- Windows Defender ofrece buena protección, pero muchos antivirus de terceros añaden capas extra de seguridad, mejor rendimiento y más funciones.
- Laboratorios como AV-Test valoran protección, rendimiento y usabilidad, destacando productos como Bitdefender, Kaspersky, Norton, McAfee o ESET.
- Hay alternativas gratuitas muy potentes, como Bitdefender Free o Avast Free, que pueden competir con muchas soluciones de pago si se usan con cabeza.
- Para elegir bien conviene probar el antivirus, revisar impacto en el sistema, funciones incluidas, reputación de la marca y compatibilidad con todos los dispositivos.
Si te has quedado sin licencia de tu antivirus de pago o simplemente estás cansado de depender solo de Windows Defender, es normal que te preguntes qué otras alternativas para proteger tu PC con Windows merecen la pena. En los últimos años, el propio antivirus de Microsoft ha mejorado muchísimo, pero el mercado está lleno de opciones gratuitas y de pago que pueden darte una capa extra de seguridad, más funciones y, en muchos casos, mejor rendimiento.
A lo largo de este artículo vas a encontrar una guía muy completa con las mejores alternativas a Windows Defender, tanto gratuitas como de pago, basadas en pruebas independientes como las de AV-Test, en análisis de organizaciones de consumidores y en la experiencia acumulada de muchos usuarios. Verás qué antivirus destacan por protección, cuáles castigan menos el rendimiento del PC (algo clave si juegas o tienes un equipo modesto) y qué extras pueden marcar la diferencia, como VPN, gestor de contraseñas o control parental.
Por qué plantearse alternativas a Windows Defender
A día de hoy, Windows Defender ofrece una protección más que decente para la mayoría de usuarios. De hecho, en los estudios más recientes de AV-Test suele sacar puntuaciones muy altas, rozando o alcanzando los 18 puntos sobre 18 en protección, rendimiento y usabilidad. Detecta con gran eficacia ataques de día cero que llegan desde Internet, correos maliciosos y malware muy extendido.
Sin embargo, incluso con estas buenas cifras, muchos usuarios valoran añadir un antivirus de terceros porque las empresas especializadas en ciberseguridad se dedican exclusivamente a eso: rastrear nuevas amenazas, analizar comportamientos sospechosos y lanzar actualizaciones constantes para cerrar brechas cuanto antes. Su tiempo de reacción ante el malware más reciente suele ser muy competitivo y, en ocasiones, superior al que ofrece el antivirus integrado de Microsoft.
Otro motivo de peso para buscar una alternativa es que un buen antivirus moderno no se limita a detectar virus. La mayoría de suites serias incluyen defensas frente a phishing, ransomware y URLs fraudulentas, así como módulos para proteger pagos online, comprobar filtraciones de datos, alertar de robos de identidad o bloquear el acceso a tu webcam y micrófono. Todo esto Windows Defender lo cubre solo en parte o de forma menos avanzada.
También entra en juego el tipo de uso que das al PC. Si te conectas con frecuencia a redes WiFi públicas, trabajas con datos sensibles o juegas online, puede que te interese apostar por una solución con VPN, anti-ransomware reforzado, firewall configurable o modos específicos para gaming. En estos escenarios, un antivirus de pago bien elegido puede compensar sobradamente lo que pagas por la licencia.
Cómo evalúan los expertos los mejores antivirus
Para no fiarnos solo de la publicidad, conviene mirar qué dicen laboratorios independientes como AV-Test, que dispone de una de las bases de datos de malware más grandes del mundo y cientos de equipos de pruebas. Allí analizan los antivirus para Windows en cuatro ejes fundamentales: protección, rendimiento, usabilidad y funciones adicionales.
En el apartado de protección se mide hasta qué punto el antivirus bloquea malware de día cero y amenazas muy comunes. Se lanzan ataques reales simulando navegación web, descargas y correos electrónicos, además de usar muestras de virus ampliamente extendidos. Cada producto puede conseguir hasta 6 puntos en esta categoría.
El rendimiento se centra en cuánto ralentiza el antivirus las tareas diarias: abrir webs, descargar programas, instalar aplicaciones habituales o copiar archivos. Aquí se ven las diferencias entre soluciones ligeras y otras que se comen recursos, algo clave si tu PC ya tiene unos años o si juegas con frecuencia y quieres que los FPS se mantengan estables.
La usabilidad analiza los falsos positivos y las molestias para el usuario, es decir, cuántas veces marca como peligroso un archivo limpio, bloquea software legítimo o provoca alertas innecesarias que pueden volverte loco. Un buen antivirus debe proteger sin estar todo el rato dando la lata ni cortando el trabajo.
Por último, AV-Test detalla las funciones extra: VPN, control parental, protección de identidad, copia en la nube y otras herramientas adicionales que, sin ser estrictamente antivirus, aumentan la seguridad global del usuario y a menudo marcan la diferencia entre una solución básica y una suite completa.
Antivirus de pago más potentes como alternativa a Windows Defender
Si estás dispuesto a invertir algo de dinero, hay varias suites que año tras año aparecen en el top de AV-Test y otros análisis. Ofrecen protección sobresaliente, buen rendimiento y un abanico de funciones que Windows Defender no cubre. Vamos a repasar las más destacadas.
Bitdefender es uno de los nombres que más se repiten cuando se habla de seguridad en Windows. Sus versiones de pago (como Internet Security o Total Security) ofrecen una defensa muy sólida frente a phishing, ransomware y ataques web, incluyen navegador aislado para banca online, protección frente al rastreo publicitario, gestor de contraseñas y, en muchos planes, opciones para Windows, macOS, Android e iOS. En los tests de AV-Test suele lograr 6/6 en protección y muy buenas cifras en rendimiento y usabilidad.
Kaspersky, pese a la polémica recurrente por el hecho de ser software de origen ruso, sigue apareciendo con puntuación máxima en muchas pruebas independientes. Su línea estándar para hogar incluye VPN integrada, pagos seguros, protección de webcam y módulos anti-phishing. Además, se ofrece en distintos paquetes que abarcan PC, móvil y otros dispositivos, con precios de entrada muy competitivos el primer año y un rendimiento bastante equilibrado.
Norton es otro veterano que se ha ido adaptando a los tiempos. Sus productos Norton 360 y variantes para gamers combinan antivirus clásico con firewall inteligente, copias de seguridad en la nube, control parental y VPN. Suele rozar la máxima puntuación en protección y usabilidad, aunque en algunas versiones el impacto en rendimiento es ligeramente superior al de otros rivales, algo a tener en cuenta si tu PC no es especialmente potente.
McAfee Total Protection se ha posicionado como una opción muy atractiva para familias y usuarios con varios dispositivos, ya que permite proteger múltiples equipos con una sola licencia. Incluye escáner de filtraciones de datos, herramientas de privacidad, destrucción segura de archivos y opciones para vigilancia de identidad en algunos planes. En AV-Test logra 6/6 en protección y suele rendir por debajo de la media en impacto sobre el sistema.
ESET, especialmente con su versión Security Ultimate, es conocido por ser un antivirus muy ligero, configurable y adecuado para usuarios que quieren control fino sobre la seguridad. Ofrece protección en tiempo real, cortafuegos, seguridad para la red WiFi, cifrado de datos, gestor de contraseñas y protección de banca online. En las últimas pruebas de AV-Test ha vuelto a lo más alto con puntuaciones perfectas o casi perfectas.
En la misma liga de productos de pago con grandes resultados encontramos también Avast Internet Security / Premium, AVG Internet Security, Avira Internet Security, F‑Secure SAFE, Trend Micro Internet Security y soluciones como Surfshark, Panda, G-Data o Acronis True Image Advanced, que añaden funciones específicas como anti‑ransomware avanzado, copias de seguridad completas en la nube o integración fuerte con VPN.
Las mejores alternativas gratuitas a Windows Defender
Si ahora mismo no puedes o no quieres pagar por una licencia, no estás vendido en absoluto. Hay antivirus gratuitos que compiten cara a cara con muchos de pago, y algunos incluso superan a Windows Defender en determinados apartados, especialmente en usabilidad o en impacto sobre el rendimiento.
Organizaciones como la OCU han analizado más de una docena de soluciones para Windows y varias para macOS, y concluyen que al menos siete antivirus gratis ofrecen una protección de alta calidad. El modelo de negocio de estas empresas pasa por tener gran base de usuarios particulares usando la versión free para alimentar sus bases de datos de amenazas, y ganan dinero con las ediciones de pago, empresariales o con funciones premium.
Entre los productos gratuitos que más brillan está Bitdefender Antivirus Free, considerado por muchos como el mejor antivirus gratis para Windows de los evaluados. Destaca por una detección antimalware altísima, por encima del 99% en escaneos manuales, excelente bloqueo de webs con virus, protección antiphishing muy sólida, casi sin falsos positivos y un consumo de recursos muy contenido. Además, es una solución limpia, sin un bombardeo constante de anuncios para actualizar a la versión de pago.
En esa misma línea encontramos Avast Free Antivirus, que lleva décadas en el mercado y presume de cientos de millones de usuarios en todo el mundo. En las últimas versiones probadas por AV-Test consigue 6/6 en protección, 6/6 en rendimiento y 6/6 en usabilidad, con un impacto en el rendimiento incluso por debajo de la media del sector. Incluye modos como «turbo» para acelerar análisis, «no molestar» para ocultar notificaciones mientras juegas o trabajas, y «silencioso» que pospone actualizaciones y escaneos para no interrumpirte.
Otra alternativa gratuita muy popular es el combo AVG Free + módulos adicionales. Aunque su versión de pago, AVG Internet Security, ofrece más funciones (como VPN propia o protección de pagos), el motor de protección básico es el mismo y en las pruebas obtiene resultados excelentes en bloqueo de malware, ransomware y phishing, con una interfaz muy sencilla de manejar incluso para usuarios poco técnicos.
Por último, hay que recordar que el propio Windows Defender, aunque integrado en el sistema, sigue siendo una opción gratuita válida para muchos usuarios. En AV-Test ha llegado a posicionarse como Top Product con 18 puntos y cifras de protección iguales o muy cercanas al 100%. Su principal hándicap está en ciertos escenarios de rendimiento (por ejemplo, instalaciones de programas muy usados, donde genera más ralentización que la media) y en que carece de extras avanzados, pero como base es claramente competente.
Antivirus con mejor puntuación global según AV-Test
Si quieres ir a tiro hecho, AV-Test destaca periódicamente una lista de productos «Top Product» que han alcanzado al menos 17,5 puntos sobre 18 en sus pruebas para Windows, con un mínimo exigente en protección, rendimiento y usabilidad. Entre estos nombres aparecen de forma recurrente algunas de las mejores alternativas a Windows Defender.
Dentro de los mejores resultados globales encontramos suites como Avast Free Antivirus, AVG Internet Security, Avira Internet Security for Windows, Bitdefender Internet Security, F‑Secure SAFE, Kaspersky Internet Security, McAfee Total Protection, Microsoft Defender, Norton 360 y Trend Micro Internet Security. Todos ellos ofrecen una combinación muy equilibrada de defensa frente a amenazas, impacto asumible sobre el sistema y ausencia casi total de falsos positivos.
AV-Test también distingue el rendimiento a largo plazo, es decir, la consistencia de la puntuación histórica. No basta con que un antivirus tenga un buen mes: lo ideal es que lleve años manteniendo un nivel alto, sin bajones importantes en protección ni picos raros de falsos positivos. Por eso es recomendable consultar el histórico de cada producto en la web del laboratorio, no solo la última ficha.
Otro punto importante es que algunas soluciones logran ser top no solo en Windows de escritorio, sino también en Android, macOS y en entornos empresariales. En este terreno, productos como Bitdefender Endpoint, Kaspersky Endpoint Security, Sangfor Endpoint Secure Protect o Avast Ultimate Business Security obtienen la máxima puntuación y son muy tenidos en cuenta para pymes y grandes organizaciones.
Antivirus para gamers y equipos poco potentes
Uno de los miedos más habituales al cambiar de antivirus es que el nuevo programa se coma los FPS en juegos o convierta un PC modesto en una tortuga. Por suerte, hoy en día hay varias soluciones expresamente optimizadas para consumir pocos recursos, tanto en gaming como en ofimática o navegación básica.
Entre los antivirus con menor impacto en rendimiento, AV-Test destaca productos como McAfee Internet / Total Protection, Norton Security / Norton 360, F‑Secure SAFE, VIPRE AdvancedSecurity, PC Matic, eScan Internet Security Suite o AhnLab V3 Internet Security. En muchas de sus mediciones, la ralentización adicional al cargar webs, descargar ficheros o ejecutar programas comunes es muy inferior al promedio de la industria.
Por ejemplo, McAfee puede llegar a generar solo un 5% de impacto en un PC medio al visitar 50 webs populares, frente a un 19% de media del sector, y prácticamente 0% al descargar aplicaciones habituales. Norton, por su parte, mantiene un impacto muy controlado en navegación y ejecución de software estándar, situándose siempre por debajo o muy cerca de la referencia global.
Si tu equipo es especialmente antiguo o justo de recursos, conviene priorizar antivirus ligeros, con motores optimizados y sin demasiados extras cargados por defecto. Aquí entran también opciones como ESET, que tradicionalmente ha sido muy respetuosa con el rendimiento, o configuraciones minimalistas de Avast y AVG donde se puede ajustar qué componentes se instalan para no saturar el sistema.
Los jugadores intensivos también pueden valorar soluciones que incluyan modos específicos para gaming o «no molestar», que reducen notificaciones, posponen análisis programados y liberan la mayor cantidad posible de CPU y disco mientras se está en un juego a pantalla completa. Esto ayuda a evitar tirones por escaneos en segundo plano justo en mitad de una partida.
Gratuito vs de pago: qué te aporta realmente cada opción
La gran duda de siempre: ¿un antivirus gratis es suficiente o mejor pasar directamente a una solución de pago? Lo primero que debes tener claro es que muchos antivirus gratuitos ofrecen una seguridad muy decente para un uso normal del PC: navegar, correo, redes sociales, ofimática y algo de descargas si eres prudente.
Las versiones gratuitas suelen ofrecer una capa básica de protección en tiempo real frente a virus, troyanos, spyware y, en algunos casos, phishing. El «truco» es que estás renunciando a extras como una VPN integrada, control parental avanzado, gestor de contraseñas, comprobación de fugas de datos o soporte técnico prioritario. Además, a menudo tendrás que convivir con ventanas emergentes recordándote la existencia de la versión de pago.
Las ediciones de pago dan acceso normalmente a funciones de seguridad más profundas: protección reforzada contra ransomware con bloqueo del cifrado no autorizado de tus archivos, sandbox para ejecutar programas sospechosos, herramientas de privacidad para redes sociales, cifrado de carpetas, destrucción segura de ficheros o copias de seguridad automáticas y cifradas. Si almacenas datos delicados o trabajas remoto con información de clientes, estas capas extra tienen mucho sentido.
También hay una diferencia clave en el número de dispositivos: muchos productos premium permiten cubrir varios PCs, portátiles, móviles y tablets con una misma suscripción, mientras que lo gratuito suele limitarse a un dispositivo y, en algunos casos, a una plataforma concreta. Si en casa tenéis varios ordenadores y smartphones, sale bastante a cuenta hacer números y ver si una suite de pago conjunta os encaja.
En definitiva, la decisión pasa por valorar tu nivel de riesgo, el uso que das al PC y tu tolerancia a la publicidad y a las funciones recortadas. Para un usuario con hábitos prudentes, un buen antivirus gratis sumado a sentido común puede bastar; si en cambio manejas información sensible, compartes equipo o navegas mucho en WiFi públicas, un producto de pago bien elegido será una inversión razonable.
Claves prácticas para elegir la mejor alternativa a Windows Defender
Más allá de listas y rankings, al final tienes que aterrizar en un producto concreto. Para hacerlo con cabeza, conviene aplicar una serie de criterios sencillos pero muy efectivos que te ayudarán a descartar opciones que no encajan contigo.
Lo primero es aprovechar siempre que puedas la prueba gratuita o el periodo de reembolso. Muchas suites de pago ofrecen entre 7 y 30 días de test, o garantía de devolución del dinero si no quedas satisfecho. Es el tiempo perfecto para comprobar cómo se comporta el antivirus en tu PC real, con tus programas, tus juegos y tu forma de navegar.
También deberías tener muy claras las funciones que necesitas de verdad. Si no vas a tocar el control parental en la vida, no tiene sentido pagar extra por él; en cambio, si viajas mucho o trabajas en cafeterías y aeropuertos, una VPN integrada puede ser casi obligatoria. Revisa detenidamente las fichas de cada producto para ver qué se incluye exactamente en cada plan.
No te olvides de comprobar la compatibilidad con todos tus dispositivos. Muchos usuarios compran la licencia pensando solo en el PC principal y luego descubren que el móvil o el Mac de casa no están cubiertos, o que hay límites estrictos de número de equipos. Si ya sabes que quieres proteger varios aparatos, ve directo a un plan multidispositivo.
Por supuesto, revisa siempre el impacto en rendimiento y los requisitos mínimos que marca el fabricante. Si tu PC tiene ya unos años, huye de las suites extremadamente pesadas y prioriza productos conocidos por ser ligeros. AV-Test y otras webs te dan datos concretos de ralentización (porcentaje extra de tiempo al abrir webs, instalar software, etc.), que son oro puro para tomar esta decisión.
Por último, échale un vistazo a la reputación y transparencia de la marca. Un par de búsquedas rápidas te permiten ver si ese antivirus ha tenido escándalos de privacidad, filtraciones de datos o prácticas dudosas (por ejemplo, vender datos de navegación de usuarios de la versión gratuita). Mejor apostar por proveedores con trayectoria limpia y políticas claras.
Con toda esta información, es más fácil hacerse una idea de qué alternativa a Windows Defender encaja mejor contigo: desde opciones gratuitas muy capaces como Bitdefender Free o Avast, hasta suites completas como Kaspersky, Norton, Bitdefender o McAfee para quienes quieren dar un salto claro en protección, rendimiento controlado y herramientas avanzadas de seguridad.