- Windows 11 26H1 es una versión limitada solo para nuevos PCs con procesadores ARM como Snapdragon X2
- No se ofrecerá como actualización para equipos actuales con Windows 11 24H2 o 25H2
- La edición 26H1 prioriza rendimiento y batería y no añade funciones relevantes frente a 25H2
- La actualización general para la mayoría de PCs será Windows 11 26H2, prevista para otoño de 2026
La llegada de Windows 11 26H1 está a la vuelta de la esquina, pero la mayoría de usuarios no llegará a verla en su propio ordenador. Se trata de una versión especial del sistema que Microsoft ha diseñado para un tipo de hardware muy concreto y que no aparecerá en Windows Update como una actualización más. Quien esté esperando una gran novedad para su PC tendrá que mirar a otro lado.
Esta edición de Windows 11 está pensada para acompañar a la nueva generación de equipos con procesadores ARM, empezando por los portátiles con chip Snapdragon X2 de Qualcomm que se lanzarán a comienzos de 2026. No introduce grandes cambios visibles frente a las versiones actuales, pero sí ajustes internos para sacar más partido a ese silicio y mejorar rendimiento y autonomía.
Una versión que no se podrá instalar en PCs actuales
Microsoft ha querido dejar claro que Windows 11 26H1 no es una actualización para el parque de equipos existente. No llegará como actualización in-place desde Windows 11 24H2 o 25H2, ni se podrá instalar manualmente en ordenadores con procesadores Intel, AMD o incluso en muchos ARM ya a la venta. Es, en la práctica, una edición reservada a nuevos modelos que salgan al mercado con ella preinstalada.
En la documentación oficial, la compañía explica que 26H1 está limitada a dispositivos nuevos con silicio específico, que se empezarán a vender durante el primer trimestre de 2026. Las máquinas actuales, por muy potentes o recientes que sean, quedarán fuera: ni los portátiles con Intel Core Ultra ni los futuros procesadores Panther Lake tendrán acceso a esta compilación.
Esta estrategia rompe con la costumbre de usar el mismo identificador de versión de Windows para x86 y ARM. Hasta ahora, una misma etiqueta (por ejemplo, 24H2) servía para equipos con CPU de Intel, AMD y Qualcomm. Con 26H1, Microsoft abre una vía paralela donde solo caben ciertos chips ARM, lo que puede resultar algo lioso para usuarios y departamentos de TI.
Para evitar malentendidos, la compañía recalca que 26H1 no tendrá impacto alguno en los dispositivos que ya están en circulación. Es decir, si tienes un PC con Windows 11 soportado, seguirás recibiendo parches de seguridad, mejoras de calidad y futuras versiones sin que esta edición especial interfiera en tu calendario de actualizaciones.
Además, se insiste en que no habrá distribución generalizada de 26H1 mediante descarga pública. La compilación llega via OEM: vendrá instalada de fábrica en los portátiles que cumplan los requisitos y será el fabricante quien la ofrezca al usuario final, como ocurre con otros ajustes específicos de hardware.
Optimizada para ARM: Snapdragon X2 hoy y, probablemente, Nvidia N1X mañana
El foco de esta versión está en el hardware ARM. Microsoft indica que Windows 11 26H1 se ha desarrollado de forma conjunta con Qualcomm para aprovechar los avances de la serie Snapdragon X2, una familia de SoC orientada a portátiles de nueva generación. Ni siquiera todos los Snapdragon anteriores están en la lista: la edición se reserva para esta nueva hornada de chips.
En la nota de soporte se habla de “avances de silicio para mejor rendimiento y mayor duración de batería”. Traducido al día a día, el objetivo es que estos portátiles ARM ofrezcan una respuesta más rápida, consuman menos energía y gestionen mejor las cargas de trabajo típicas de Windows. Es una actualización de fondo, centrada en drivers, firmware y cambios de bajo nivel, más que en nuevas herramientas para el usuario.
Junto a Qualcomm, todo apunta a que Nvidia también tendrá su papel con los futuros chips ARM N1X. Estos procesadores llevan años en desarrollo y, según distintas filtraciones, su lanzamiento se ha ido retrasando por problemas de software. Aunque oficialmente solo se menciona a Snapdragon X2, los documentos de soporte dejan la puerta abierta a que 26H1 incluya optimizaciones para N1X cuando finalmente lleguen a los escaparates.
Fuentes del sector señalan que Microsoft no está acelerando la integración de Nvidia N1X precisamente por esos contratiempos internos. Aun así, la propia definición de 26H1 como versión para “nuevo silicio” hace pensar que forma parte del plan para dar cabida a estos futuros SoC ARM en el ecosistema Windows sin tener que esperar a la gran actualización anual.
Esta apuesta por ARM busca impulsar, una vez más, la plataforma “Windows sobre ARM”, que hasta la fecha no ha terminado de despegar en ventas ni en presencia en el mercado europeo. Con Snapdragon X2 y los hipotéticos N1X, Microsoft y sus socios aspiran a ofrecer portátiles más ligeros y eficientes, con una experiencia más cercana a la que ya se ve en otros sistemas orientados a movilidad.
Sin grandes novedades frente a 25H2 y sin hotpatch
Uno de los puntos que más puede desconcertar es que, pese a todo este movimiento, Windows 11 26H1 no añade funciones llamativas respecto a 25H2. Microsoft habla de una actualización con mejoras de alcance limitado, centrada en la integración con el nuevo silicio, pero sin cambios importantes en la interfaz, aplicaciones o características visibles para el usuario final.
En la práctica, quienes compren un portátil con 26H1 tendrán una experiencia muy similar a la de un equipo con Windows 11 25H2, solo que con ajustes internos pensados para exprimir mejor el hardware ARM. La compañía deja entrever que prefiere concentrar las novedades en la actualización anual estándar, en lugar de fragmentar todavía más el calendario con cambios menores.
Otro detalle relevante es que 26H1 no será compatible con las actualizaciones de tipo hotpatch. Estas actualizaciones permiten aplicar determinados parches sin necesidad de reiniciar el sistema, algo especialmente valorado en entornos profesionales. En este caso, los equipos con 26H1 seguirán un esquema de mantenimiento más tradicional, con reinicios cuando sea necesario para completar la instalación de los parches.
Pese a esa limitación, los dispositivos que ejecuten esta versión seguirán recibiendo actualizaciones mensuales de seguridad, calidad y pequeñas mejoras, del mismo modo que los equipos con Windows 11 24H2 y 25H2. Desde el punto de vista del soporte, no habrá un trato de segunda categoría, simplemente una rama distinta con su propio núcleo de Windows.
Para los administradores de sistemas, Microsoft confirma que la gestión de actualizaciones en 26H1 se podrá realizar con las herramientas habituales: Windows Autopatch, Microsoft Intune, Microsoft Configuration Manager y soluciones similares seguirán siendo el canal principal para controlar el despliegue de parches en flotas corporativas, también en Europa.
Una rama especial con un núcleo diferente de Windows
La peculiaridad técnica de Windows 11 26H1 es que se basa en un núcleo distinto al de las versiones 24H2 y 25H2. Esto significa que no se trata de una simple iteración sobre el mismo código base, sino de una bifurcación pensada para dar soporte a un conjunto de plataformas muy concreto, con su propia línea de evolución dentro del sistema.
Esta diferencia de núcleo tiene una consecuencia directa: los equipos con 26H1 no podrán instalar la siguiente gran actualización de funciones prevista para la segunda mitad de 2026. Microsoft lo ha dejado claro en su documentación: la próxima actualización anual, que llegará bajo el nombre de 26H2, no se ofrecerá a los dispositivos que ejecuten esta rama específica.
En lugar de integrar estos equipos en la misma senda que el resto, la empresa planea habilitar una ruta de actualización propia en futuras versiones de Windows. De momento no se han dado fechas ni detalles, pero sí se ha asegurado que no quedarán bloqueados en 26H1 para siempre. Sencillamente, seguirán un calendario distinto, adaptado a sus características de hardware.
Para la mayoría de usuarios esto implica que no merece la pena obsesionarse con la etiqueta 26H1. No es la gran actualización de escritorio que se estaba esperando, sino una especie de “edición de estreno” creada para acompañar a los nuevos procesadores ARM. El grueso de mejoras visibles, tanto para consumo como para empresas, se concentrará en la versión 26H2.
En cualquier caso, la creación de esta rama separada refleja cómo Microsoft está dispuesta a fragmentar ligeramente el ciclo de lanzamientos cuando lo exige el calendario de hardware de sus socios, algo que puede complicar la gestión de versiones pero facilita que los fabricantes saquen al mercado sus equipos en los plazos previstos.
Qué pueden esperar los usuarios actuales: la vista puesta en Windows 11 26H2
Para quienes ya utilizan Windows 11 en un PC con procesador x86 o en un dispositivo ARM anterior, el mensaje es claro: la actualización que realmente importa es Windows 11 26H2. Esa será la versión que se desplegará de forma generalizada a partir de octubre de 2026 en los equipos compatibles existentes, siguiendo la cadencia anual que Microsoft ha adoptado en los últimos años.
Esta política implica que no habrá una gran actualización de funciones intermedia entre 25H2 y 26H2 para el parque de PCs ya en uso. Durante este periodo, se seguirán liberando parches de seguridad y mejoras de calidad, pero los cambios de calado se reservarán para el lanzamiento de otoño, que llegará bajo la denominación 26H2 y se distribuirá mediante Windows Update como suele ser habitual.
Mientras tanto, los ordenadores nuevos con Snapdragon X2 que se vendan con 26H1 preinstalado tendrán un recorrido distinto. No recibirán la actualización de funciones de la segunda mitad de 2026, debido a ese núcleo diferente, pero Microsoft garantiza que más adelante contarán con un camino de actualización a futuras versiones de Windows adaptadas a su plataforma.
Esta convivencia de dos realidades —26H1 para hardware selecto y 26H2 para el resto— puede generar cierta confusión, sobre todo a quienes intenten interpretar la nomenclatura de las versiones. En la práctica, es una solución de compromiso para encajar los tiempos del nuevo hardware ARM sin alterar la planificación ya fijada para los equipos que dependen de procesadores Intel y AMD.
De cara al usuario doméstico y profesional en España y el resto de Europa, la recomendación es sencilla: no hace falta insistir en el botón de “Buscar actualizaciones” esperando 26H1. Lo que llegará a los PCs actuales será 26H2 cuando corresponda, mientras que 26H1 quedará como una versión de nicho ligada a lanzamientos muy concretos.
Así, el ecosistema Windows 11 afronta 2026 con una edición especial orientada a estrenar nuevo silicio ARM y una gran actualización general prevista para la segunda mitad del año, reforzando la idea de que el sistema ya no necesita tantas funciones nuevas como una mayor estabilidad, mejor integración con el hardware y políticas de actualización más claras para todos los perfiles de usuario.