Cómo silenciar todo en Windows 11: sonidos, avisos y micrófono

Última actualización: 18 de junio de 2026
Autor: Isaac
  • Windows 11 permite desactivar por completo los sonidos de sistema o solo los eventos que resultan más molestos.
  • Las notificaciones se pueden controlar a nivel global o por aplicación, con opciones visuales y sonoras independientes.
  • El modo «No molestar» y el Asistente de concentración silencian distracciones manteniendo solo las alertas prioritarias.
  • El atajo Win + Alt + K facilita silenciar el micrófono rápidamente mientras lo usa alguna aplicación.

Silenciar todo en Windows 11

Cuando empiezas a usar Windows 11 es fácil acabar con el ordenador hecho un festival de pitidos, alertas y notificaciones que no paran en todo el día. Entre los sonidos del propio sistema, los avisos emergentes y las apps que quieren llamar tu atención a todas horas, trabajar o jugar tranquilo puede convertirse en algo complicado.

La buena noticia es que el propio sistema trae todo lo necesario para dejarlo en silencio casi total: puedes apagar todos los sonidos de Windows 11, quitar solo algunos que te resulten molestos, controlar los avisos emergentes, activar el modo «No molestar» o incluso silenciar el micrófono con un atajo de teclado. Vamos a ver, paso a paso y con todo lujo de detalles, cómo tener tu PC mucho más calmado sin renunciar a lo que realmente necesitas.

Desactivar todos los sonidos de sistema en Windows 11

El primer frente a atacar son los sonidos internos de Windows: ese clic cuando haces algo, el aviso al conectar un USB, el error, la notificación del sistema, el sonido al vaciar la papelera, etc. Windows 11 incluye más de cuarenta eventos distintos que pueden tener sonido asociado, pero también permite apagarlos todos de golpe. Si necesitas personalizar el tono que suena al conectar unidades, consulta cómo cambiar el sonido al conectar un USB.

Para hacerlo, tienes que entrar en la configuración general del sistema. Lo más rápido es abrir el menú de Inicio y pulsar sobre el icono de la rueda dentada de Configuración, o escribir “Configuración” en el buscador del menú de Inicio y abrir la aplicación que aparece con ese nombre.

Dentro de Configuración, verás una columna a la izquierda con varias secciones. La que nos interesa ahora es «Personalización». Haz clic ahí para acceder a todo lo relacionado con el aspecto y comportamiento visual de Windows 11, donde también se gestionan los sonidos de sistema como parte de los temas.

En el menú de Personalización, busca la opción «Temas». Al entrar, se mostrará la pantalla donde puedes cambiar fondo de escritorio, colores, puntero, sonidos, etc., y agrupar todo ello en un tema. Verás que hay un apartado llamado «Sonidos» que normalmente estará como «Predeterminado de Windows» o algo similar.

Haz clic en esa opción de sonidos. Windows abrirá la clásica ventana del Panel de control de sonido, concretamente en la pestaña «Sonidos», donde se encuentra toda la configuración detallada de los eventos de sistema y sus archivos de audio asociados.

En la parte superior de esa pestaña verás un desplegable con el nombre «Combinación de sonidos». Ahí es donde se elige el esquema sonoro general. Despliega el menú y selecciona la opción «Sin sonidos», que suele aparecer justo después de la opción «Predeterminado de Windows».

Al elegir «Sin sonidos», estarás desactivando de golpe todos los sonidos de sistema sin tener que ir evento a evento. Es decir, Windows ya no emitirá ruidos por acciones internas: errores, advertencias, notificaciones del sistema, etc. Para que quede aplicado, pulsa primero en «Aplicar» y luego en «Aceptar».

Desde ese momento, tu instalación de Windows 11 funcionará con cero sonidos de sistema. Los vídeos, la música, los juegos y cualquier contenido multimedia seguirán sonando con normalidad, porque esto solo afecta a los ruiditos propios del sistema operativo.

Quitar solo algunos sonidos concretos de Windows 11

Puede que no quieras apagarlo todo, sino quitar solo aquellos sonidos que realmente te sacan de quicio, como un aviso concreto o el típico pitido de notificación. Para eso, en lugar de elegir «Sin sonidos», lo ideal es mantener el esquema «Predeterminado de Windows» y ajustar evento a evento.

Volvemos al mismo punto: Configuración > Personalización > Temas > Sonidos. Se abrirá de nuevo la ventana de opciones de sonido con la pestaña «Sonidos» activa, pero esta vez debes comprobar que en «Combinación de sonidos» siga seleccionado «Predeterminado de Windows» (u otra combinación personalizada que estés usando).

Más abajo verás un listado largo bajo el título «Eventos de programa». Aquí se muestran todos los eventos que pueden tener audio: Asterisco, Exclamación, Notificación del sistema, Error crítico, Inicio de sesión, Cerrar sesión, Conectar dispositivo, Batería baja, etc. Es un listado bastante completo y puede haber cerca de cincuenta entradas.

Para localizar el que te molesta, selecciona un evento en la lista y pulsa el botón «Probar». Así oirás el sonido asociado y podrás ir probando hasta encontrar el que coincide con el ruido que quieres quitar. Esto es muy útil cuando no tienes claro si es «Asterisco», «Exclamación» o «Notificación del sistema», por ejemplo.

Una vez localizado el evento que quieres silenciar, fíjate en el cuadro de abajo llamado «Sonidos». Es un desplegable que muestra todos los archivos de sonido disponibles para ese evento, y justo al principio del listado aparece una opción llamada «Ninguno».

Selecciona «Ninguno» en ese menú de sonidos. Con eso estarás diciendo a Windows que no reproduzca ningún audio para ese evento concreto. Si quieres, puedes repetir el proceso con tantos eventos como quieras hasta dejar solo unos pocos avisos activos y silenciar el resto.

Cuando termines, pulsa en «Aplicar» y en «Aceptar» para que se guarden los cambios. A partir de ahora, solo sonarán los eventos a los que hayas dejado asociado algún archivo de audio, mientras que los que tengan configurado «Ninguno» quedarán completamente mudos.

Desactivar el sonido de inicio de sesión y otros avisos específicos

Entre todos los sonidos, hay algunos que suelen ser especialmente molestos, como el de inicio de sesión de Windows o determinados avisos que suenan al encender el equipo. Por suerte, estos también se gestionan desde la misma ventana clásica de sonidos.

Dentro de la pestaña «Sonidos» en el Panel de control de sonido, justo debajo del apartado de eventos verás una casilla específica para el sonido de Inicio de Windows. En las versiones actuales de Windows 11, la opción suele estar etiquetada como algo similar a «Reproducir sonido de inicio de Windows».

Si desmarcas esa casilla, evitarás que el sistema reproduzca el típico sonido al arrancar o al iniciar sesión. Es un cambio muy cómodo para quienes encienden el equipo en ambientes donde no quieren llamar la atención, como una sala compartida o una oficina silenciosa.

Además, en esa misma lista de Eventos de programa puedes localizar elementos como «Inicio de sesión de Windows», «Cerrar sesión de Windows» u otros eventos de arranque y apagado, y asignarles también la opción “Ninguno” en el desplegable de sonidos. Así, no solo el arranque general, sino también pasos intermedios, dejarán de producir ruido.

En suma, jugando con esta combinación de casilla de inicio y eventos concretos podrás eliminar la gran mayoría de ruidos al encender y apagar el ordenador sin necesidad de silenciar por completo toda la combinación de sonidos del sistema.

Configurar y silenciar notificaciones en Windows 11

Además de los sonidos de sistema clásicos, Windows 11 tiene un completo sistema de notificaciones emergentes que aparecen en la esquina inferior derecha. Son muy útiles para no perderte correos, recordatorios, avisos de apps de mensajería o tareas del calendario, pero si se descontrolan pueden convertir la pantalla en un auténtico show constante.

Para gestionar las notificaciones, ve a Configuración > Sistema > Notificaciones. Esta sección es clave, porque desde aquí decides qué apps pueden mostrar avisos, si quieres globos en pantalla, si quieres banners, sonido, etc. Y también puedes apagarlas absolutamente todas de un golpe.

En la parte de arriba encontrarás un interruptor principal llamado simplemente «Notificaciones». Si lo desactivas, Windows dejará de enviarte cualquier tipo de notificación de apps y del sistema. Es una forma rápida de cortar por lo sano cuando necesitas silencio total visual y sonoro.

Si prefieres algo más fino, baja en esa misma pantalla y verás un listado de todas las aplicaciones y remitentes que tienen permiso para mostrar avisos. Cada app tiene su propio interruptor para activar o desactivar sus notificaciones de forma independiente.

Puedes ir desmarcando una por una aquellas que sabes que solo generan ruido y distracción (por ejemplo, apps que mandan muchos avisos promocionales o de poca importancia) y dejar activas solo las que realmente necesitas, como correo del trabajo, calendario, o aplicaciones críticas.

Además, dentro de cada aplicación de la lista puedes entrar para afinar aún más y decidir si quieres que muestre banners, iconos en el área de notificaciones, conteo en la barra de tareas o sonidos. Si únicamente te molestan los pitidos, puedes mantener los avisos visuales y quitar solo el audio.

Usar el modo «No molestar» y el Asistente de concentración

Windows 11 incluye herramientas específicas pensadas para esas situaciones en las que quieres trabajar, estudiar o jugar sin interrupciones. Aquí entran en juego el modo «No molestar» y el llamado Asistente de concentración, que te permiten controlar a qué horas y en qué circunstancias se muestran las notificaciones.

Para acceder a estas opciones, ve a Configuración > Sistema > Concentración. En esta sección se agrupan tanto el modo «No molestar» como las sesiones de concentración y las reglas automáticas que los gobiernan.

La opción más inmediata es el interruptor de «Activar no molestar». Al activarlo, Windows dejará de mostrarte la mayoría de notificaciones, evitando que la pantalla se llene de globos. Es ideal cuando estás en una reunión, compartes pantalla o simplemente quieres un rato de tranquilidad sin estar tocando ajustes uno por uno.

Algo muy interesante es que puedes configurar sesiones de concentración con una duración concreta. Desde la misma pantalla de Concentración puedes iniciar una sesión, por ejemplo, de 30 minutos (valor por defecto) o ajustarla a más tiempo, para que durante ese periodo se reduzcan al mínimo las distracciones.

Dentro de este Asistente de concentración hay una herramienta clave: la Lista de prioridades. Desde el enlace «Personalizar lista de prioridades» puedes indicar qué aplicaciones y contactos son considerados importantes. Es decir, puedes permitir que sigan entrando, por ejemplo, correos del jefe o llamadas críticas mientras se bloquea el resto de avisos menos urgentes.

Esta lista de prioridades te da un control más «profesional» del modo No molestar, porque te permite silenciar casi todo sin perder lo realmente urgente. Así, sigues recibiendo lo que de verdad es crítico y evitas distracciones como redes sociales o apps secundarias.

Por último, merece la pena revisar las Reglas automáticas, también en el apartado de Concentración. Aquí puedes decirle a Windows que active No molestar automáticamente en determinadas situaciones: cuando estás jugando a pantalla completa, cuando duplicas la pantalla para una presentación, a ciertas horas del día, etc.

Configurar bien estas reglas hace que el sistema se adapte a tu rutina sin que tengas que tocar nada cada vez: por ejemplo, puedes hacer que todas las noches a partir de cierta hora se reduzcan notificaciones, o que cuando abres un juego no te salte ninguna ventana emergente encima.

Silenciar solo el sonido de las notificaciones

En ocasiones lo que te molesta no es la notificación en sí, sino el típico pitido o tono que suena cada vez que llega un aviso. Si te gusta ver los avisos visuales pero quieres paz auditiva, también puedes cortar exclusivamente el audio de las notificaciones.

Para ello, ve a Configuración > Sistema > Sonido. Esta sección centraliza todo lo relacionado con entradas y salidas de audio del sistema. Desde aquí puedes cambiar dispositivos de salida, volumen maestro, etc.

Dentro del apartado de sonido, busca la entrada de «Notificaciones». Al pulsar sobre ella, verás varias opciones específicas para los avisos, entre las que se incluye una casilla o interruptor llamado algo similar a «Reproducir sonidos de notificación».

Desactiva esa opción y, a partir de ese momento, las notificaciones seguirán apareciendo en pantalla, pero ya no irán acompañadas de ningún timbre o alerta sonora. Es una solución muy útil cuando quieres mantenerte informado, pero no quieres sobresaltos ni ruido constante.

Esta configuración es compatible con el resto de ajustes que hemos visto: puedes tener las notificaciones activas, el modo No molestar configurado y los sonidos de sistema personalizados, pero con los sonidos de notificaciones deshabilitados para tener una experiencia mucho más discreta.

Silenciar el micrófono rápidamente en Windows 11

Otra fuente de problemas habituales, especialmente en videollamadas, es el micrófono abierto sin darte cuenta. Windows 11 ha incorporado una forma sencilla de silenciar el micro mediante un atajo de teclado, muy práctica si estás usando apps de reuniones, streaming o chats de voz.

El atajo incorporado por Microsoft en Windows 11 para silenciar el micrófono es Win + Alt + K. Al pulsar estas teclas a la vez, el sistema activa o desactiva el estado de silencio del micro, siempre que haya una aplicación en uso que esté capturando audio del micrófono.

Es importante tener en cuenta esa limitación: el atajo solo funciona si hay alguna app escuchando el micrófono. Si no hay ninguna aplicación abierta usando audio de entrada, la combinación no tendrá efecto aparente.

Aun con esa condición, es una función muy cómoda para no tener que ir buscando el botón de muteo dentro de cada programa. Si usas mucho este atajo, puedes incluso grabar una macro con tu teclado o software de automatización para tener una tecla física dedicada que lance Win + Alt + K por ti.

Más control sobre los sonidos de sistema: esquemas y eventos

Windows 11 conserva el clásico sistema de esquemas de sonidos heredado de Windows 10 y versiones anteriores. Esto significa que puedes guardar combinaciones personalizadas y tener un control muy detallado sobre qué suena y qué no suena en tu equipo.

Desde la ventana de Sonido del Panel de control (Configuración > Personalización > Temas > Sonidos), en la pestaña «Sonidos», tienes en la parte superior el desplegable de «Combinación de sonidos». Ahí puedes elegir el esquema «Predeterminado de Windows», «Sin sonidos» o cualquiera que hayas guardado tú mismo.

En el listado de «Eventos de programa» hay alrededor de 48 eventos distintos que pueden llevar asociados alguno de los aproximadamente 50 archivos de sonido que ofrece Windows por defecto: errores, advertencias, minimizar y maximizar ventanas, conectar y desconectar dispositivos, vaciar papelera, recibir correo, batería baja, etc.

Para cada uno de esos eventos, tal y como hemos visto, puedes seleccionar un archivo de audio diferente, probarlo, o dejarlo en «Ninguno» para que quede en silencio. Esto te permite diseñar un esquema a tu gusto, donde quizás mantienes solo unos pocos sonidos muy relevantes y apagas el resto.

Si después de personalizar a fondo los eventos quieres conservar esa configuración, puedes guardar tu propia combinación de sonidos usando el botón «Guardar como…» dentro de la misma ventana. De este modo, podrás cambiar entre tu esquema silencioso y otros que incluyan más sonidos según te convenga.

Esta capacidad de guardar y cambiar entre combinaciones resulta muy práctica si, por ejemplo, quieres tener un perfil silencioso para la oficina y otro más completo para casa. Solo tendrás que seleccionar el esquema deseado en el desplegable y aplicarlo.

En definitiva, jugando con esquemas, eventos y la casilla del sonido de inicio puedes conseguir que Windows 11 tenga desde una personalidad sonora muy marcada hasta un comportamiento casi completamente mudo, según lo que te resulte más cómodo en cada entorno.

Con todas estas opciones —desactivar todos los sonidos de sistema, silenciar solo eventos concretos, controlar notificaciones, usar el modo No molestar, apagar el audio de los avisos y tirar del atajo Win + Alt + K para el micrófono— Windows 11 te da margen de sobra para que tu PC pase de ser una discoteca de avisos a un entorno mucho más tranquilo y centrado, en el que solo suena lo que tú decides y cuando tú realmente lo necesitas.

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