esos casos, el visor de imágenes no sabe cómo interpretar la información y, o bien se cierra, o bien muestra un mensaje de error, o directamente no enseña nada.

También es posible que lo que parece ser una foto no lo sea realmente. Hay quien cambia la extensión de un .exe, .zip o cualquier otro archivo a .jpeg o .png para engañar al usuario o a ciertos filtros de seguridad. Si abres algo así a la ligera, puedes acabar ejecutando malware o cargando contenido peligroso.

Recuperar una imagen dañada de forma seria es muy complicado. La única garantía de recuperación real es tener acceso al original intacto, ya sea en otra copia, en la nube o en un respaldo externo. Si la única copia que tienes está corrupta, lo más habitual es que la parte destruida sea irrecuperable.

Hay herramientas que intentan reparar JPG/JPEG dañados, como Stellar Repair for Photo. Este tipo de programas analizan la estructura del archivo y tratan de reconstruir lo que se pueda, pero nunca pueden prometerte al 100 % que vayan a dejar la foto perfecta.

Reparar archivos JPG y otros formatos problemáticos

El formato JPG/JPEG es uno de los más usados desde hace años, y también uno de los que más problemas da cuando se corrompe. Si un JPG no se abre ni en Fotos, ni en el navegador, ni en otros visores, seguramente el archivo esté dañado por algún fallo de lectura/escritura, por malware o por una interrupción al transferirlo.

Antes de declarar la foto perdida, puedes probar varias cosas. Primero, intenta abrir el archivo en diferentes equipos y aplicaciones, por si acaso el problema estuviera en una configuración local de tu Windows 11.

Si en todos sitios falla, recurre a software especializado como Stellar Repair for Photo u otras utilidades similares. Estos programas suelen ofrecer una versión gratuita limitada que permite comprobar si son capaces de reconstruir parte de la imagen antes de pagar por la edición completa.

En los casos más extremos, una parte de la foto puede quedar irremediablemente en blanco o deformada. Ahí es donde entra en juego la inteligencia artificial aplicada a la edición de imágenes: herramientas como Photoshop con Firefly pueden generar contenido nuevo a partir de la zona visible, completando zonas en blanco o reconstruyendo elementos perdidos.

Obviamente, lo generado por IA nunca será exactamente la foto original, pero puede ser una salida aceptable para ciertas imágenes. Si necesitas este tipo de funciones avanzadas, Photoshop dentro de Creative Cloud ofrece suscripción de pago, mientras que otras opciones como GIMP son gratuitas, aunque con capacidades de IA más limitadas o dependientes de plugins externos.

Formatos no compatibles: HEIC, WebP, RAW y cómo convertirlos

La app Fotos de Windows 11 cubre bien el día a día, pero se queda corta cuando entran en juego algunos formatos modernos o profesionales. Los HEIC/HEIF de muchos móviles, los WebP que usan cada vez más webs y los archivos RAW de cámaras avanzadas pueden dar más guerra que una simple foto JPG.

Windows tiene algunos trucos nativos. Por ejemplo, Paint en Windows 10 y 11 es capaz de abrir imágenes WebP y guardarlas como JPG o PNG. Solo tienes que abrir el archivo con Paint y usar “Guardar como” para exportarlo a un formato más estándar.

El problema viene con HEIC/HEIF y muchos RAW, que necesitan extensiones adicionales. En la Microsoft Store puedes buscar “Extensiones de imagen HEIF” o “HEIF Image Extensions” e instalarlas para añadir soporte nativo a Fotos.

De forma similar, puedes buscar “Códecs RAW de imagen” en la Store para integrar una colección de códecs que permiten abrir muchos formatos RAW directamente desde Fotos. Así no tendrás que ir conviertiéndolos uno a uno si trabajas con fotografías de cámara.

Si prefieres no instalar nada más en el PC, tienes a mano servicios online como CloudConvert, iLovePDF o Zamzar. Estas webs permiten subir imágenes HEIC, WebP, RAW, TIFF y convertirlas a JPG, PNG u otros formatos en segundos. Solo eliges el archivo, el formato de salida y descargas el resultado.

Alternativas a Fotos de Windows: otros visores recomendables

Aunque el objetivo suele ser arreglar Fotos, no está de más tener un plan B. Hay visores de imágenes de terceros que son más rápidos, más ligeros o más compatibles con formatos raros que la app de Microsoft. Si no sabes por cuál empezar, consulta nuestra lista de 10 aplicaciones imprescindibles para Windows 11.

Dos clásicos muy populares son FastStone Image Viewer e IrfanView. Ambos son gratuitos, extremadamente ligeros y compatibles con una amplia gama de formatos. Además, incluyen herramientas básicas de edición, recorte, cambio de tamaño y ajustes de color.

Si buscas algo más orientado a la gestión de grandes bibliotecas, Adobe Lightroom es una opción muy potente para catalogar, organizar y retocar colecciones de fotos, aunque requiere suscripción de pago. ACDSee es otra alternativa de pago, también muy completa para organizar, ver y editar imágenes desde una única interfaz.

Entre los visores “todoterreno”, XnView es otro de los grandes nombres. Presume de compatibilidad con más de 500 formatos de imagen, incluidos JPEG, PNG, GIF, HEIC y muchos otros menos habituales. Es gratuito para uso personal y ofrece una experiencia muy sólida.

Si, además de ver, quieres hacer edición avanzada, Adobe Photoshop sigue siendo el estándar del sector, con soporte para una enorme cantidad de formatos y herramientas profesionales. Como alternativa gratuita destaca GIMP, que aunque tiene una curva de aprendizaje algo mayor, ofrece muchas funciones de edición profunda sin coste.

Qué debe tener un buen visor de fotos

Si te estás planteando abandonar Fotos de Windows y pasar a otro programa, es importante saber en qué fijarte. La compatibilidad de formatos es clave: cuantos más soporta un visor, menos quebraderos de cabeza tendrás cuando te llegue una imagen rara.

Asegúrate también de que el programa recibe actualizaciones con cierta regularidad. Los desarrolladores deben ir añadiendo soporte a formatos nuevos y corrigiendo fallos de seguridad; un visor abandonado con los años puede convertirse en una fuente de problemas.

El consumo de recursos es otro punto a tener en cuenta. Un visor que se queda colgado al cargar carpetas grandes o que se come toda la RAM no es precisamente cómodo. Lo ideal es que sea ágil incluso con miles de fotos en la misma carpeta.

Como extras interesantes, muchos usuarios agradecen que incluya funciones básicas de edición (recorte, rotación, ajustes rápidos), lectura y edición de metadatos, e incluso soporte para atajos de teclado configurables. Cuanto más cómodo te sea moverte por tus fotos con el teclado, más rápido trabajarás.

Por último, valora si necesitas que ese visor se integre con otros programas o flujos de trabajo (por ejemplo, con editores de vídeo, con herramientas de diseño gráfico, etc.). A veces, que un visor se lleve bien con el resto de software que usas a diario vale más que un puñado de funciones llamativas que nunca utilizarás.

Establecer otra aplicación como visor de fotos predeterminado

Si descubres que Fotos es el origen de todos tus males pero otro programa abre las imágenes sin inmutarse, lo mejor es cambiar el visor predeterminado. Así, cada vez que hagas doble clic sobre una foto, se abrirá directamente con la aplicación que sí funciona.

Para hacerlo en Windows 11, ve a Configuración con Win + I y entra en “Aplicaciones”. En el menú lateral, elige “Aplicaciones predeterminadas”. Verás un apartado para configurar qué programa se usa por defecto para cada tipo de archivo o para determinadas categorías.

Desplázate hasta la sección relacionada con “Visualizador de fotos” o busca directamente el programa que quieras usar (por ejemplo, IrfanView, XnView, FastStone…). Desde ahí puedes indicar que sea el visor predeterminado para extensiones como .jpg, .jpeg, .png, .bmp, .webp, etc.

Antes de establecerlo como predeterminado para todo, prueba bien esa aplicación con varios formatos. Si alguna extensión concreta no la soporta del todo bien, siempre puedes dejar esa en manos de otro programa, combinando varios visores según tus necesidades.

Problemas específicos: miniaturas que no se ven, errores de carga lentos y conflictos con otras apps

No todos los errores con imágenes implican que no se abran. A veces las fotos se abren bien, pero las miniaturas en el Explorador de archivos no aparecen y solo ves iconos genéricos, lo que complica muchísimo localizar la foto que quieres.

En estos casos, suele estar dañada la caché de miniaturas de Windows. Ve a Configuración > Sistema > Almacenamiento y entra en “Liberar espacio ahora”. Marca la opción “Limpiar caché de miniaturas” y ejecuta la limpieza. Tras un rato, Windows volverá a generar miniaturas para tus imágenes.

Si Fotos carga las imágenes muy despacio, incluso estando todo supuestamente bien, los sospechosos habituales son un disco duro lento o poca RAM disponible. También puedes optimizar el equipo y configurar las opciones de rendimiento en Windows 11. Cerrar programas pesados, liberar memoria y asegurarte de que el disco no está al 100 % de uso suele mejorar bastante la experiencia.

También pueden darse conflictos entre aplicaciones. Por ejemplo, un editor de imágenes de terceros puede guardar un archivo con una configuración extraña o metadatos raros que Fotos no sepa manejar bien. En estos casos, prueba a abrir esa misma imagen con el programa que la creó y guardarla de nuevo con opciones más estándar.

A veces, un simple truco ha ayudado a usuarios perdidos: abrir directamente la app Fotos desde la Microsoft Store, en lugar de desde el Explorador. Al lanzar Fotos desde la Store y luego volver a abrir imágenes normalmente, la aplicación vuelve a comportarse con normalidad. Son pequeños detalles que demuestran hasta qué punto el problema puede estar en un bloqueo puntual de la propia app.

Todo lo anterior puede parecer un mundo, pero en realidad estás siguiendo una lógica bastante clara: primero compruebas que el archivo esté bien, luego atacas la aplicación Fotos, más tarde revisas drivers y actualizaciones, y por último te planteas restaurar o cambiar de visor. Si avanzas paso a paso, sin saltarte nada y con algo de paciencia, lo normal es que termines encontrando dónde está el fallo y consigas volver a abrir tus imágenes sin errores en Windows 11.

Cómo instalar todas las actualizaciones en Windows 11
Artículo relacionado:
Cómo instalar todas las actualizaciones en Windows 11