Cómo usar Windows 11 Non-Touch Gaming Optimizer para mejorar tus juegos

Última actualización: 23 de mayo de 2026
Autor: Isaac
  • Windows 11 Non-Touch Gaming Optimizer es un script seguro, reversible y orientado a maximizar el rendimiento en PCs sin pantalla táctil.
  • Ofrece modos FULL y RECOMMENDED para aplicar debloat, tweaks de CPU/GPU, red, servicios, efectos visuales y arranque con un solo menú.
  • Incluye copia de seguridad del registro, punto de restauración automático, logs detallados y una función UNDO para revertir la mayoría de cambios.
  • Es compatible con GPUs NVIDIA, AMD e Intel y puede aportar más FPS, menos latencia, menos RAM usada y arranques más rápidos en Windows 11.

Optimizador de juegos para Windows 11

Si juegas en PC con Windows 11 y no usas pantalla táctil, probablemente te suene eso de pelearte con servicios en segundo plano, animaciones, apps basura de fábrica y mil historias que restan FPS y añaden latencia. Para evitar tener que ir tocando todo a mano, existe un script muy completo llamado Windows 11 Non-Touch Gaming Optimizer, pensado justo para equipos de sobremesa y portátiles gaming sin táctil.

Este optimizador es básicamente un bat avanzado con menú interactivo que automatiza debloat, ajustes de CPU/GPU, red, servicios, efectos visuales, entrada de ratón/teclado, audio y mucho más, con registro de todo lo que hace y, lo más importante, opción de deshacer y punto de restauración. En esta guía vas a ver en detalle qué hace, cómo usarlo paso a paso, qué resultados reales puedes esperar y cómo encaja con otras optimizaciones típicas de Windows 11 para gaming.

Qué es Windows 11 Non-Touch Gaming Optimizer y qué problema resuelve

Windows 11 Non-Touch Gaming Optimizer es un script por lotes (archivo .bat) totalmente guiado por menús, creado por Matt Hurley y publicado en GitHub, cuyo objetivo es exprimir el rendimiento de juegos en Windows 11 (y también Windows 10) en PCs sin pantalla táctil. Está pensado para desktops y portátiles gaming donde sobran componentes de tinta, stylus y pantallas táctiles, pero hace falta reducir al máximo la latencia y los procesos inútiles.

La idea del proyecto es colocarse en un punto intermedio entre los scripts agresivos que lo rompen todo y los que apenas se notan: seguro, reversible y centrado en el rendimiento, sin tocar Defender, el cortafuegos, apps básicas, navegadores, Office, VPNs ni herramientas de trabajo como OneDrive, Teams o Quick Assist. Todo lo que hace queda registrado en logs y se puede revertir con la opción de UNDO o tirando del punto de restauración.

Al estar orientado a equipos no táctiles, una parte clave es que desactiva toda la capa de táctil, lápiz, tinta y escritura a mano que Windows carga aunque no tengas pantalla táctil, liberando memoria, servicios y drivers que sólo estorban en un PC de juego clásico.

Según las pruebas del propio autor y de la comunidad, en sistemas no optimizados se han visto ganancias típicas de 5-15 % de FPS en juegos limitados por CPU, reducciones de 10-30 ms en la latencia de entrada, entre 500 MB y 1 GB de RAM liberada, arranques un 10-30 % más rápidos y bajadas de ping de 5-15 ms en juegos online (dependiendo del hardware y del estado inicial del sistema).

Funciones principales del script: debloat, rendimiento y seguridad

El script agrupa sus funciones en varias áreas clave: limpieza de bloatware, ajustes de juego, servicios, red, efectos visuales, arranque, GPU/almacenamiento, audio, entrada y Xbox. Todo ello disponible tanto en un modo completo como en un modo recomendado.

En cuanto a “debloat”, elimina apps de consumo y basura OEM que Windows 11 trae preinstaladas: noticias, tiempo, finanzas, Clipchamp, Get Help, Office Hub, solitarios varios, TikTok, Spotify, Facebook, Disney+ y un largo etcétera. A la vez, respeta Xbox Game Bar y los componentes necesarios para que el overlay de juego siga funcionando si lo usas. Si prefieres una interfaz gráfica para quitar bloatware, hay herramientas que complementan bien este script.

En el bloque de rendimiento crea o activa planes de energía tipo Alto rendimiento o Rendimiento definitivo, se asegura de que el Modo Juego esté activo, intenta habilitar la programación de GPU por hardware, ajusta prioridades de CPU/GPU para procesos de juego, optimiza el temporizador del sistema para mejorar el pacing de frames y toca parámetros como Win32PrioritySeparation para dar prioridad a las aplicaciones en primer plano frente a procesos de fondo. Además, si surgen problemas gráficos puntuales, el recurso para reiniciar los gráficos puede ser útil.

También entra en la parte de servicios y telemetría, donde reduce carga desactivando o ajustando servicios como DiagTrack (telemetría), SysMain/Superfetch y Windows Search (lo deja en manual, no totalmente muerto, para que el buscador siga siendo usable). Además corta tareas programadas de compatibilidad, CEIP, diagnósticos de disco, feedback, Cortana, búsquedas Bing, sugerencias de Windows y el identificador de publicidad.

La pata de red incluye tweaks TCP/IP para bajar la latencia y el jitter, como TcpNoDelay, TcpAckFrequency, MaxUserPort elevado a 65534, eliminación de throttling, desactivación de Delivery Optimization P2P y dos niveles de agresividad: un modo SAFE pensado para la mayoría y un modo avanzado que aprieta más, pero puede afectar a VPNs o picos de throughput. Si quieres profundizar en cómo reducir el ping en Windows 11, hay guías específicas que complementan estos tweaks.

Modos de uso: FULL, RECOMMENDED y menú avanzado

El script se maneja desde un menú textual muy claro, pensado para que no tengas que memorizar comandos. Hay tres formas principales de usarlo: optimización completa, optimización recomendada y ejecución por bloques sueltos.

La opción de FULL OPTIMIZATION (tecla 1 o F) lanza los 15 pasos del flujo completo y tarda entre 5 y 10 minutos. Incluye debloat, ajustes de juego, servicios, red, efectos visuales, core parking, GPU/almacenamiento, audio, entrada, limpieza de disco, arranque y comprobación final. Mientras corre te va mostrando qué está tocando y al terminar genera un resumen de cambios.

El modo RECOMMENDED (tecla 2) agrupa unos 7 pasos esenciales: eliminación de apps innecesarias, tweaks de rendimiento para juegos, optimización de servicios, red en modo seguro, ajustes de efectos visuales, desactivación de core parking y verificación. Suele acabar en 3-5 minutos y es la opción ideal si usas portátil o si no quieres que toque aspectos demasiado agresivos.

Si prefieres ir al detalle, el menú ofrece accesos directos a cada bloque: debloat (4), táctil/pen (5), rendimiento gaming (6), servicios (7), red (8), efectos visuales (9), arranque (A), limpieza de disco (B), GPU y almacenamiento (C), audio (D), Xbox (E), ayuda (H), informe (P), verificación (V), deshacer (U) y salir (0). Así puedes repetir, por ejemplo, sólo la parte de red o revisar únicamente el informe de optimización.

El propio script incluye una pantalla de ayuda bastante extensa, que explica qué hace cada paso, cuánto tarda aproximado, qué riesgos tiene y cómo revertirlo, además de un informe final que muestra especificaciones del sistema (CPU, GPU, RAM), qué optimizaciones se han aplicado y recomendaciones manuales adicionales (como tocar paneles de control de NVIDIA, AMD o Intel).

Antes de empezar: requisitos, restauración y seguridad

Para poder ejecutar Windows 11 Non-Touch Gaming Optimizer sólo necesitas Windows 11 o Windows 10, permisos de administrador y, muy recomendable, tener activada la Protección del sistema para crear puntos de restauración. El propio script comprueba si puede crearlos y, si no, te avisa y te explica cómo activarlos desde el Panel de control.

Lo primero que hace, nada más arrancar un modo de optimización, es intentar crear un punto de restauración del sistema de forma automática. Para ello enciende, si hace falta, los servicios Volume Shadow Copy y Microsoft Software Shadow Copy Provider. Si alguno de estos servicios no existe o está bloqueado por política, no puede hacer milagros, pero en instalaciones normales funciona sin problema.

Además del punto de restauración, el script genera una copia de seguridad del registro de todas las claves que modifica, guardándolas en una carpeta de logs, y escribe un fichero de log con marca temporal donde se detalla cada acción realizada. Estos ficheros te sirven tanto para auditar lo que ha pasado como para diagnosticar fallos si algo se tuerce.

Hay una sección de seguridad específica para usuarios de portátil. El script detecta si el chasis es de laptop y muestra un aviso claro explicando que las optimizaciones de energía pueden aumentar el consumo, subir temperaturas y reducir batería. En algunos casos, si detecta que estás tirando de batería y no de cargador, auto-cancela la operación salvo que confirmes explícitamente.

También se ha tenido cuidado con todo lo relacionado con Windows Defender, el cortafuegos y SmartScreen. El optimizador no toca ninguno de estos elementos, de forma que la protección básica del sistema se mantiene intacta. Sí permite desactivar telemetría, diagnósticos y feedback, pero sin desmontar la capa de seguridad estándar de Windows.

Cómo ejecutar el script paso a paso

El uso es muy sencillo y apenas difiere de ejecutar cualquier otra utilidad en modo administrador. Siguiendo unos pasos básicos puedes tener tu equipo ajustado en pocos minutos sin necesidad de bucear por todas las opciones de Windows 11.

1. Ve al repositorio de GitHub del proyecto y descarga el archivo win11_nontouch_gaming_optimiser.bat. Guárdalo en una carpeta fácil de recordar, por ejemplo en el Escritorio o dentro de una carpeta de herramientas.

2. Haz clic derecho sobre el archivo y elige “Ejecutar como administrador”. Si no lo haces así, muchos de los cambios (servicios, red, registro) no podrán aplicarse y verás errores o mensajes de acceso denegado.

3. Aparecerá un menú en la ventana de consola con el banner del script, la versión (por ejemplo v2.4), el tipo de chasis detectado (sobremesa o portátil) y las distintas opciones numeradas o etiquetadas por letras. Desde aquí puedes elegir entre FULL, RECOMMENDED o cualquier opción individual.

4. Si es la primera vez o quieres aplicar todas las mejoras de golpe, lo más cómodo suele ser pulsar 1 para la optimización completa. El script te preguntará algunos detalles, como qué hacer con Game DVR (puedes desactivarlo para arañar algo de rendimiento o mantenerlo si grabas partidas) y, en portátiles, te pedirá confirmación explícita para las optimizaciones energéticas más agresivas.

5. A medida que avanza, el script muestra mensajes del tipo “Aplicando optimizaciones de red (SAFE)”, “Desactivando transparencias y animaciones”, “Creando punto de restauración”, etc. No cierres la ventana ni interrumpas el proceso a mitad salvo que te indique lo contrario.

6. Cuando termine, te aparecerá un resumen de cambios y, si quieres, puedes usar la opción Verify para comprobar que los ajustes de energía, Game Mode, programación de GPU, telemetría, animaciones, red, core parking y demás están en el estado esperado. Este verificador te muestra o en cada punto y una puntuación global.

7. Lo ideal es reiniciar el PC tras aplicar las optimizaciones para que todos los ajustes (sobre todo de energía, GPU y servicios) se apliquen de forma limpia. A partir de ahí ya puedes abrir tus juegos y comprobar cambios en FPS, latencia e incluso en tiempos de carga si has toqueteado almacenamiento.

Qué ajustes aplica exactamente en CPU, GPU y memoria

La parte más interesante para muchos usuarios está en cómo afecta el script a CPU, GPU, RAM y almacenamiento, porque es ahí donde se notan las diferencias en juegos que exprimen el hardware.

En CPU desactiva el core parking, es decir, evita que Windows “aparque” núcleos en reposo para ahorrar energía, manteniendo todos los núcleos activos para reducir las latencias al reactivarlos durante un pico de carga. También ajusta el plan de energía para que el procesador mantenga frecuencias más altas y reaccionen con mayor rapidez a las demandas de los juegos.

En memoria y paginación, el script detecta cuánta RAM tienes y ajusta el archivo de paginación de forma “inteligente”: con 16 GB o más, deja el tamaño gestionado por el sistema; entre 8 y 15 GB, configura un tamaño fijo de 4 GB para evitar redimensionados constantes; con menos de 8 GB vuelve a dejar la gestión en manos de Windows como opción más segura. También activa la compresión de memoria, deshabilita la paginación de ejecutables y retoca prefetch para equilibrar uso de RAM y accesos a disco; si quieres técnicas adicionales para liberar RAM, hay guías complementarias.

En GPU hace más de 20 tweaks a nivel de registro para reducir latencias, priorizar el procesado de imagen y optimizar los estados de energía. Intenta activar la programación de GPU por hardware (HwSchMode) cuando la tarjeta lo soporta y te muestra recomendaciones específicas según el fabricante: Low Latency Mode en NVIDIA, Anti-Lag/Anti-Lag+ y Radeon Boost en AMD, XeSS y drivers actualizados en Intel Arc.

En disco, el script detecta si las unidades son SSD o HDD y aplica políticas distintas. En SSD activa TRIM, desactiva la desfragmentación programada y los updates de último acceso, apaga el page combining en ciertos escenarios y ajusta otros detalles para reducir escrituras innecesarias. En HDD mantiene prefetch y Superfetch para mejorar tiempos de carga y deja la desfragmentación programada encendida porque ahí sí aporta. Si quieres exprimir la velocidad de tu unidad, consulta cómo optimizar un SSD.

Todo esto se complementa con la desactivación de SysMain/Superfetch en sistemas con SSD rápidos y suficiente RAM, de forma que el sistema no intente pre-cargar cosas a lo loco y evite accesos a disco que, en la práctica, no van a darte beneficio en un entorno centrado en juegos.

Red, audio, entrada y experiencia visual orientada a juegos

La red es uno de los puntos donde se puede ganar bastante sensación de fluidez en juegos online. El script separa las optimizaciones en un modo seguro y uno más agresivo para quienes quieren apurar al máximo. En modo seguro, desactiva Delivery Optimization P2P, quita throttling y ajusta parámetros TCP para mejorar latencia sin romper compatibilidad. En el nivel agresivo añade ajustes globales que pueden mejorar más el ping, a cambio de ser algo más delicados con ciertas VPN o configuraciones raras.

En el terreno de audio, prioriza el procesamiento de sonido para minimizar la latencia de audio en juegos y streaming, haciendo que la cola de audio sea más reactiva y sincronizada con la imagen. Esto se nota especialmente en juegos competitivos o cuando haces directos, donde cualquier retraso entre lo que ves y lo que oyes canta bastante.

Para ratón y teclado desactiva la famosa “mejora de precisión del puntero” (aceleración de ratón), aumenta el tamaño de las colas de entrada y activa flags de baja latencia para que las entradas de mouse/teclado lleguen lo antes posible a los juegos. El script, además, hace copia de seguridad de tu configuración de ratón para poder restaurarla al deshacer, evitando que pierdas ajustes personales de velocidad o puntero.

En cuanto a la interfaz, ofrece un menú de efectos visuales con varios perfiles. Puedes optar por un modo equilibrado, que conserva animaciones suaves de Windows 11 pero elimina lo que sobra, o por un perfil mínimo que apaga casi todo para arañar FPS y mejorar la sensación de inmediatez. En ambos casos se desactivan transparencias, animaciones de ventanas, animaciones de la barra de tareas, Aero Peek y miniaturas costosas, orientando todo hacia la opción “Mejor rendimiento”.

Es importante destacar que, aunque estos cambios hacen que Windows 11 se vea menos “bonito” pero más ágil, con la opción UNDO o un punto de restauración puedes volver a un estado más vistoso si echas de menos los efectos de siempre o si usas el PC también para tareas más visuales.

Relación con otras optimizaciones de Windows 11 para gaming

El script no vive en el vacío: muchas de las cosas que hace se solapan con buenas prácticas generales para optimizar Windows 11 a mano. Entenderlas te ayuda a decidir qué dejas en manos del script y qué prefieres ajustar tú mismo, sobre todo en portátiles o equipos mixtos trabajo/juego.

Por ejemplo, fabricantes como ASUS recomiendan revisar que tu PC cumple las especificaciones recomendadas de los juegos, actualizar BIOS, drivers y Windows, forzar el uso de la GPU dedicada (dGPU) en los juegos y poner siempre el equipo en modo de alto rendimiento con el cargador conectado para evitar bajadas de frecuencia por batería.

También se insiste mucho en cosas básicas como reiniciar el PC con cierta regularidad para limpiar procesos colgados, cerrar aplicaciones en segundo plano via Administrador de tareas, instalar los juegos en SSD para mejorar tiempos de carga, desfragmentar sólo HDD (y no SSD), ajustar resolución interna y opciones gráficas (sombras, distancia de dibujado, calidad de texturas, antialiasing, V-Sync) y vigilar temperaturas para evitar thermal throttling.

A nivel de sistema, se aconseja recortar componentes que no usas (características opcionales, apps preinstaladas), revisar permisos de privacidad para que Windows no esté enviando datos de más, y reducir notificaciones, animaciones y transparencias como ya hace el propio script, pero haciéndolo por menús si prefieres el enfoque manual.

En entornos gaming más extremos mucha gente recurre también a herramientas de terceros tipo O&O ShutUp10++ para matar telemetría y funciones invasivas, O&O AppBuster para desinstalar apps ocultas del sistema o utilidades como NVCleanInstall para instalar sólo el driver NVIDIA sin la morralla extra. Si prefieres una alternativa todo-en-uno, también puedes usar Winhance junto al script.

Compatibilidad con hardware y soporte para distintas GPUs y CPUs

Uno de los puntos fuertes del proyecto es que todas las optimizaciones se aplican a nivel de Windows, no de fabricante, de forma que funciona igual de bien con PCs con NVIDIA, AMD, Intel Arc o iGPUs de Intel. No interfiere con los drivers propios de cada marca, sino que los complementa y, en algunos casos, añade recomendaciones específicas tras aplicar los tweaks de juego.

En el caso de NVIDIA, la guía asociada al script sugiere entrar en el Panel de control de NVIDIA, sección “Controlar la configuración 3D”, y ajustar parámetros globales como Low Latency Mode (ponerlo en Ultra), modo de gestión de energía (Preferir rendimiento máximo) y filtrar texturas en Alta rendimiento.

Para AMD Radeon se recomienda activar Anti-Lag o Anti-Lag+, habilitar Radeon Boost cuando el juego lo soporte y bajar la calidad de filtrado de texturas a un perfil más agresivo para ganar FPS. En Intel se aconseja usar XeSS en juegos compatibles, seleccionar modo de rendimiento máximo en Intel Graphics Command Center y mantener drivers al día, especialmente en GPUs Arc.

En CPU, todas las optimizaciones están pensadas para ser agnósticas entre Intel y AMD: ajustes de plan de energía, prioridad de primer plano, perfiles multimedia y scheduler de Windows aplican por igual en Core i3/i5/i7/i9 y en Ryzen 3/5/7/9 o Threadripper. El script detecta fabricante y modelo para mostrar la información en el informe, pero los cambios son válidos en ambas plataformas.

Se ha hecho un esfuerzo extra en las últimas versiones para mejorar la detección de GPU en sistemas híbridos (portátiles con iGPU Intel + GPU dedicada NVIDIA/AMD), descartando adaptadores virtuales (Vivi, Parsec, RDP, VMware, Hyper-V, etc.) y asegurando que las optimizaciones hardware-dependientes se apliquen a la GPU correcta.

También se ha modernizado la detección de hardware sustituyendo WMIC (que Microsoft ha ido deprecando en Windows 11 24H2 y posteriores) por consultas en PowerShell, tanto para CPU, GPU, RAM y discos como para el ajuste del archivo de paginación, de modo que el script siga funcionando en builds recientes.

Cómo revertir los cambios si algo no te convence

Aunque el script está diseñado con margen de seguridad, siempre existe la posibilidad de que algún ajuste no encaje con tu caso concreto o de que simplemente quieras volver al estado anterior después de hacer pruebas. Para eso existe la opción UNDO y, como red de seguridad adicional, el punto de restauración.

El modo UNDO intenta revertir la mayoría de cambios: vuelve a activar servicios que se deshabilitaron, restablece parámetros de telemetría y búsqueda, reactiva animaciones y efectos visuales, revierte los ajustes de red, enciende de nuevo las funciones de táctil, lápiz y tinta, devuelve la aceleración de ratón y restaura, si es posible, la configuración original de punteros a partir de la copia de respaldo.

Hay que tener en cuenta que lo que se desinstala no siempre se puede recuperar automáticamente. Por ejemplo, apps de consumo que se han eliminado no se pueden reinstalar mágicamente con el UNDO; para eso tendrías que tirar de Microsoft Store, de reinstalación del sistema o, si algo muy gordo se ha ido al garete, del punto de restauración creado antes de aplicar las optimizaciones.

Si has jugado con la opción para desactivar servicios de Xbox (la E del menú), deshacer también recupera su estado por defecto, incluido el flag que controla Game DVR. En cualquier caso, el script viene con un aviso muy claro: por defecto no toca Xbox Game Bar ni servicios de Xbox, y sólo los desactiva si tú escribes explícitamente “YES” cuando te lo pide.

En el peor escenario, si tras pasar por UNDO y reiniciar sigues teniendo comportamientos raros o inestables, siempre podrás recurrir al punto de restauración de Windows creado al principio, que es la forma más limpia de devolver el sistema a un estado anterior previo a todos los cambios.

En conjunto, Windows 11 Non-Touch Gaming Optimizer ofrece una forma bastante cómoda y controlada de aplicar en minutos lo que, de otra manera, te exigiría horas de bucear por configuraciones, servicios, políticas, paneles de control de GPU y ajustes de red; si sumas su enfoque conservador respecto a la seguridad, el soporte para deshacer y los logs detallados, se convierte en una herramienta muy interesante para cualquiera que use Windows 11 sólo o casi sólo para jugar y quiera quitarse de encima toda la grasa que ralentiza el sistema sin renunciar a poder volver atrás cuando le apetezca.

Como mejorar el rendimiento de los juegos en Windows 11
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