Cómo habilitar Internet Explorer en Windows 11 y usar el modo IE

Última actualización: 28 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Internet Explorer sigue presente de forma oculta en Windows 11 por compatibilidad con aplicaciones y webs antiguas.
  • Microsoft Edge incluye un modo Internet Explorer para cargar sitios heredados con mayor seguridad y control.
  • Existen trucos como las Opciones de Internet o accesos directos con PowerShell para abrir una ventana clásica de IE.
  • Usar IE implica riesgos de seguridad y bajo rendimiento, por lo que conviene limitarlo a casos muy concretos.

habilitar internet explorer en windows 11

Muchos usuarios se han llevado un buen susto al descubrir que, al intentar abrir Internet Explorer en Windows 11, el sistema les redirige directamente a Microsoft Edge. Microsoft insiste en que IE ya no está disponible en este sistema, pero la realidad es bastante más matizada: el viejo navegador sigue ahí, escondido, y todavía se puede aprovechar de distintas formas, sobre todo para compatibilidad con aplicaciones y páginas web antiguas.

En este artículo vamos a ver, paso a paso, cómo habilitar Internet Explorer en Windows 11 o, al menos, cómo usar sus tecnologías de forma segura y controlada. Veremos desde el uso del modo Internet Explorer en Microsoft Edge (la opción recomendada por Microsoft) hasta los trucos menos evidentes para abrir una ventana de IE “de verdad” o crear un acceso directo que lo lance bajo demanda. Todo con explicaciones claras, advertencias de seguridad y varias alternativas según tu caso.

La situación real de Internet Explorer en Windows 11

Aunque Microsoft haya repetido por activa y por pasiva que Internet Explorer ya no forma parte de Windows 11, lo cierto es que el navegador no ha desaparecido del todo. Oficialmente, el soporte para IE terminó el 15 de junio de 2022 y Windows 11 se distribuye desde el principio con Microsoft Edge como único navegador propio, pero el motor y componentes de IE siguen presentes por motivos de compatibilidad.

Durante años, muchas aplicaciones internas, herramientas de gestión y sistemas de la Administración o empresas se han construido pensando específicamente en Internet Explorer. Algunas cámaras IP, NVR, sistemas de infraestructura, aplicaciones web antiguas o paneles internos todavía dependen de tecnologías heredadas (como ciertos controles ActiveX o renderizados específicos) que no funcionan bien en navegadores modernos.

Por eso, aunque el icono de IE haya desaparecido y ya no puedas abrirlo de forma directa con el clásico comando iexplore, Windows 11 sigue incluyendo buena parte de su tecnología. Microsoft ha preferido ocultarlo y forzar el uso de Edge con modo IE, pero la base técnica de Internet Explorer continúa integrada en el sistema, entre otras cosas porque muchos componentes de Windows la usan internamente.

El resultado es un escenario curioso: “oficialmente” Internet Explorer no existe en Windows 11, pero en la práctica todavía se puede activar su motor a través de Edge o incluso llegar a abrir su interfaz clásica mediante ciertos trucos del sistema o comandos específicos.

Por qué Microsoft empuja hacia Edge y el modo IE

El motivo principal por el que Microsoft ha retirado el acceso directo a Internet Explorer es la seguridad. IE ya no recibe nuevas funciones, ni parches de seguridad, ni optimizaciones, y su arquitectura está muy por detrás de los navegadores actuales en cuanto a protección frente a ataques modernos, rendimiento y compatibilidad con los estándares web.

En cambio, Microsoft Edge se ha convertido en el navegador recomendado: es más rápido, consume menos recursos y, sobre todo, se actualiza con frecuencia corrigiendo vulnerabilidades y mejorando el rendimiento. Para cubrir la enorme base instalada de sitios que dependían de IE, Edge incluye el llamado modo Internet Explorer, pensado precisamente para ejecutar páginas antiguas que necesitan ese motor, pero dentro de un entorno algo más controlado.

Desde el punto de vista de Microsoft, lo ideal es que las empresas y administraciones migren sus webs y aplicaciones a tecnologías modernas, dejando de depender de IE. Mientras tanto, el camino oficial para abrir contenido heredado en Windows 11 pasa por Edge y su modo IE, no por recuperar Internet Explorer como navegador independiente para el uso diario.

Además, Microsoft ha llegado a deshabilitar temporalmente algunos accesos directos o formas de activar Internet Explorer cuando se descubren vulnerabilidades importantes. En esos periodos, el sistema puede bloquear incluso ciertas rutas o métodos de apertura directa de IE para reducir el riesgo de explotación por parte de malware o atacantes remotos.

Usar el modo Internet Explorer en Microsoft Edge

La opción más soportada y segura hoy en día para cargar páginas antiguas es usar el modo Internet Explorer en Microsoft Edge. Este modo permite que determinadas webs se carguen con el motor de IE pero dentro de una pestaña de Edge, manteniendo así parte de la compatibilidad clásica sin exponerte tanto a los problemas de seguridad del navegador antiguo.

Si trabajas con un equipo de empresa o gestionado mediante directivas de grupo (Group Policy), es posible que ese modo IE ya esté configurado a nivel corporativo. En ese caso, el procedimiento para usarlo es muy sencillo y está integrado en el propio menú del navegador.

Cuando la organización ha habilitado el modo Internet Explorer en Edge, basta con seguir unos pasos muy directos para recargar cualquier sitio heredado con ese motor y comprobar si funciona correctamente con la compatibilidad de IE activada.

Para ver una página web en modo IE en un entorno corporativo donde ya se haya habilitado esta función, puedes hacer lo siguiente:

  • Abre Microsoft Edge y visita el sitio web que necesites cargar con compatibilidad de Internet Explorer.
  • Pulsa en el botón de menú de tres puntos que aparece en la esquina superior derecha de la ventana.
  • Elige la opción “Volver a cargar en modo de Internet Explorer” dentro de ese menú.

Cuando lo hagas, Edge volverá a cargar la página usando el motor de IE. Verás indicios visuales (como una barra de información) que señalan que la pestaña se muestra en modo compatibilidad. Desde ese momento, esa pestaña se comportará como si estuvieras en Internet Explorer, aunque sigas dentro de Edge.

Si en algún momento quieres dejar de utilizar esa compatibilidad, puedes pinchar en el aviso de la parte superior y seleccionar la opción para salir del modo IE, o sencillamente cerrar la pestaña y abrir una nueva. De esta forma vuelves a la navegación normal con el motor moderno de Edge.

Configurar el modo IE en Edge en equipos personales

En ordenadores domésticos o dispositivos que no pertenecen a una organización, también puedes activar el modo Internet Explorer, siempre que estés usando una versión de Edge que lo soporte (a partir de determinadas compilaciones, como la 141 y posteriores, se han ido ampliando las opciones para usuarios no corporativos).

En estos casos, no verás directamente el menú “Volver a cargar en modo de Internet Explorer” si antes no habilitas ciertos ajustes. Tendrás que acudir a la configuración interna de Edge y activar manualmente la opción que permite recargar las páginas utilizando ese modo heredado.

Para configurar esta compatibilidad de IE en un equipo personal, el proceso es relativamente sencillo y se realiza desde la propia interfaz del navegador, sin necesidad de tocar el registro de Windows ni instalar nada adicional en el sistema.

Los pasos generales serían estos:

  • Abre Microsoft Edge y accede a la configuración del navegador.
  • En el menú lateral, entra en el apartado “Navegador predeterminado” (default browser).
  • Localiza la opción que permite recargar sitios en modo Internet Explorer y actívala.
  • Añade los sitios web concretos que necesitan esa compatibilidad a la lista de páginas que deben abrirse con el motor de IE.

Una vez guardados los cambios, cuando visites de nuevo esos dominios, Edge detectará que deben utilizar el modo IE y cargará la página con la compatibilidad necesaria de forma automática. De esta manera no tienes que estar activando la opción a mano cada vez que entres en esa web.

Si en algún momento dejas de necesitar esa compatibilidad, basta con eliminar la página de la lista de sitios de modo IE o desactivar por completo la opción desde la configuración. De esta forma la navegación volverá a comportarse como en cualquier otro navegador moderno, con todas las ventajas en rendimiento y seguridad.

Por qué algunos usuarios necesitan volver al IE “clásico”

Aunque el modo IE de Edge cubre bastantes casos, hay situaciones en las que no termina de funcionar igual que el Internet Explorer clásico. Algunos usuarios han reportado que determinadas interfaces de sistemas de videovigilancia (NVR), paneles de administración de infraestructura o equipos muy antiguos no se comportan correctamente cuando se cargan dentro del modo IE de Edge.

En estos contextos, las aplicaciones web pueden depender de complementos, barras de herramientas o extensiones muy antiguas que el modo IE no reproduce exactamente igual, o pueden producir pequeños fallos gráficos y de comportamiento. Cuando se trata de equipos críticos o de gestión avanzada, esos pequeños fallos pueden resultar muy molestos o incluso bloquear parte de la funcionalidad.

Por eso muchos administradores y usuarios avanzados han terminado buscando formas no documentadas de abrir una ventana de Internet Explorer “de verdad” en Windows 11, aprovechando que el navegador sigue existiendo a nivel interno en el sistema operativo y que el motor continúa instalado.

Algunos han logrado abrir IE desde aplicaciones de terceros que todavía integran el motor de Internet Explorer como renderizador web, y a partir de ahí desencadenar la apertura del navegador en una nueva ventana independiente completamente funcional.

En particular, se ha documentado el uso de herramientas como clientes de conexión remota que permiten elegir “Internet Explorer” como motor de renderizado. Una vez cargado un sitio en ese entorno, es posible hacer clic derecho en un enlace y seleccionar la opción de abrirlo en una nueva ventana, lo que provoca que se lance la clásica interfaz de IE en Windows 11.

Método de las Opciones de Internet y el panel de control

Una de las formas más curiosas y comentadas para sacar Internet Explorer a la luz en Windows 11 consiste en aprovechar las Opciones de Internet del panel de control clásico. Aunque el navegador se haya ocultado de cara al usuario, estas opciones siguen presentes porque muchas partes del sistema las necesitan.

Desde ese panel es posible navegar por algunos menús que, en última instancia, abren una ventana de Internet Explorer como si estuviéramos en versiones anteriores de Windows. Es un truco poco evidente, pero funciona en muchas instalaciones y no requiere programas externos.

Para utilizar este método, puedes seguir un camino similar a este desde Windows 11:

  • Abre el Panel de control utilizando el buscador del menú Inicio.
  • Entra en el apartado “Red e Internet” y, a continuación, selecciona la opción de “Opciones de Internet” o “Internet”.
  • En la ventana que se abre, dirígete a la pestaña “Programas”.
  • Haz clic en “Administrar complementos”, lo que abrirá una nueva ventana centrada en los complementos de IE.
  • En la parte inferior de esa nueva pantalla, localiza el enlace azul que indica algo similar a “Más información sobre las barras de herramientas y extensiones” o “Obtener más información acerca de las herramientas y las extensiones”.

Al pulsar en ese enlace, Windows 11 abre directamente una ventana de Internet Explorer, que se comporta como el navegador clásico de siempre. Desde ahí puedes navegar a cualquier sitio web, usar marcadores, acceder a las opciones avanzadas, etc., del mismo modo que hacías en Windows 10 o versiones anteriores.

Este truco demuestra que el navegador sigue escondido en el sistema y explica por qué tantas aplicaciones internas y flujos de trabajo siguen dependiendo de él. Sin embargo, Microsoft está vigilando estos caminos y, en ocasiones, puede parchearlos o redirigirlos a Edge si detecta que representan un riesgo grande de seguridad.

Conviene recordar que, aunque resulte tentador recuperar IE por nostalgia o por comodidad, se trata de un navegador con rendimiento inferior y carencias notables de seguridad frente a Edge o Chrome, por lo que solo debería usarse cuando no haya otra alternativa viable para acceder a sistemas críticos.

Crear un acceso directo para abrir Internet Explorer

Otra técnica que se ha popularizado entre usuarios avanzados consiste en crear un acceso directo en el escritorio de Windows 11 que, mediante un comando especial, abra una instancia de Internet Explorer utilizando componentes internos del sistema.

La idea es aprovechar que Windows todavía permite crear accesos directos a ejecutables y comandos de PowerShell, y que se puede lanzar el objeto COM de Internet Explorer de forma programática. De este modo, al hacer doble clic en el acceso directo, se ejecuta un pequeño script en segundo plano y aparece una ventana de IE completamente funcional.

Para ponerlo en práctica, el procedimiento general para configurar este acceso directo manualmente es el siguiente:

  • En el escritorio de Windows 11, haz clic con el botón derecho del ratón en un espacio vacío.
  • En el menú contextual, elige “Nuevo” y, a continuación, selecciona “Acceso directo”.
  • En el campo donde se te pide escribir la ubicación del elemento, introduce un comando similar a:
    %systemroot%\System32\conhost.exe powershell.exe -noprofile -executionpolicy bypass -windowstyle hidden -command «(new-object -com internetexplorer.application).visible=$true»
  • Pulsa en “Siguiente” y asigna un nombre al acceso directo, por ejemplo “Internet Explorer Windows 11”.
  • Cierra el asistente para guardar el acceso directo en el escritorio.

El resultado es un icono que, al hacer doble clic, lanza una consola de sistema de forma oculta y ejecuta un comando de PowerShell que crea un nuevo objeto COM de Internet Explorer, poniendo su propiedad “visible” a verdadero. Esto desencadena la apertura de la ventana del navegador como si fuera una aplicación normal.

Esta solución tiene la ventaja de permitirte abrir IE “a demanda” siempre que lo necesites, sin depender de rutas rebuscadas en el panel de control o de aplicaciones de terceros. Eso sí, Windows 11 puede impedir que fijes ese acceso directo a la barra de tareas o al menú Inicio de forma tradicional, ya que intenta forzar al usuario hacia Edge cuando detecta que se trata de Internet Explorer.

Conviene también considerar el uso de este acceso directo con precaución, ya que la configuración del comando incluye la opción “executionpolicy bypass”, que permite a PowerShell ejecutar el script sin respetar la política de ejecución habitual. Aunque aquí se usa con un objetivo concreto, es recomendable que solo recurras a este método si tienes claro lo que estás haciendo y únicamente para cargar sitios de confianza.

Por qué Microsoft bloquea atajos directos a IE

En algunos momentos, Microsoft ha llegado a bloquear directamente tanto el acceso directo tradicional de IE como otros métodos de apertura, especialmente cuando se han detectado vulnerabilidades de seguridad serias. La razón es sencilla: cuanto más visible y accesible sea IE en Windows 11, más fácil resulta que malware o páginas maliciosas aprovechen sus puntos débiles.

Por ese motivo, al intentar abrir Internet Explorer desde su antiguo ejecutable o desde accesos directos convencionales, Windows 11 redirige automáticamente la petición hacia Edge. Incluso el comando “iexplore” en el cuadro Ejecutar simplemente abre una pestaña de MSN en Edge, sin rastro de la interfaz clásica de IE.

Además, Microsoft ha explicado en distintas comunicaciones oficiales que ha deshabilitado temporalmente ciertas formas de activar IE mientras trabajaba en cambios para reforzar el modo Internet Explorer en Edge. Durante esos periodos, las empresas y usuarios debían recurrir a la configuración del modo IE para mantener la compatibilidad, en lugar de depender del navegador independiente.

La recomendación actual por parte de Microsoft es clara: en lugar de buscar formas alternativas de resucitar IE como navegador principal, es mejor configurar correctamente el modo Internet Explorer en Edge o, si es posible, actualizar las aplicaciones y sitios antiguos para que sean compatibles con los estándares modernos.

Si aun así necesitas acceder a IE para tareas muy concretas, puedes hacerlo con las técnicas comentadas, pero siempre con la idea de limitar su uso a entornos de confianza y solo el tiempo imprescindible, evitando navegar con él por sitios desconocidos o potencialmente peligrosos.

Riesgos y limitaciones de seguir usando Internet Explorer

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta cuando hablamos de habilitar Internet Explorer en Windows 11 son los riesgos que conlleva. IE lleva años sin evolucionar y se ha quedado claramente por detrás en soporte de estándares, velocidad, consumo de recursos y, sobre todo, en seguridad frente a navegadores actuales.

La gran mayoría de sitios web modernos están diseñados para funcionar con motores como Chromium, Blink o Gecko, presentes en Edge, Chrome o Firefox. Utilizar Internet Explorer para navegar por páginas recientes suele provocar errores en la carga, fallos de maquetación, incompatibilidades con scripts modernos e incluso bloqueos en algunas funciones clave.

Además, el hecho de que IE no reciba actualizaciones periódicas ni parches de seguridad implica que cualquier vulnerabilidad que se descubra permanecerá abierta de forma indefinida. Eso lo convierte en un objetivo muy jugoso para atacantes y malware, que pueden aprovechar fallos antiguos ya documentados para comprometer el sistema si el usuario navega por sitios maliciosos.

A nivel de rendimiento, Internet Explorer también se queda muy atrás: su motor es considerablemente más lento y menos eficiente que los de los navegadores actuales, lo que se traduce en tiempos de carga mayores, consumo elevado de recursos y una experiencia de uso poco fluida; si te preocupa el rendimiento, puedes consultar cómo configurar las opciones de rendimiento en Windows 11.

Por todo ello, lo recomendable es reservar IE únicamente para aplicaciones internas, intranets o equipos de gestión muy específicos que no funcionan de otra forma, y evitar utilizarlo para la navegación del día a día. Siempre que haya alternativa compatible en Edge (o en otro navegador moderno), es preferible optar por esa vía y minimizar el tiempo de exposición a un navegador obsoleto.

A pesar de sus limitaciones, Internet Explorer sigue siendo una pieza clave en determinados entornos profesionales y técnicos. Algunas aplicaciones críticas y flujos de trabajo dependen tanto de él que eliminarlo por completo sería un error. Esa es la razón principal por la que todavía se conserva en Windows 11, aunque escondido, y por la que existen mecanismos como el modo IE en Edge para facilitar la transición hacia tecnologías más modernas.

Los distintos caminos que hemos visto —modo IE en Edge, panel de control, accesos directos o comandos— muestran que aún es posible habilitar Internet Explorer en Windows 11 cuando de verdad hace falta, pero siempre con la prudencia que requiere un software desfasado y sin soporte. Aprovechar estas opciones como solución puntual, combinándolas con una estrategia progresiva de actualización de aplicaciones y sitios, es la forma más sensata de seguir adelante sin renunciar a la compatibilidad con sistemas heredados.

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