- Windows 11 centraliza casi todas las opciones del ratón en el panel Configuración, combinando ajustes modernos con la clásica ventana de Propiedades del mouse.
- El sistema permite personalizar a fondo el puntero: tamaño, color, esquemas completos e incluso cursores individuales mediante archivos .cur y .ani.
- La velocidad del puntero y del panel táctil puede ajustarse con precisión, mejorando la comodidad tanto con ratón como con touchpad en cualquier tipo de equipo.
- Las opciones de accesibilidad amplían la personalización con configuraciones para el cursor de texto, la visibilidad del puntero y la interacción en pantallas táctiles.

Si pasas muchas horas delante del ordenador, tener bien ajustado el ratón en Windows 11 deja de ser un capricho y se convierte en una cuestión de comodidad y productividad. Un puntero demasiado pequeño, una velocidad mal calibrada o un clic que no se comporta como esperas pueden hacer que todo te resulte más torpe y cansado de lo necesario.
La buena noticia es que Windows 11 ofrece un montón de opciones para que puedas configurar el ratón y el puntero exactamente a tu gusto, sin instalar programas externos y tanto si usas un ratón básico como uno más avanzado. Vamos a ver todas las posibilidades: desde cambiar el aspecto del cursor, su tamaño y color, hasta modificar la velocidad, los botones, la rueda o incluso el comportamiento en configuraciones con varias pantallas.
Acceder a la configuración del ratón en Windows 11
Lo primero es saber dónde están las opciones básicas del ratón, porque a partir de ahí podrás ir saltando a los menús más avanzados y a las herramientas específicas para el puntero y el panel táctil. Windows 11 ha agrupado casi todo en el panel de Configuración, aunque algunas funciones clásicas siguen en la ventana tradicional de Propiedades del mouse.
La forma más directa de llegar es abrir el panel de Configuración. Pulsa la tecla de Windows o haz clic en el botón de Inicio y escribe “Configuración” en la barra de búsqueda. Entra en el resultado de la app Configuración y, en el menú lateral izquierdo, elige la sección “Bluetooth y dispositivos”. Dentro, verás la opción “Mouse”, que es desde donde se controla la mayor parte del comportamiento del ratón.
Otra manera de llegar casi al mismo sitio es usar la búsqueda directa. Puedes escribir “Configuración del ratón” en la barra de búsqueda de Windows 11 y hacer clic en “Abrir” sobre el resultado que corresponda. Este acceso te lleva directamente a la página de ajustes del ratón dentro del panel de Configuración, ahorrándote algunos clics.
En ocasiones, para algunas funciones de accesibilidad o ajustes específicos del puntero, Windows sugiere atajos directos. En versiones recientes, puedes encontrar un acceso rápido al apartado “Puntero del mouse” dentro de los ajustes de Accesibilidad, algo muy útil si solo quieres cambiar tamaño o color sin tocar el resto de opciones del dispositivo.
Cambiar el aspecto del puntero del ratón
Una vez que ya sabes dónde están los menús, toca entrar en una de las modificaciones más visibles: el aspecto del puntero del ratón. Aquí hablamos tanto de elegir esquemas clásicos como de cambiar solo un cursor concreto o ajustar el tamaño y el color para verlo mejor en pantalla.
Windows 11 ofrece un camino rápido desde Accesibilidad para cambiar el puntero sin complicarte. Ve a Configuración, entra en la sección “Accesibilidad” del menú lateral y selecciona la opción “Puntero del mouse y toque” (o similar, según la versión). Desde ahí tendrás a mano los controles de tamaño y las opciones básicas de color del puntero, pensados sobre todo para mejorar la visibilidad.
Si quieres opciones más completas, puedes usar la ruta más clásica. Ve a Inicio, abre Configuración, entra en “Bluetooth y dispositivos” y luego pulsa en “Mouse”. En este apartado, busca el bloque de “Opciones de configuración relacionadas”. Ahí verás dos enlaces importantes: “Configuración adicional del mouse” y “Puntero del mouse”. Ambos te llevan a diferentes conjuntos de ajustes relacionados con el cursor.
Al hacer clic en “Configuración adicional del mouse” se abrirá la ventana tradicional de “Propiedades del mouse”. En la pestaña “Punteros” verás un campo llamado “Esquema” (o “Combinación”) con una lista desplegable. Desde ahí puedes cambiar de golpe todo el conjunto de punteros que usa Windows (normal, enlace, ocupado, texto, etc.) eligiendo uno de los temas prediseñados.
Si lo que buscas es afinar al máximo, en la sección “Personalizar” de esa misma pestaña “Punteros” tienes un listado de todos los estados del cursor. Puedes seleccionar uno concreto (por ejemplo, el de enlace o el de texto) y pulsar en “Examinar” para elegir manualmente otro archivo de cursor dentro de tu sistema. Cuando selecciones el que quieras, pulsa en “Abrir” y luego en “Aceptar” para que el cambio quede aplicado.
Usar y añadir archivos de cursor personalizados
Además de los esquemas integrados, Windows permite que uses punteros personalizados en formato .cur o .ani. La carpeta por defecto en la que el sistema busca estos archivos es C:\Windows\Cursors, y es precisamente la que se abre cuando pulsas en “Examinar” dentro de la pestaña “Punteros” de las Propiedades del mouse.
Cuando se abra esa ventana del explorador, verás un listado de archivos de cursor que trae Windows de serie. Puedes buscar uno que se ajuste a lo que necesitas para el estado que estás modificando, seleccionarlo y confirmar con “Abrir”. Después, en la ventana de Propiedades del mouse, no olvides hacer clic en “Aceptar” para que el cambio quede guardado.
Si quieres usar punteros descargados de Internet, el procedimiento es igual de sencillo. Solo tienes que copiar los archivos .cur o .ani que consigas a la carpeta C:\Windows\Cursors. De esta forma, cuando vuelvas a pulsar en “Examinar” desde la sección “Personalizar” de los punteros, aparecerán mezclados con los cursores del sistema, listos para seleccionarlos como si fueran parte de Windows.
Ten en cuenta que puedes crear combinaciones totalmente personalizadas cambiando solo algunos estados del cursor y dejando otros como están. Por ejemplo, puedes modificar únicamente el puntero normal y el de texto, y conservar el resto del esquema original. Cuando termines de ajustar todos los estados que quieras, basta con aceptar los cambios para que se apliquen de inmediato.
Si en algún momento te arrepientes de tu diseño o algo no queda como tenías en mente, puedes volver a la pestaña “Punteros” de Propiedades del mouse y escoger otro esquema en el desplegable de “Esquema/Combinación”, o bien usar la opción de restablecer los punteros predeterminados del sistema para volver al estado original sin complicaciones.
Cambiar tamaño y color del cursor del ratón
Más allá del diseño del archivo de cursor, Windows 11 facilita mucho la tarea de hacer el puntero más grande o más visible. Esto está especialmente pensado para quienes tienen problemas de visión o pantallas muy grandes donde el puntero se pierde con facilidad, y se configura desde el área de Accesibilidad centrada en el puntero del mouse.
Para acceder, abre Configuración, entra en “Accesibilidad” y busca la sección “Puntero del mouse y toque” o “Cursor del ratón”, según cómo aparezca en tu sistema. Dentro verás un control deslizante que permite aumentar o reducir el tamaño del cursor con un simple movimiento. A medida que muevas el deslizador, verás una vista previa instantánea del nuevo tamaño del puntero.
En este mismo menú se muestran varias opciones de estilo de cursor, normalmente cuatro iconos básicos: el clásico blanco, el negro, una combinación invertida y uno con color personalizado. Puedes elegir cualquiera de estos estilos haciendo clic sobre el icono correspondiente, lo que te permite adaptar el cursor a fondos claros, oscuros o de colores sin esfuerzo.
Si te interesa cambiar el color, selecciona el estilo de cursor que aparece coloreado (suele ser un icono blanco con zona amarillenta). Al hacerlo, se desplegará un apartado de “Colores recomendados” con una paleta de varios tonos predefinidos. Aquí puedes escoger uno de los siete u ocho colores sugeridos con un solo clic para que el puntero pase a usar ese tono llamativo.
Si ninguno de los tonos sugeridos te convence, dentro del mismo menú encontrarás la opción “Seleccionar otro color”. Al pulsarla se abre un selector más avanzado en el que puedes escoger casi cualquier color de la paleta, ajustando incluso la intensidad. Una vez que guardes el cambio, el cursor adoptará este nuevo color personalizado en todo el sistema.
Ajustar la velocidad del puntero y del panel táctil
Otro punto clave de la configuración del ratón es la velocidad del puntero. Un cursor demasiado rápido se vuelve impreciso y uno muy lento te obliga a mover la mano más de la cuenta. Windows 11 permite ajustar con precisión la velocidad tanto del ratón como del panel táctil, de forma independiente.
Para el ratón, puedes volver al panel de Configuración y escribir “Configuración del ratón” en la barra de búsqueda de Windows. Haz clic en “Abrir” en el resultado, y dentro del apartado “Mouse” verás un control deslizante llamado algo similar a “Velocidad del puntero del ratón”. Moviendo este deslizador hacia la izquierda o derecha podrás disminuir o aumentar la velocidad del cursor hasta que encuentres el punto que te resulte cómodo.
En algunos equipos, especialmente en guías de fabricante, se indica que si no aparece el control deslizante de velocidad dentro de esta pantalla, puedes recurrir a la opción “Opciones adicionales del mouse” dentro de “Opciones de configuración relacionadas”. Al pulsarla se abre la ventana clásica, donde tienes una pestaña llamada “Opciones de puntero”. En ella hay otro control deslizante con el texto “Seleccionar una velocidad de puntero”, que hace exactamente la misma función.
Para el panel táctil (touchpad), el procedimiento es similar, pero usando otra entrada. Puedes escribir “Configuración del panel táctil” en la barra de búsqueda de Windows 11 y abrir el resultado. Dentro de este menú verás un apartado de “Velocidad del cursor” para el panel táctil. De nuevo, solo tienes que mover el deslizador hasta que sientas que el desplazamiento con el dedo es natural y preciso.
En sistemas más antiguos como Windows 10 el menú cambia un poco, pero la idea es la misma: se ajusta la velocidad del cursor del ratón y del panel táctil desde sus correspondientes secciones, o bien desde la ventana de Propiedades del mouse en la pestaña “Opciones de puntero”, logrando que la experiencia sea coherente entre versiones de Windows y no tengas que reaprender todo al cambiar de sistema.
Personalizar botones, rueda y comportamiento básico
Más allá del aspecto y la velocidad, el panel “Mouse” dentro de Configuración engloba algunas de las opciones que más notarás en el día a día, como qué botón hace el clic principal o cuántas líneas se desplazan con cada giro de la rueda. Estos parámetros afectan directamente a la sensación de control que tienes sobre el cursor.
Dentro de Configuración > Bluetooth y dispositivos > Mouse, una de las primeras opciones que aparece suele ser el botón principal del ratón. Aquí puedes elegir si quieres que el clic principal sea el izquierdo (lo habitual) o el derecho, algo útil para zurdos o para quienes prefieren una distribución distinta sin necesidad de usar programas externos; aprende cómo cambiar clic derecho por clic izquierdo.
En ese mismo menú verás ajustes para el desplazamiento con la rueda del ratón. Es posible elegir si la rueda se utiliza para desplazar varias líneas cada vez o pantalla completa, y cuántas líneas se mueven en cada paso de rueda. Reducir o aumentar ese valor marca la diferencia entre un desplazamiento suave y uno más brusco cuando te mueves por documentos largos o páginas web.
Otro ajuste interesante de esta pantalla es el que controla el desplazamiento sobre ventanas inactivas. Al activar la opción correspondiente, podrás desplazarte en una ventana que no está en primer plano simplemente poniendo el puntero encima y usando la rueda, sin necesidad de hacer clic antes para darle el foco. Es una pequeña mejora de usabilidad que se nota mucho cuando trabajas con varias ventanas abiertas a la vez.
En el apartado de “Configuración relacionada” también encontrarás el enlace a “Configuración adicional del mouse”. Al abrirlo, la ventana de Propiedades del mouse incluye más opciones como el bloqueo de clic (que permite arrastrar sin mantener el botón pulsado), ajustes del doble clic y otras características avanzadas del comportamiento físico del botón y la rueda que pueden venirte bien si haces muchas tareas repetitivas.
Opciones avanzadas del puntero y visibilidad
Dentro de la ventana clásica de Propiedades del mouse, la pestaña “Opciones de puntero” añade varias funciones extra para mejorar la visibilidad y la forma en que se mueve el cursor. Estas opciones son especialmente útiles si notas que el ratón va demasiado “acelerado” o si pierdes de vista el puntero con frecuencia en pantalla.
En “Opciones de puntero” verás de nuevo el control de velocidad del puntero, junto con la casilla que activa la llamada “mejorar la precisión del puntero” o aceleración del ratón. Algunos usuarios prefieren desactivar esta función para que el movimiento del puntero sea más lineal respecto al movimiento físico de la mano, algo bastante habitual en entornos de juego o diseño donde se busca un control muy fino y predecible; además, puedes encontrar consejos para bajar el input lag en Windows 11 y mejorar la respuesta en juegos.
En esta misma pestaña puedes habilitar una estela de puntero, que hace que el cursor deje una pequeña cola visual mientras se mueve. Al marcar la casilla y ajustar el deslizador correspondiente, conseguirás que el puntero sea más fácil de localizar cuando lo mueves rápido, aunque a cambio puede resultar algo recargado si lo llevas al máximo.
Otra función clásica es la de mostrar la ubicación del puntero al pulsar la tecla Ctrl. Si activas esta opción, cada vez que presiones la tecla Control se dibujará un círculo alrededor del cursor para ayudarte a encontrarlo en la pantalla. Esta herramienta resulta bastante práctica en monitores grandes o configuraciones con varias pantallas donde el puntero puede acabarse “perdiendo” en algún borde.
Desde esta misma zona de configuración tradicional también se accede a las pestañas para ajustar otros detalles del puntero y de la rueda, como la velocidad del doble clic o la forma en que se comporta el desplazamiento vertical y horizontal. Combinando todos estos ajustes puedes dejar el ratón totalmente adaptado a tu estilo de uso, desde ofimática hasta juegos o edición gráfica.
Configuración del puntero de texto y entrada táctil
Windows 11 no se limita al puntero “normal” del ratón. También te deja personalizar el cursor de texto (la barra vertical que aparece al escribir) y el indicador táctil si usas una pantalla táctil o un panel de tipo touch. Todo esto se agrupa dentro de las opciones de Accesibilidad, enfocadas en que sea más fácil ver qué estás haciendo en cada momento.
En Configuración, dentro de Accesibilidad, encontrarás un apartado dedicado al “Cursor de texto”. Ahí puedes cambiar tanto el tamaño como el color del indicador de texto, incluso añadir un resaltado en forma de marco o indicador adicional para que la posición de escritura sea más obvia. Esto ayuda mucho cuando editas textos largos o trabajas con varios campos de entrada pequeños.
En el bloque “Puntero del mouse y entrada táctil” se controla el estilo y tamaño del puntero del ratón, pero también hay un submenú para el panel táctil. Desde ahí puedes ajustar parámetros específicos del cursor en entornos táctiles, asegurándote de que el punto de contacto con el dedo o el stylus sea claro y cómodo de usar, especialmente en pantallas de pequeño formato.
Estas opciones de accesibilidad han ido mejorando desde Windows 10 y se mantienen prácticamente idénticas en Windows 11, de modo que si ya estabas acostumbrado a personalizar el cursor de texto en versiones anteriores, te resultará familiar. Lo importante es que puedas ver con claridad tanto el cursor de ratón como el de escritura, adaptándolos a tus necesidades visuales.
Además, muchas de estas funciones están pensadas para combinarse entre sí: por ejemplo, hacer el puntero del ratón más grande y de color llamativo, mientras que el cursor de texto tiene un indicador extra alrededor. De esta forma, tengas un ratón genérico, un touchpad o una pantalla táctil, todo el sistema se adapta para que la interacción con la interfaz de Windows 11 sea lo más cómoda posible.
Al final, todas estas opciones de configuración del ratón, el puntero y los cursores de texto permiten que conviertas Windows 11 en un entorno muy personal, sin importar si usas un ratón barato sin software propio o un modelo avanzado con su propia aplicación. Con un poco de tiempo en los menús de Configuración y Propiedades del mouse puedes ajustar botones, velocidad, aspecto, tamaño, color y visibilidad, logrando un sistema mucho más agradable de usar en tu día a día.