- Paint en Windows 11 mantiene su sencillez clásica, pero gana una interfaz renovada y coherente con el diseño moderno del sistema.
- La aplicación se diferencia de Fotos al centrarse en la creación y edición básica, con nuevas funciones como rotación libre y mejoras en pinceles.
- Las actualizaciones a través de Windows Insider han introducido correcciones de usabilidad, accesibilidad y soporte para temas claro/oscuro.
- Sin competir con Photoshop, Paint se consolida como alternativa gratuita y ligera para tareas cotidianas de dibujo y edición de imágenes.
Si estás utilizando Windows 11, seguramente te habrás encontrado con el nuevo Paint y habrás pensado que, aunque sigue siendo sencillo, ahora tiene más funciones, un diseño distinto y algunos cambios importantes respecto a lo que conocías en Windows 10. Esta pequeña aplicación, que nació hace casi cuatro décadas, se ha ganado un hueco en el corazón de muchos usuarios y sigue siendo una herramienta básica para hacer dibujos rápidos, editar imágenes sin complicaciones y salir del paso sin tener que abrir programas más complejos como Photoshop.
Con la llegada de Windows 11, Microsoft ha aprovechado para dar a Paint un lavado de cara profundo: ha cambiado su interfaz, ha añadido novedades como el modo oscuro, la sensibilidad a la presión en los trazos o la rotación libre de objetos y ha pulido detalles que parecían menores pero que afectan mucho al uso diario. Al mismo tiempo, la compañía ha dejado claro que no piensa jubilarlo en favor de Paint 3D, algo que en su momento generó bastante polémica. Vamos a ver con detalle todo lo que ofrece Paint en Windows 11, qué ha cambiado y por qué sigue siendo una herramienta tan útil.
Qué es Microsoft Paint y para qué sirve en Windows 11
Microsoft Paint es un programa de dibujo y edición de imágenes extremadamente sencillo que lleva acompañando a Windows desde mediados de los años 80. A pesar de su aparente simpleza, ha sido la puerta de entrada al mundo del retoque gráfico para millones de personas y, con el tiempo, se ha convertido casi en un icono cultural, sobre todo gracias a su uso masivo en la creación de memes y montajes rápidos.
En Windows 11 sigue cumpliendo el mismo papel: ofrece herramientas para dibujo a mano alzada, creación de formas básicas, relleno de color, inserción de texto y operaciones de edición elementales como recortar, cambiar de tamaño o girar la imagen. Todo ello con una curva de aprendizaje prácticamente nula, pensada para que cualquiera pueda ponerse a trabajar sin necesidad de leer manuales ni seguir tutoriales complicados.
Frente a programas avanzados de edición fotográfica, Paint no pretende competir en complejidad ni en número de funciones. Su razón de ser es permitir que el usuario haga tareas simples de forma rápida y sin distracciones: anotar algo en una captura de pantalla, borrar un detalle, preparar una imagen para compartirla, diseñar un boceto o simplemente entretenerse dibujando con el ratón o con un lápiz digital.
En los últimos años, muchos diseñadores y profesionales han seguido viendo Paint como una herramienta muy limitada para trabajos serios, pero al mismo tiempo reconocen que su velocidad, ligereza y ausencia de complicaciones la convierten en una solución estupenda cuando solo se necesita algo básico. Esto ha motivado que Microsoft continúe actualizándola en Windows 11 en lugar de dejarla morir, como se llegó a temer.
Diferencias entre Paint y la app Fotos en Windows 11
A menudo se confunde el papel de Paint con el de Fotos, la aplicación que Windows 11 trae para visualizar imágenes. Aunque ambas pueden abrir archivos gráficos, sus objetivos son muy distintos, y entender esta diferencia ayuda a saber cuándo usar una u otra.
Paint, por su parte, no está pensada como visor de fotos ni como gestor de biblioteca. Su foco principal es la creación y edición directa en un lienzo. En lugar de ayudarte a administrar cientos de imágenes, se centra en la imagen concreta que tienes delante, dándote pinceles, formas, herramientas de selección y herramientas de edición más orientadas al dibujo que a la fotografía.
Mientras que Fotos es ideal para revisar vacaciones, ordenar álbumes y hacer ajustes rápidos, Paint es más adecuado para dibujar desde cero, añadir anotaciones manuales, crear gráficos sencillos o retocar una sola imagen con más control sobre cada elemento. No compiten realmente entre sí; son complementarias dentro del ecosistema de Windows 11.
El rediseño de Paint en Windows 11: nueva interfaz y experiencia
Una de las grandes novedades de Windows 11 ha sido el rediseño estético de numerosas aplicaciones del sistema, y Paint no ha sido la excepción. Microsoft ha adaptado su aspecto para que encaje mejor con el nuevo lenguaje visual del sistema operativo, con esquinas redondeadas, paneles más limpios y una organización más lógica de los botones.
La interfaz clásica basada en cinta (tipo Ribbon) deja paso a una barra de comandos más compacta en la parte superior, donde se agrupan las herramientas principales. Los botones de deshacer y rehacer se sitúan en una zona destacada, siendo más accesibles y visibles. La zona de menús se simplifica con las categorías «Archivo», «Inicio» y «Ver», lo que ayuda a encontrar rápidamente las funciones habituales sin necesidad de bucear en pestañas poco claras.
Otro cambio llamativo es la paleta de colores. En lugar de los rectángulos clásicos, ahora se utilizan muestras de color circulares, visualmente más modernas y alineadas con el estilo general de Windows 11. Esta modificación no solo es estética, también contribuye a que el usuario identifique mejor el color seleccionado y el resto de opciones disponibles.
Además, Paint respeta ahora la configuración de tema claro u oscuro del sistema. Si tienes activado el modo oscuro en Windows 11, la interfaz de la aplicación se adapta para reducir el brillo y ofrecer una experiencia más cómoda, algo especialmente agradecido para usuarios con sensibilidad visual o que pasan muchas horas delante de la pantalla.
Nuevas funciones clave: pinceles, sensibilidad y modo oscuro
El rediseño de Paint en Windows 11 no se queda solo en lo estético. Microsoft ha ido añadiendo pequeñas mejoras que, juntas, hacen que la experiencia de uso sea mucho más completa. Una de las más visibles está en el selector de pinceles y herramientas de trazo, que ahora muestra de forma más clara cómo se verá cada tipo de pincel al aplicarlo sobre el lienzo.
El menú desplegable de pinceles incluye una vista previa del trazo mucho más intuitiva, lo que facilita elegir el estilo adecuado sin tener que ir probando uno por uno. Esto es especialmente útil cuando se trabaja con lápices y pinceles con efectos más complejos, ya que se aprecia de manera inmediata la diferencia entre ellos.
Además, los avances que Microsoft está introduciendo apuntan a una mejor gestión de la sensibilidad a la presión cuando se usan dispositivos compatibles, como lápices digitales en pantallas táctiles. Aunque Paint nunca ha sido la herramienta favorita de los artistas digitales, el hecho de que pueda reconocer distintos niveles de presión hace que los trazos sean más expresivos y naturales, acercándose a lo que ofrecen otras aplicaciones centradas en el dibujo.
En paralelo, la integración del modo oscuro dentro de Paint supone un alivio para quienes trabajan en entornos con poca luz o simplemente prefieren interfaces menos agresivas. Esta adaptación automática al tema de Windows 11 contribuye a que la aplicación se sienta más integrada, moderna y cómoda de usar en sesiones largas.
Todo esto se complementa con una organización más lógica de los menús y botones, que evita la sensación de estar usando un programa antiguo pegado encima de un sistema operativo moderno. En conjunto, la nueva versión de Paint se percibe como una evolución natural, sin perder su esencia clásica.
Mejoras de usabilidad y accesibilidad en Paint
Más allá de los cambios visibles, Paint en Windows 11 ha recibido una serie de pequeñas correcciones y funciones pensadas para pulir la experiencia diaria y hacer la app más accesible. Aunque puedan parecer detalles menores, marcan la diferencia cuando se utiliza de forma intensiva.
Por ejemplo, se ha corregido un problema por el cual los cuadros de texto se desplazaban de forma inesperada al escribir sobre imágenes utilizando determinados métodos de introducción (IME). Este tipo de comportamientos resultaban frustrantes, especialmente para quienes escriben en idiomas que requieren IME avanzados, y ahora la escritura de texto es mucho más estable y predecible.
También se ha solucionado un fallo relacionado con los diálogos de la aplicación que no respetaban la configuración regional del idioma en algunos países, como los Países Bajos. Con esta corrección, Paint se integra mejor en entornos donde el idioma del sistema no es el inglés, evitando mensajes o cuadros de diálogo incoherentes.
Entre las mejoras más prácticas destaca una nueva función que permite pulsar la tecla Mayús (Shift) y hacer clic en una muestra de color para establecerla como color secundario. Este gesto, muy sencillo, agiliza enormemente el trabajo cuando se alterna a menudo entre dos colores, ya sea para contornos, rellenos o detalles de dibujo.
Por último, se ha trabajado en mejorar el soporte para lectores de pantalla, algo esencial para usuarios con dificultades visuales. Gracias a estas mejoras de accesibilidad, la interfaz de Paint es más comprensible para las herramientas de apoyo, facilitando que personas con discapacidad puedan utilizar la aplicación con mayor autonomía.
Actualizaciones de Paint a través de Windows Insider y versiones
Muchas de las novedades más avanzadas de Paint para Windows 11 han llegado primero a través del Programa Windows Insider, concretamente en el Canal Dev, donde Microsoft prueba nuevas funciones antes de liberarlas al público general. De este modo, los usuarios más curiosos pueden experimentar con las últimas características y dar feedback a la compañía.
La integración de componentes WinUI en Paint se ha ido desplegando progresivamente en estas versiones preliminares, lo que ha permitido introducir esquinas redondeadas, menús modernizados y una mejor coherencia visual con el resto de aplicaciones del sistema. Estas compilaciones tempranas son las que han adelantado, por ejemplo, la llegada de la nueva barra superior y la reorganización de los comandos.
En una de las actualizaciones destacadas de Windows 11, identificada como versión 26300.7877, se incorporaron mejoras importantes tanto en el sistema operativo como en Paint. Dentro de esa actualización del sistema se incluía la versión 11.2601.391.0 de Paint, que ha sido especialmente relevante por añadir funciones largamente demandadas por los usuarios. Si quieres entender mejor las distintas versiones de Windows 11, hay guías que explican este despliegue y su impacto.
Durante un tiempo, estas novedades solo estuvieron disponibles para quienes formaban parte de Windows Insider, pero la intención de Microsoft es ir llevándolas poco a poco al resto de usuarios una vez comprobada su estabilidad. De hecho, muchas de estas mejoras se han ido liberando a principios de 2022 y en los meses posteriores, consolidando a Paint como una herramienta en constante evolución dentro de Windows 11.
Este modelo de despliegue escalonado permite a la compañía detectar errores, ajustar detalles de la interfaz y afinar el rendimiento antes de que la actualización llegue a todo el mundo, minimizando así problemas en equipos de producción.
Rotación libre de imágenes y objetos: el gran salto pendiente
Una de las funciones más llamativas que han llegado recientemente a Paint en Windows 11 es, paradójicamente, algo que muchos daban por sentado que existía desde hace años: la rotación libre de imágenes, objetos y textos. Aunque pueda sorprender, esta posibilidad ha estado ausente en Paint durante décadas.
Desde su lanzamiento en 1985 junto con las primeras versiones de Windows, Paint permitía hacer algunas transformaciones básicas, pero siempre se quedaba corta en lo relativo a la manipulación avanzada de elementos. Con el tiempo, aparecieron programas de terceros mucho más completos, pensados tanto para usuarios casuales como para profesionales del diseño, que ofrecían rotaciones en cualquier ángulo, transformaciones complejas y una gran variedad de efectos.
A pesar de incorporar en los últimos tiempos funciones más modernas como el soporte para imágenes con transparencia y gestión de capas, Paint seguía sin ofrecer la opción de girar objetos, formas o textos a voluntad. El usuario estaba limitado a unos pocos giros predefinidos, lo que obligaba a buscar alternativas en otros programas si se necesitaba un control más fino sobre la orientación de los elementos.
Con la llegada de la versión 11.2601.391.0 dentro de la actualización 26300.7877 de Windows 11, Microsoft ha incorporado por fin la posibilidad de agarrar las esquinas de un objeto o cuadro de texto y rotarlo libremente en cualquier ángulo. Se trata de una característica que otras herramientas ofrecían desde hacía mucho tiempo, pero que en Paint había brillado por su ausencia hasta ahora.
Este cambio hace que Paint se convierta en una alternativa mucho más viable frente a editores como Photoshop para quienes solo necesitan funciones básicas de edición. Evidentemente sigue lejos del nivel de un software profesional, pero para recortar, girar, anotar y ajustar pequeñas composiciones, esta mejora supone un salto cualitativo enorme.
CÓMO FUNCIONA LA ROTACIÓN LIBRE Y OPCIONES AVANZADAS
El funcionamiento de la nueva herramienta de rotación libre en Paint es bastante intuitivo. Una vez que abres la aplicación y cargas una imagen, o creas un nuevo lienzo, puedes seleccionar cualquier forma, objeto, imagen insertada o cuadro de texto. Al hacerlo, aparecerá un controlador específico en la parte superior del elemento seleccionado.
Este controlador actúa como una especie de agarradera: al hacer clic y arrastrar con el ratón, puedes girar el objeto en cualquier dirección, sin estar limitado a giros fijos de 90 grados. De este modo, es posible colocar textos inclinados, rotar figuras geométricas o ajustar imágenes insertadas hasta que queden con el ángulo exacto que necesitas. Incluso puedes combinar esto con técnicas para quitarle el fondo a una imagen y lograr composiciones más pulidas.
Para quienes necesitan mayor precisión, Paint incorpora en el menú de Rotar una opción de Rotación personalizada. A través de ella es posible introducir un ángulo concreto, de forma que el giro sea exacto y no dependa únicamente del movimiento del ratón. Esta opción es especialmente útil si quieres alinear elementos con un grado específico de inclinación o mantener coherencia en varias partes de un mismo diseño.
Gracias a la combinación de rotación libre manual y ángulos personalizados, Paint pasa a ser una herramienta mucho más práctica para composiciones sencillas, carteles básicos, anotaciones visuales y pequeños montajes. Personas que antes se veían obligadas a abrir un programa más pesado solo para girar un elemento ahora pueden hacerlo directamente desde esta aplicación ligera y rápida.
Microsoft ha presentado esta capacidad como una de las funciones más solicitadas por los usuarios de Paint, y su incorporación refuerza la idea de que la compañía escucha el feedback y sigue mejorando incluso las aplicaciones más veteranas del sistema operativo.
Relación de Paint con otras herramientas de Windows 11 y con Photoshop
En el ecosistema actual de Windows 11, Paint convive con otras aplicaciones de Microsoft como la Herramienta de recorte, el Reproductor multimedia, Tu Teléfono, Correo y Calendario y muchas más, que también han recibido actualizaciones y rediseños recientes. Esta puesta al día general responde a la intención de unificar el estilo del sistema y ofrecer experiencias más cuidadas en todas las áreas.
Microsoft intentó en su momento que los usuarios dieran el salto a Paint 3D, aprovechando el empuje de Windows Mixed Reality y los contenidos tridimensionales. Sin embargo, la base de usuarios se mostró muy reticente a abandonar el Paint clásico, lo que obligó a la compañía a aclarar que no tenía intención de eliminar la versión de siempre. El rechazo inicial a la idea de “matar” Paint fue lo suficientemente fuerte como para que Microsoft rectificara públicamente.
Frente a alternativas profesionales como Photoshop, Paint sigue siendo un programa mucho más limitado, pero también infinitamente más accesible. Mientras que Photoshop ofrece una gama enorme de herramientas avanzadas, efectos, automatizaciones y capacidades para impresión profesional, Paint se centra en lo básico: editar, dibujar y anotar sin complicaciones y sin coste adicional.
Para usuarios que no necesitan un arsenal completo de herramientas, Paint se convierte así en una opción gratuita y suficiente. Es ideal para quienes, por ejemplo, no quieren pagar una suscripción a la suite de Adobe o no desean instalar software pesado solo para hacer unos cuantos retoques puntuales a la semana.
Al mismo tiempo, nada impide combinar el uso de Paint con otras aplicaciones del sistema y con programas de terceros: puedes abrir una imagen en Fotos para visualizarla, enviarla a Paint para editarla rápidamente y, si más adelante necesitas algo más avanzado, pasarla a Photoshop u otro editor profesional. Esta flexibilidad sitúa a Paint como una pieza ligera dentro de un flujo de trabajo más amplio en Windows 11.
Cómo lidiar con el cambio: del Paint de Windows 10 al de Windows 11
El salto de Windows 10 a Windows 11 ha generado cierta sensación de desconcierto en algunos usuarios, especialmente porque el nuevo Paint puede resultar algo extraño y minimalista al principio. Hay personas que prefieren el diseño anterior, más familiar, y se preguntan si es posible volver exactamente al aspecto que tenía la aplicación en la versión previa del sistema.
Oficialmente, Microsoft no ofrece una opción dentro de Windows 11 para restaurar el diseño concreto de Paint de Windows 10. El objetivo de la compañía es mantener una línea visual coherente y moderna entre todas las aplicaciones nativas, por lo que el Paint rediseñado forma parte de esa estrategia global.
No obstante, quienes se sienten incómodos con los cambios pueden adaptarse gradualmente apoyándose en que la estructura general de la aplicación sigue siendo bastante similar: las herramientas principales continúan donde cabría esperarlas, los iconos son reconocibles y las funciones clásicas, como recortar, cambiar tamaño, dibujar o escribir texto, se encuentran sin demasiada dificultad.
Con algo de tiempo, la mayoría de usuarios acaban acostumbrándose al nuevo aspecto y a pequeñas mejoras, como la mayor claridad en los menús, la paleta de colores más moderna o la incorporación del modo oscuro. Además, las nuevas funciones —como la rotación libre o las mejoras en los pinceles— pueden ser un incentivo adicional para darle una oportunidad al Paint de Windows 11.
Al final, aunque no sea posible volver tal cual al diseño de Windows 10, el nuevo Paint intenta mantener el espíritu sencillo y directo de siempre, añadiendo solo las capas de modernización imprescindibles para seguir siendo útil hoy en día sin resultar anticuado.
Con todo lo que ha cambiado alrededor de Windows 11, Paint se mantiene como una especie de clásico renovado: una herramienta ligera, gratuita y lista para usar en apenas unos segundos, capaz de resolver montones de tareas cotidianas de imagen sin necesidad de complicarse la vida con programas pesados o de pago. Gracias a su rediseño, sus nuevas funciones como la rotación libre y sus mejoras de accesibilidad, sigue teniendo mucho sentido mantenerlo en el centro del escritorio como compañero habitual para el dibujo y la edición básica.