Cómo abrir carpetas con un clic en Windows 11 y arreglar fallos de apertura

Última actualización: 20 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Windows 11 permite abrir carpetas y archivos con un solo clic mediante las opciones del Explorador.
  • Ajustar la velocidad del doble clic y la configuración del ratón evita muchos fallos aparentes.
  • Errores con “Abrir con” y asociaciones de archivos suelen deberse a corrupción del sistema o actualizaciones.
  • Si SFC y DISM no bastan, una reparación in situ con ISO suele recuperar el funcionamiento normal.

Configuración para abrir carpetas con un clic en Windows 11

Si usas Windows 11 a diario, tener que hacer doble clic constantemente para abrir carpetas y archivos puede ser bastante pesado. Además, cuando de repente deja de funcionar el clic normal para abrir elementos o aparecen problemas raros al usar “Abrir con…”, la experiencia se vuelve desesperante. Por suerte, Windows ofrece varias opciones para configurar el comportamiento del ratón y del Explorador de archivos, y también hay formas de corregir errores más serios sin llegar a formatear.

En este artículo vamos a ver, paso a paso, cómo activar la apertura de carpetas con un solo clic en Windows 11, cómo revisar la configuración del ratón y del Explorador de archivos, y qué hacer cuando ni siquiera el doble clic funciona bien o las asociaciones de archivos (como PDF o RAR) se rompen. Veremos también un caso real donde el problema se complicó bastante y tuvo relación con actualizaciones de Windows y programas como Nitro PDF o WinRAR.

Configurar Windows 11 para abrir carpetas con un solo clic

Lo primero que debes saber es que Windows 11 sigue permitiendo elegir si quieres abrir archivos y carpetas con un solo clic o con doble clic. Esta opción no está a la vista en el nuevo diseño de Configuración, sino en las opciones clásicas del Explorador de archivos.

Para cambiar este comportamiento desde Windows 11, lo más cómodo es hacerlo desde el Panel de control y las opciones del Explorador. El objetivo es marcar la opción que indica que con un único clic se abren los elementos y con solo pasar el ratón por encima se seleccionan. De esta forma, basta un toque ligero para entrar en cualquier carpeta, algo muy útil si buscas rapidez o tienes molestias en la mano y quieres hacer menos clics para trabajar con tus documentos.

Este ajuste no solo afecta a las carpetas, también se aplica a los accesos directos y a la mayoría de archivos del Explorador. Al activar el modo de un solo clic notarás que el comportamiento del ratón cambia ligeramente, porque los elementos se “subrayan” al pasar por encima, indicando que se abrirán si haces clic una vez, en lugar de requerir el doble clic tradicional.

Si tras activarlo ves que te cuesta acostumbrarte, siempre puedes volver al modo clásico en cualquier momento yendo de nuevo a las mismas opciones y eligiendo la apertura con doble clic. La clave es saber exactamente dónde se encuentra esta configuración para poder cambiar diseño de carpetas en Windows 11 sin perder tiempo buscando entre menús modernos y clásicos.

Pasos para activar el clic único desde el Panel de control

Para configurar correctamente la apertura de carpetas con un solo clic en Windows 11, conviene seguir una ruta clara usando el Panel de control clásico, que sigue estando disponible aunque Microsoft empuje cada vez más a la nueva app de Configuración. El objetivo es llegar a las Opciones del Explorador de archivos, donde se encuentra el ajuste clave.

En primer lugar, abre el menú Inicio y busca “Panel de control”. Una vez dentro, es importante fijarse en el apartado “Ver por” de la parte superior derecha. Para que se muestren todas las herramientas, lo mejor es seleccionar “Iconos pequeños”, de modo que aparezcan todas las opciones clásicas, incluidas las de ratón y explorador. Este detalle suele pasar desapercibido, pero es esencial para localizar rápido lo que necesitas sin perderte en categorías.

Con la vista en iconos pequeños, localiza y abre la entrada llamada “Opciones del Explorador de archivos”. Al hacerlo, verás una ventana clásica con varias pestañas. En la pestaña General, dentro del apartado “Hacer clic en los elementos como se indica”, encontrarás dos opciones principales: abrir con doble clic o abrir con un solo clic. Aquí es donde debes seleccionar “Un solo clic para abrir elementos (seleccionar al señalar)”.

Al marcar esta opción, Windows empezará a tratar el clic único como apertura directa de elementos. Además, podrás elegir si los nombres de los iconos se subrayan siempre o solo cuando pases el ratón por encima, algo que ayuda a distinguir qué se va a abrir. Es importante que, después de marcar tus preferencias, pulses en “Aplicar” y luego en “Aceptar” para que los cambios se guarden y el nuevo comportamiento empiece a funcionar.

Una vez aplicado, haz una prueba rápida en cualquier carpeta: sitúa el puntero sobre una carpeta y, al hacer clic una sola vez, debería abrirse. Si esto no ocurre, es posible que haya otros problemas de fondo con tu instalación de Windows 11, el ratón o incluso con archivos del sistema que estén dañados.

Ajustar la velocidad y el comportamiento del ratón en Windows 11

Además de las opciones del Explorador, es fundamental revisar la configuración del propio ratón, sobre todo si tienes la sensación de que el doble clic no se detecta bien o los clics se pierden. Un ajuste de velocidad demasiado exigente puede provocar que Windows interprete tus dos clics como separados, en lugar de un doble clic válido.

Desde ese mismo Panel de control en vista de iconos pequeños, puedes entrar en la opción “Mouse”. Al abrirla, se despliega una ventana con varias pestañas (los nombres pueden variar ligeramente según el fabricante y los controladores instalados). Ahí podrás cambiar la velocidad del doble clic, la sensibilidad del puntero y opciones de rendimiento en Windows 11. Si notas que tienes que hacer el doble clic demasiado rápido para que Windows lo detecte, baja un poco la velocidad para tener más margen.

En la sección de botones suele haber un pequeño test con un icono de carpeta que se abre o cierra al hacer doble clic. Aprovecha esta prueba para encontrar el punto en el que el sistema responde bien a tu ritmo natural. También es buen momento para comprobar si el botón principal del ratón está bien asignado (por ejemplo, si eres zurdo y prefieres el botón derecho como principal) y si no hay configuraciones extrañas aplicadas por el software del fabricante.

Si tras ajustar la velocidad sigues teniendo problemas con los clics, conviene descartar fallos físicos. Probar con otro ratón USB, aunque sea sencillo, es una forma rápida de comprobar si el problema viene del hardware o de Windows. Si con otro ratón el comportamiento es el mismo, es más probable que se trate de configuración dañada, controladores problemáticos o archivos del sistema con errores.

En algunos casos, desinstalar el controlador del ratón desde el Administrador de dispositivos y reiniciar el equipo puede ayudar, ya que Windows volverá a instalar automáticamente un controlador genérico limpio. Sin embargo, cuando el problema afecta no solo al ratón sino también a cómo se abren los archivos y las asociaciones de tipo de archivo, hay que ir un paso más allá.

Revisar las opciones de “Hacer clic en los elementos” en carpetas e Internet

En algunas versiones anteriores de Windows era habitual ajustar el comportamiento de clic también desde las opciones de carpeta accesibles a través del menú “Herramientas” en el propio Explorador y, curiosamente, incluso desde las opciones de Internet del navegador. En Windows 11 la apariencia ha cambiado, pero la idea de fondo se mantiene: hay que asegurarse de que la opción de clic único o doble clic esté bien definida en las opciones clásicas.

Si en tu interfaz aún puede verse un menú similar, el proceso típico consiste en abrir cualquier carpeta y, desde la barra superior, acceder al equivalente de “Herramientas” y luego a las antiguas “Opciones de carpeta”. En esa ventana aparecen varias pestañas; una de las más importantes es la que controla cómo haces clic en los objetos, donde se puede seleccionar el famoso “Un solo clic para abrir elementos (seleccionar al señalar)”.

En algunos entornos, sobre todo cuando se integraban funciones de Internet Explorer, también se recomendaba entrar en el navegador, abrir el menú Herramientas y, dentro de “Opciones de Internet”, revisar la pestaña General y otros apartados donde se podía ajustar cómo se interactuaba con vínculos y elementos. Aunque en Windows 11 la mayoría de estas configuraciones se gestionan ya desde el Panel de control y la app de Configuración, perviven todavía algunos de estos menús en instalaciones actualizadas desde versiones anteriores.

Lo importante es que, independientemente de la ruta exacta, verifiques que en las opciones de Explorador o de carpeta no se haya quedado marcada ninguna configuración extraña. Si, por ejemplo, se ha quedado en un término intermedio tras una actualización o una política de empresa, podrías notar que al intentar abrir carpetas no ocurre nada con un solo clic ni con doble clic, o que se comportan de forma inconsistente según la ventana.

Una vez marcadas las casillas correctas (clic sencillo o doble, según prefieras) y confirmados los cambios con Aceptar, conviene reiniciar el Explorador de archivos o incluso cerrar sesión y volver a entrar para asegurarse de que Windows 11 aplica de verdad ese nuevo comportamiento. Si aun así el problema continúa, tendremos que profundizar en posibles fallos de sistema o conflictos con programas de terceros.

Problemas avanzados: doble clic que no abre nada y errores con “Abrir con…”

Hay casos en los que el problema va mucho más allá de la simple elección entre clic único o doble clic. Se han dado situaciones en las que en Windows 11 no se pueden abrir carpetas ni archivos con el clic normal, siendo posible únicamente a través del menú contextual (clic derecho > Abrir). En esos casos, el usuario llega a probar prácticamente todo: ajustar la velocidad del ratón, cambiar la configuración de clic, reinstalar controladores, usar otro ratón, arranque limpio de Windows, análisis SFC, comandos DISM, restaurar a un punto anterior, editar el registro, desinstalar programas recientes, limpiar archivos temporales… y aun así el problema persiste.

En un escenario así, se detectó que todo empezó aproximadamente a partir de una determinada fecha, y que ni siquiera un inicio limpio (sin programas de arranque) ni los comandos de reparación de imagen como sfc /scannow y DISM /online /cleanup-image /restorehealth lograban corregir el fallo. Lo más llamativo es que, tras un tiempo, el mismo comportamiento extraño apareció en otro equipo con Windows 11 Pro dentro del mismo dominio, lo que apuntaba más bien a alguna actualización o configuración empujada desde la red corporativa.

Ambos equipos habían sido formateados e instalados desde cero en Windows 11 (venían desde Windows 10, donde el problema nunca se había dado). Durante los primeros días todo funcionaba aparentemente bien, hasta que se fueron instalando aplicaciones habituales como Office, Google Chrome, las actualizaciones de Edge, WinRAR, Nitro PDF, VLC media player, Zoom, Ashampoo Burning Studio, Dropbox, Spotify y algunas impresoras de red. Nada de esto debería romper el sistema, pero la combinación de ciertas actualizaciones y algunos programas de terceros parece haber desencadenado el comportamiento anómalo.

El problema se manifestó con especial claridad en los archivos PDF: en un primer momento se abrían bien con Microsoft Edge al hacer doble clic, pero tras instalar Nitro PDF y configurarlo como visor predeterminado, pasó un tiempo y dejó de ser posible abrir los PDF haciendo doble clic o pulsando Enter sobre ellos. Lo más peculiar era que cualquier otro tipo de archivo sí se abría correctamente con su aplicación predeterminada mediante doble clic; solo los PDF se negaban a hacerlo.

Para rizar el rizo, al usar el menú contextual sobre un PDF y elegir “Abrir con”, Nitro PDF no aparecía en la primera lista, y al pulsar “Elegir otra aplicación” no pasaba nada: no se abría ningún cuadro de diálogo para seleccionar programas. Sin embargo, si el usuario ejecutaba directamente el acceso directo de Nitro PDF desde el escritorio o el menú Inicio, el programa funcionaba sin problema y era posible abrir PDF desde su propio menú Archivo > Abrir. Esto apunta claramente a un problema de asociación de tipos de archivo y, posiblemente, a algún componente del sistema encargado de gestionar el cuadro de “Elegir otra aplicación”.

Extensión del fallo a otros tipos de archivo y actualizaciones sospechosas

La historia no terminó con los PDF. Al cabo de un tiempo, el problema se extendió también a los archivos RAR. De nuevo, al hacer doble clic o pulsar Enter sobre un archivo RAR, no se abría nada, como si el sistema ignorara la acción. Intentar usar “Abrir con > Elegir otra aplicación” tampoco ofrecía ningún resultado: el sistema no mostraba la ventana donde se selecciona WinRAR u otro descompresor, como si esa parte de la interfaz hubiese quedado completamente inoperativa.

A partir de ese momento, la sospecha se dirigió hacia alguna actualización de Windows 11 que hubiera introducido el fallo. Algunos parches del sistema no se podían desinstalar, pero se intentó revertir los que sí lo permitían. Tras desinstalar ciertas actualizaciones, en un momento dado se consiguió que, de forma puntual, la opción de “Abrir con” volviera a funcionar para un archivo PDF concreto, permitiendo escoger Nitro PDF; sin embargo, esta recuperación duró muy poco tiempo y, al rato, el problema se repitió, quedando de nuevo inutilizada la función de elegir otra aplicación.

Lo más preocupante era que el fallo afectaba también al intento de cambiar la aplicación predeterminada para archivos de Office. Aunque aún era posible abrir documentos de Word, Excel o PowerPoint con doble clic, si el usuario intentaba usar “Abrir con > Elegir otra aplicación” para asociarlos, por ejemplo, a LibreOffice, el sistema no hacía absolutamente nada. Esto indica que el componente de Windows que gestiona la interfaz de selección de aplicaciones predeterminadas y el cuadro de diálogo de “Elegir otra aplicación” estaba dañado o bloqueado de algún modo.

En entornos de dominio, donde el equipo está unido a una red corporativa y la cuenta del usuario es administrativa pero no tiene control total sobre las actualizaciones o las políticas, este tipo de problema es especialmente delicado. Es posible que alguna directiva de grupo o una actualización forzada esté interfiriendo con la gestión de asociaciones de archivos, o que un parche defectuoso haya alterado claves cruciales del registro relacionadas con la forma en que Windows vincula extensiones (como .pdf o .rar) con programas concretos.

En este contexto, se probaron ya las medidas habituales: arranque limpio para descartar programas de inicio, desinstalación de aplicaciones instaladas desde la fecha en la que se detectó el problema, limpieza de ubicaciones de archivos temporales, restaurar el sistema a un punto anterior (el más antiguo disponible), edición de claves de registro relacionadas con parámetros del ratón (ancho, alto, opciones de shell)… Nada de esto consiguió una solución estable, lo que reforzó la idea de que la instalación de Windows estaba dañada de forma más profunda y que quizá sería necesario intervenir con métodos más contundentes.

En casos así, antes de hacer un formateo completo y reinstalar desde cero, merece la pena valorar opciones como una reinstalación “in situ” de Windows 11 usando una imagen ISO oficial, que permite reparar el sistema conservando programas y datos. Esta vía ha demostrado ser, en más de una ocasión, la forma más eficaz de corregir fallos persistentes con el Explorador, el menú contextual y las asociaciones de archivo.

Reparar Windows 11 cuando nada más funciona: SFC, DISM y reinstalación in situ

Cuando el problema con el clic, las carpetas o las asociaciones de archivo no se resuelve ni ajustando la configuración ni tocando el ratón, hay que pensar en la integridad del propio sistema operativo. Windows 11 incluye varias herramientas de reparación integradas, como SFC (System File Checker) y DISM, que permiten analizar y restaurar archivos del sistema dañados o inconsistentes; para profundizar puedes consultar los comandos CMD de Windows explicados y organizados.

El comando SFC se ejecuta desde una ventana de símbolo del sistema o PowerShell con privilegios de administrador, usando la orden sfc /scannow. Este proceso realiza un análisis de los archivos de sistema y trata de repararlos o sustituirlos por versiones correctas si detecta daños. Es una primera línea de defensa útil cuando aparecen comportamientos extraños en el Explorador de archivos, el menú de inicio o las aplicaciones integradas.

Si SFC encuentra problemas pero no logra resolverlos por completo, o si el daño está relacionado con la imagen de Windows usada para las reparaciones, se recomienda usar DISM con el comando dism /online /cleanup-image /restorehealth. Esta herramienta descarga, si es necesario, componentes desde los servidores de Microsoft o utiliza la imagen local para reparar la instalación actual de Windows. El proceso puede tardar, pero suele ser bastante efectivo en corregir errores persistentes.

Sin embargo, tal y como se ha visto en algunos casos reales, incluso SFC y DISM pueden no ser suficientes cuando el fallo está muy arraigado o ha sido provocado por una combinación desafortunada de actualizaciones, políticas de dominio y programas de terceros. Si tras ejecutar estos comandos, realizar un arranque limpio, restaurar a un punto anterior y desinstalar software reciente el problema persiste, es momento de plantearse una reparación in situ de Windows 11 mediante una ISO oficial.

La reinstalación in situ consiste en ejecutar el instalador de Windows 11 desde una imagen ISO dentro del propio sistema, y optar por conservar archivos personales y aplicaciones. A diferencia de un formateo completo, este método reemplaza los componentes del sistema operativo y restablece muchas partes críticas sin eliminar tus programas y datos. En el caso comentado, una actualización in situ usando una ISO de Windows 11 consiguió corregir el problema con la apertura de archivos y carpetas. Después de este proceso, el clic volvió a funcionar con normalidad y “Abrir con > Elegir otra aplicación” recuperó su comportamiento estándar.

Es fundamental, antes de iniciar una reinstalación in situ, hacer copia de seguridad de los datos más importantes por si acaso algo sale mal. Aunque el proceso está pensado para ser seguro, nunca está de más tener una copia de seguridad actualizada. Además, conviene usar una ISO oficial descargada desde la propia Microsoft para evitar imágenes modificadas que puedan introducir más problemas en lugar de solucionarlos.

Una vez completada la reparación, es buena idea revisar de nuevo la configuración de clic único o doble clic, las asociaciones de archivos (PDF, RAR, documentos de Office, etc.) y comprobar que al hacer clic derecho en un archivo y elegir “Abrir con > Elegir otra aplicación” aparece el cuadro de selección. Si todo vuelve a la normalidad, lo más probable es que el origen del fallo estuviera en archivos de sistema o componentes internos corruptos que la instalación in situ ha conseguido restaurar.

Al final, para conseguir abrir carpetas con un solo clic en Windows 11 o simplemente recuperar un comportamiento coherente de ratón y asociaciones de archivo, puede bastar con un simple ajuste en las opciones del Explorador o en el Panel de control del ratón, pero en otros casos se complica tanto que hay que acudir a reparaciones avanzadas. Tener claro el abanico completo de soluciones —desde cambiar la opción de “Un solo clic para abrir elementos (seleccionar al señalar)” hasta llegar a una reinstalación in situ con ISO— te permite ir subiendo de nivel de intervención sin precipitarte en formatear ni perder tiempo con pruebas inútiles cuando el problema está claramente más profundo.

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