- La versión 26H1 está reservada a dispositivos nuevos con silicio selecto, mientras que la 26H2 es una actualización anual ligera que llega como paquete de habilitación para equipos compatibles.
- El parche de agosto de 2026 corrigió más de 400 vulnerabilidades e incluyó mejoras en el Explorador de archivos, la búsqueda y la accesibilidad, con KB específicos según la versión.
- Microsoft ha documentado problemas conocidos como fallos de RDP, pérdida de confianza con el dominio, audio USB y notificaciones falsas de Defender, aunque ya hay soluciones y mitigaciones disponibles.
El ecosistema de Windows 11 sigue evolucionando y en el horizonte se perfilan dos actualizaciones clave que marcarán el devenir del sistema operativo: la versión 26H1, diseñada para equipos de nueva hornada, y la 26H2, la esperada actualización anual que llega con un enfoque mucho más discreto. Microsoft ha cambiado de estrategia y apuesta por entregas graduales y paquetes de habilitación minúsculos, dejando atrás las grandes reinstalaciones que tantos quebraderos de cabeza nos daban. En este artículo desgranamos todo lo que necesitas saber para no pillar ningún resbalón y mantener tu PC a punto.
Antes de lanzarte a actualizar, conviene tener claros los requisitos y hacer una copia de seguridad de todo tu trabajo, porque más vale prevenir que curar. A lo largo de estas líneas repasamos los requisitos de hardware, el proceso de instalación con la herramienta de creación de medios, los parches de seguridad más recientes y los problemas conocidos que Microsoft ha ido documentando. Toma nota porque hay detalles importantes que pueden afectar a tu día a día, sobre todo si usas el equipo para teletrabajar o gestionas una red empresarial.
Windows 11 26H1: solo para nuevos dispositivos
La versión 26H1 ha aterrizado con una particularidad que la hace única: no está pensada para equipos existentes. Microsoft la ha reservado exclusivamente para dispositivos nuevos que incorporen silicio de última generación y que lleguen al mercado a partir de principios de 2026. Esto significa que si ya tienes un PC con Windows 11, no verás la 26H1 en Windows Update ni podrás instalarla como una actualización local. La idea es aprovechar al máximo las innovaciones en hardware para mejorar el rendimiento y la autonomía de la batería. De momento, la compañía no ha reportado problemas conocidos en esta versión, así que si estrenas equipo con ella, debería funcionar como un reloj. Para salir de dudas sobre qué versión corre tu máquina, puedes ir a Inicio > Configuración > Sistema > Acerca de y mirar el apartado de especificaciones de Windows.
Windows 11 26H2: la gran actualización que casi no se nota
La versión 26H2, conocida popularmente como la actualización anual de Windows 11, se lanzó el 29 de septiembre para los equipos compatibles. Lo más llamativo es que apenas pesa unos kilobytes si ya vienes de las versiones 25H2 o 24H2. Se trata de un paquete de habilitación, identificado como KB5121794, que activa las mejoras que se han ido entregando durante el año. No hace falta reinstalar nada ni pasar por el calvario de una instalación limpia: es como una actualización mensual, pero con un reinicio rápido. Al compartir la misma rama de mantenimiento y código base, la 26H2 no trae funciones exclusivas, sino que consolida todo lo anterior. Para los administradores de sistemas es un alivio, porque validar esta actualización requiere mucho menos esfuerzo que una actualización de características tradicional. Eso sí, algunas funciones que en la 25H2 estaban bajo control comercial temporal se activan por defecto, así que conviene probarla en un grupo reducido de equipos antes de extenderla a toda la organización.
Otro aspecto a tener en cuenta es el calendario de soporte. Instalar la 26H2 reinicia el ciclo de vida del soporte de las ediciones compatibles. Por ejemplo, el soporte de la 24H2 para las ediciones Home y Pro finaliza en octubre de 2026, por lo que actualizar es casi obligatorio si no quieres quedarte sin parches de seguridad. Y lo mejor es que es gratis. Ahora bien, hay una excepción importante: los dispositivos que ya corren la versión 26H1 no podrán pasar a la 26H2, porque utilizan un núcleo de Windows distinto. Microsoft ha prometido una vía de actualización hacia una versión futura, pero por ahora toca esperar. En definitiva, la 26H2 apuesta por la continuidad y por evitar sobresaltos, aunque eso le reste algo de emoción al asunto.
Requisitos y preparativos antes de actualizar

Si finalmente te animas a actualizar, ya sea a la 26H2 o a cualquier otra versión, necesitas cumplir una serie de requisitos. Para empezar, hace falta una licencia de Windows 11 o tener un dispositivo con Windows 10 que cumpla los requisitos para la actualización. También necesitas una conexión a Internet estable (con su correspondiente tarifa del proveedor), suficiente espacio de almacenamiento en el disco duro, en un USB o en una unidad externa, y si vas a crear un DVD de arranque, un DVD en blanco de al menos 8 GB y una grabadora. Ojo, porque cualquier contenido en el USB o DVD se borrará durante el proceso. Si te aparece un mensaje de que el archivo de imagen es demasiado grande al grabar un DVD, siempre puedes tirar de DVD de doble capa.
El equipo en el que quieras instalar Windows 11 debe tener una CPU de 64 bits; de hecho, la herramienta de creación de medios solo genera medios para procesadores x64. Si tienes un PC basado en Arm, tendrás que esperar a que Windows Update te notifique que la actualización está lista. Además, es imprescindible que el dispositivo cumpla los requisitos del sistema de Windows 11; no todos los equipos que ejecutan Windows 10 pueden actualizarse. Microsoft advierte que instalar Windows 11 en un PC que no cumpla los requisitos mínimos puede acarrear problemas de compatibilidad, dejará de recibir soporte y actualizaciones, y los daños no estarán cubiertos por la garantía. Por último, asegúrate de que el idioma del sistema coincide con el que elijas durante la instalación.
La herramienta de creación de medios es tu aliada para crear un medio de instalación. Debes ejecutarla como administrador, aceptar los términos de licencia y seleccionar la opción de crear un medio de instalación para otro PC. Luego eliges el idioma, la edición y la arquitectura (64 bits), y decides si quieres una unidad flash USB (de al menos 8 GB, que se borrará) o un archivo ISO para grabar un DVD. Una vez creado el medio, conectas el USB o insertas el DVD en el PC de destino, reinicias y, si no arranca automáticamente, accedes al menú de arranque o a la BIOS/UEFI pulsando teclas como F2, F12, Supr o Esc. Si no ves el dispositivo de arranque, puede que tengas que desactivar temporalmente el Arranque seguro. Cuando arranques desde el medio, seleccionas el idioma, el formato de hora y el teclado, y pulsas Instalar Windows. No olvides que, si cambiaste el orden de arranque, tendrás que revertirlo al terminar para que el PC arranque desde el disco interno.
Parches de seguridad y novedades de agosto de 2026

El Patch Tuesday de agosto de 2026 fue uno de los más completos del año. Microsoft solucionó más de 400 vulnerabilidades, algunas críticas, y de paso introdujo varias funciones nuevas. Entre las mejoras, destaca que el Explorador de archivos ahora muestra el tamaño de los archivos en KB, MB o GB (según corresponda), y permite abrir carpetas en una pestaña nueva al pulsar el botón central del ratón. La búsqueda de Windows también se ha vuelto más inteligente: tolera errores tipográficos, localiza aplicaciones con solo unas letras y prioriza los ajustes de configuración importantes. En accesibilidad, se añadió el Aislamiento de voz, que reduce el ruido de fondo y filtra otras voces para mejorar el reconocimiento, y se amplió el soporte para lectores de huellas dactilares externos a más PCs con Windows 11, no solo a los portátiles Copilot+.
En el apartado de seguridad, la actualización corrigió 42 vulnerabilidades clasificadas como críticas, de las cuales 37 podían derivar en ejecución remota de código y 5 permitían escalar privilegios. También se parchearon tres fallos de día cero que ya habían sido explotados o revelados públicamente. El más sonado fue un fallo en WinSock que permitía a un atacante obtener una cuenta de administrador y tomar el control del equipo; según Check Point, el grupo norcoreano Lazarus lo aprovechó para distribuir un rootkit a través de ofertas de empleo fraudulentas. Para instalar el parche, puedes hacerlo desde Windows Update (Inicio > Configuración > Windows Update > Buscar actualizaciones) o manualmente desde el catálogo de Microsoft. Si tienes Windows 11 25H2 o 24H2, necesitas la KB5121003; si sigues en la 23H2, la KB5120240; y si tienes un Copilot+ PC con la 26H1, la KB5121000. Los usuarios de Windows 10 también recibieron un parche de seguridad, aunque sin nuevas funciones porque el sistema ya está fuera de soporte.
Problemas conocidos y soluciones

Como suele ocurrir, no todo ha sido coser y cantar. Microsoft ha documentado varios problemas conocidos que conviene tener en el radar. Uno de ellos afecta a las conexiones a Escritorio Remoto: después de instalar la actualización KB5124006 de septiembre de 2026 (o posteriores), los usuarios que no son administradores pueden encontrarse con un error 0xC000000D al intentar conectarse a dispositivos remotos que tengan habilitada la Protección de Administrador. El mensaje que aparece es «El token que se pasó a la función no es válido». Esto afecta principalmente a equipos gestionados por empresas que se usan como hosts de Escritorio Remoto. Como solución temporal, los administradores de TI pueden desactivar la Protección de Administrador mediante Intune o Directiva de Grupo hasta que Microsoft publique una corrección.
Otro quebradero de cabeza ha sido la pérdida de la relación de confianza segura con el dominio. Tras instalar la actualización de seguridad KB5124012 del 8 de septiembre de 2026 o la actualización fuera de banda KB5129194 del 14 de septiembre, algunas cuentas de equipo protegidas por Credential Guard podían perder su canal seguro con un dominio Active Directory local. Los usuarios afectados no podían iniciar sesión de forma interactiva con credenciales de dominio válidas y recibían un mensaje de error de confianza. La causa fue la habilitación de la característica Aislamiento de identidad del equipo, que solo es compatible con controladores de dominio que ejecuten Windows Server 2025 o superior. Microsoft solucionó el problema con la actualización KB5124006 del 22 de septiembre de 2026, que deshabilita completamente dicha característica. Si no puedes instalar esa actualización, existen soluciones alternativas como aplicar una reversión de problemas conocidos mediante Directiva de Grupo o deshabilitar manualmente el aislamiento de identidad en el registro y reparar el canal seguro con el comando Test-ComputerSecureChannel.
Los dispositivos de audio USB de clase 1.0 también han dado guerra. Después de instalar la actualización KB5124012 del 8 de septiembre de 2026, algunos de estos dispositivos no se iniciaban o no producían sonido. Los síntomas incluían un error en el Administrador de dispositivos («Este dispositivo no se puede iniciar (Código 10)»), ausencia de salida de audio, controles de volumen que no responden o se quedan a cero, y configuraciones de sonido que no responden. Algunos dispositivos funcionaban en estéreo estándar pero fallaban con audio multicanal, como los modos de 8 canales o 3D. Microsoft resolvió parcialmente el problema con la actualización fuera de banda KB5129194 del 14 de septiembre de 2026, que soluciona los síntomas en los modos de 8 canales o 3D, y sigue trabajando en el resto. Si te ves afectado, puedes cambiar temporalmente al modo de 2 canales como apaño.
Para colmo, en agosto de 2026 aparecieron notificaciones incorrectas que indicaban que el antivirus Microsoft Defender estaba desactivado, aunque funcionaba correctamente y todas las opciones de configuración lo mostraban como activo. Estas notificaciones surgían al iniciar Windows y de forma intermitente después, y persistían incluso si las notificaciones estaban desactivadas. El problema se debía a la actualización del antivirus Defender versión 4.18.26070.9, publicada el 5 de agosto de 2026, y afectaba a cualquier versión de Windows o Windows Server con Defender. Microsoft lo resolvió con la actualización del antivirus 4.18.26080.4, publicada el 17 de septiembre de 2026. Así que si te encontraste con ese aviso, ya puedes actualizar Defender para que desaparezca.
Mantener el equipo al día y resolver incidencias
Para mantener tu equipo seguro y actualizado, lo mejor es revisar con asiduidad Windows Update y, si prefieres controlar tú mismo las actualizaciones, echar un vistazo al catálogo de Microsoft. Recuerda que las actualizaciones son acumulativas: al instalar la más reciente, también recibes todas las anteriores, incluidas las correcciones de seguridad importantes. Si tienes un dispositivo Surface, los controladores y el firmware específicos están disponibles en la página de descargas de Microsoft. Y si te topas con algún problema, no dudes en usar la aplicación Centro de opiniones para notificarlo, o buscar ayuda en la comunidad de soporte técnico de Microsoft. Para los profesionales de TI, el panel de estado de la versión de Windows en el centro de administración de Microsoft 365 es un recurso imprescindible para estar al tanto de las incidencias y su resolución.
Las actualizaciones de Windows 11 en este ciclo han dejado claro que Microsoft apuesta por la estabilidad y la seguridad sin grandes aspavientos. La 26H1 se reserva para equipos punteros, mientras que la 26H2 llega como un susurro para la mayoría de los mortales, con un paquete minúsculo y mejoras heredadas. Eso sí, no hay que bajar la guardia: los parches mensuales siguen siendo vitales para cerrar brechas de seguridad, y los problemas conocidos, aunque tengan solución, pueden amargarte una tarde. Mantén tu sistema actualizado, haz copias de seguridad y consulta las notas de Microsoft antes de lanzarte a instalar. Con un poco de previsión, podrás disfrutar de lo nuevo sin sustos.
